miércoles, 23 de mayo de 2012

RELECTURAS V

                                                           It means what it says...




Ohio Impromptu
by Samuel Beckett


World Premiere on 9 May 1981,
Drake Union, Stadium 2 Theater, Ohio.


(L) Listener and (R) Reader
As alike in appearance as possible.
Light on table midstage. Rest of stage in darkness.
Plain with deal table, say 8’x4’.
Two plain armless white deal chairs.
L seated at table facing front towards end of long side
audience right. Bowed head propped on right hand. Face
hidden. Left hand on table. Long black coat. Long white
hair.
R seated at table in profile centre of short side audience
right. Bowed head propped on right hand. Left hand on
table. Book on table before him open at last pages. Long
black coat. Long white hair.
Black wide-brimmed hat at centre of table.
Fade up.
Ten seconds.
R turns page.
Pause.
R reading:
Little is left to tell. In a last –
L knocks with left hand on table.
Little is left to tell.
Pause. Knock.
In a last attempt to obtain relief he moved from where they
had been so long together to a single room on a far bank.
From its single window he could see the down-stream
extremity of the Isle of Swans.
Pause.
Relief he had hoped would flow from unfamiliarity.
Unfamiliar room. Unfamiliar scene. Out to where nothing
ever shared. Back to where nothing ever shared. From this
he had once half hoped some measure of relief might flow.
Pause.
Day after day he could be seen slowly packing the islet.
Hour after hour. In his long black coat no matter what the
weather and old world Latin Quarter hat. At the tip he
would always pause to dwell on the receding stream. How
in joyous eddies its two arms conflowed and flowed united
on. Then turn and his slow steps retrace.
Pause.
In his dreams –
Knock.
Then turn and his slow steps retrace.
Pause. Knock.
In his dreams he had been warned against this change.
Seen the dear face and heard the unspoken words, Stay
where we were so long alone together, my shade will
comfort you.
Pause.
Could he not –
Knock.
Seen the dear face and heard the unspoken words, Stay
where we were so long alone together, my shade will
comfort you.
Pause. Knock.
Could he not now turn back? Acknowledge his error and
return to where they were once so long alone together.
Alone together so much shared. No. What he had done
alone could not be undone. Nothing he had ever done alone
could ever be undone. By him alone.
Pause.
In this extremity his old terror of night laid hold on him
again. After so long a lapse that as if never been. Pause.
Looks closer. Yes, after so long a lapse that as if never
been. Now with redoubled force the fearful symptoms
described at length page forty paragraph four. Starts to
turn back the pages. Checked by L’s left hand. Resumes
relinquished page. White nights now again his portion.
As when his heart was young. No sleep no braving sleep
till – turns page – dawn of day.
Pause.
Little is left to tell. One night –
Knock.
Little is left to tell.
Pause. Knock.
One night as he sat trembling head in hands from head to
foot a man appeared to him and said, I have been sent
by – and here he named the dear name – to comfort you.
Then drawing a worn volume from the pocket of his long
black coat he sat and read till dawn. Then diasappeared
without a word.
Pause.
Some time later he appeared again at the same hour
with the same volume and this time without preamble sat
and read it through again the long night through. Then
disappeared without a word.
Pause.
So from time to time unheralded he would appear to read
the sad tale through again and the long night away. Then
disappear without a word.
Pause.
With never a word exchanged they grew to be as one.
Pause.
Till the night came at last when having closed the book
and dawn at hand he did not disappear but sat on without
a word.
Pause.
Finally he said, I have had word from – and here he named
the dear name – that I shall not come again. I saw the
dear face and heard the unspoken words, No need to go to
him again, even were it in your power.
Pause.
So the sad –
Knock.
Saw the dear face and heard the unspoken words, No
need to go to him again, even were it in you power.
Pause. Knock.
So the sad tale a last time told they sat on as though
turned to stone. Through the single window dawn shed no
light. From the street no sound of reawakeing. Or was it
that buried in who knows what thoughts they paid no heed?
To light of day. To sound of reawakeing. What thoughts
who knows. Thoughts, no, not thoughts. Profounds of mind.
Of mindlessness. Whither no light can reach. No sound.
So sat on as though turned no stone. The sad tale a last
time told.
Pause.
Nothing is left to tell.
Pause. R makes to close book.
Knock. Book half-closed.
Nothing is left to tell.
Pause. R closes book.
Knock.
Silence. Five seconds.
Simultaneously they lower their right hands to table,
raise their heads and look at each other. Unblinking.
Expressionless.
Ten seconds.
Fade out.

