sábado, 2 de junio de 2012

HOY, POR EJEMPLO, SOY NORUEGO




No, no soy rubio, soy de los nórdicos morenos. Vivo en paz en las afueras de Oslo, algún que otro domingo he fantaseado con un suicidio vespertino para hacer caso a lo que se dice que son las estadísticas (hay que alimentar esos mitos: son animalitos domésticos que, de no abastecerlos, morirían de inanición). Acá hay mucho viento que, gracias a un Dios nórdico, hace que los zumbidos me molesten mucho menos. Dicen que soy aburrido.