 
 

martes, 15 de mayo de 2012

PLAY FOR TODAY




Tengo once minutos para escribir que se me ocurre que Ultrasound es lo más parecido que existió a El Oasis. Esa maravillosa posibilidad, ese espejismo de un mundo entero factible que se escapa no por impericia sino por desidia. Por abandono. Un grupo que pudo haber hecho un camino largo y alto si la circunstancia la hubiese atravesado otro, para “aprovecharla”. Pero hay gente que no aprovecha lo que no ve, porque siempre tiene otros ojos para imaginar. Daltonismo del alma.


Ultrasound entusiasmaba porque cada canción estaba construida sin saberlo y con dedicación pura, nunca esperaba nada fuera del plano de sus sueños borrosos y desproporcionados. Ultrasound tenía problemas para distinguir entre lo real y lo imaginario, y hacía bien: siempre es necesario alguien que imagine una realidad, cualquiera sea.

Ultrasound no conoció la excelencia porque resulta incapaz de regirse por parámetros ajenos. Se limitó a ser sin interdictos ni segundos pensamientos, y ser así desemboca en la singularidad de lo especial, de lo inusual. En su conformación esencial está grabado el carácter de lo trunco, de lo que nunca podrá acabarse porque entre los que se moldearon en la pulsión de la vida interior siempre hay tiempo y espacio para un nuevo círculo ilusorio.

Que no haya testigos ni testimonios ni posibilidad alguna de reconstrucción: que se continúe.




lunes, 7 de mayo de 2012

PERDONADOS IV




Lionel Andrés Messi




MARISQUERO ENSOÑADO: LEVE CAMBIO




El Marisquero Ensoñado sufrió un leve cambio y ocurrirá un día más tarde: el miércoles 16. Si vas a venir el cupo es limitado y las reservas cierran pasado mañana. That's all.



domingo, 6 de mayo de 2012

DETALLES RADIOLÓGICOS



Las pequeñeces suelen encerrar un diagnóstico encriptado de la enfermiza realidad. Sólo hay que observar su luminiscencia, es como una luciérnaga curiosa que hace nido en la nada peronista (pelo pajoso). Estaba haciendo zapping (a mí me gusta hacer un poco de jogging y un poco de zapping, así, intercaladamente -qué rica la sandía intercalada…-) y en eso me detuve un segundito mientras Ella daba su discursito diario, esta vez celebrando la promulgación de la ley que viola la ley, es decir esa ley que expropia a Repsol su parte en YPF. Resulta que Ella, en medio de su cháchara deshilachada (me río de los que la consagran como gran oradora), presentó al próximo número uno de los hidrocarburos nacionales y populares, un tal Miguel Galuccio. “Parate, parate…” le ordenó en un rapto de pseudo-generosidad, como dejándole un poquito de su spot divino. El pobre tipo se para y saluda de cabecita mientras ella lo nombra como “Galucio” con una corrección casi superponiéndose a sí misma: ‘en realidad, para decirlo correctamente, Miguel “Galuchio”…’, dijo Ella. Y ahí la luciérnaga lanzó su destello de rayo x al cosmos. En esos segundos Ella, sin siquiera sospecharlo (como buen ignorante), había dejado al desnudo el alma de esta gentuza mezquina que desea abotonarse al poder por los siglos de los siglos: en lugar de mencionar a este otario como ella cree que es correcto de entrada, lo dice mal (como para que la entendamos los que no entendemos) para de inmediato corregirse y corregirnos a todos (porque cuando dice como maestrita ciruelita pasa: “vamos a decirlo correctamente”, en verdad nos está dando una clase a nosotros -y nosotras- los incultos). Pero en esa (auto) corrección impostada (como todo es una impostura, una puesta en escena barata y berreta) desnuda su infinita ignorancia. Porque no hay peor ignorante que aquel que ignora que ignora o peor aún: no hay peor ignorante que aquel que está seguro de saberlo todo cuando en verdad ni sospecha que todo lo que cree que sabe puede estar en verdad equivocado. Porque si va a pronunciar el apellido Galuccio tal cual lo indica la fonética del idioma italiano debe decir “Galucho” y no “Galuchio”. Y esto lo sabe el que tomó dos semanas de clases de italiano, no me hago aquí yo el vivo. Simplemente trato de ver lo que me mostró la luciérnaga, casi sin querer. Ella, en su ignorancia intuitiva, quiso sacar a relucir sus dotes culturales de políglota pensando que todo el saber del idioma del Dante se resume en doble zeta “pitsa” y doble ce “che”. Y eso es esta mujer y su gobierno patético: una manga de ignorantes que piensa que el mundo está mal leído y que ellos son los que saben “cómo se dice” y han venido para hacernos el favor de re-educarnos a todos en tono imperativo, humillante y despótico. Qué basuritas.



sábado, 5 de mayo de 2012

BONDIOLA XX



Show completo en Moscú del año pasado presentando su disco triple a cuarenta años de su primera visita a Rusia. Lo notable es que es una "audience recording" casi de lujo. Es una pista de su popularidad de hoy por hoy en Rusia.

Disco nuevo a cada rato, girando por el mundo en forma casi permanente, público que lo requiere en todas partes... Vigente como pocos.

Feliz 69, Niño: yo te espero en Junio.


HOY: POLÉMICA STANDING




En el lugar de siempre a la hora de siempre la nadería de siempre. Si ves y vas, avisá.


viernes, 4 de mayo de 2012

RELECTURAS IV




Las Dos Muñecas




Evita tenía dos muñecas “Evita” de tamaño real, que había mandado a hacer especialmente, idénticas a ella y entre sí. Las necesitaba por la cantidad de actos a los que debía asistir, en razón de la importancia que tenía su figura en el ritual peronista. La idea original era mandar hacer una sola, para poder duplicarse y satisfacer con su presencia a más gente; pero después se le ocurrió que con el mismo esfuerzo necesario para hacer una se podían hacer dos, y tendría más margen de acción. En realidad, hecha una también se podían hacer diez, o veinte, o mil; pero se limitó a dos nada más porque con dos sus necesidades quedaban cubiertas, y le resultaba chocante tener una legión de réplicas. A los alemanes que se las hicieron les dijo que las quería a las dos igualmente perfectas, porque como nunca se sabe qué va a pasar, nunca sabría cuál de las dos debería utilizar. No quería tener una mejor que otra, una “favorita” y una “de repuesto”, sino dos muñecas iguales. Y las tuvo. Se las entregaron en sendas caja de níquel con cerraduras de seguridad, que fueron depositadas en un cuarto de acceso restringido de la Residencia Presidencial. Los chambelanes de la Señora sacaban una y otra, a veces las dos a la vez, según las necesidades de la agenda, y durante años cumplieron sus funciones sin que nadie cayera en la cuenta de la sustitución. Eran asombrosamente pequeñas pero las medidas estaban bien tomadas, y respondían hasta el último milímetro al modelo. La realidad siempre es ligeramente más extraña de lo que uno espera. Las muchedumbres fervorosas que la veían aparecer en persona ante sus ojos la agigantaban, y llenaban con ella todo el espacio de su memoria, para siempre. Las instrucciones a los fabricantes habían sido cumplidas cabalmente: se había logrado la perfección. Pero sucede que la perfección, como todos los absolutos, es una cuestión muy resbalosa. Eran perfectas, es decir idénticas, pero ese rasgo no era recíproco. Lo cual produjo, llegado el momento, un accidente muy triste, que por suerte para el régimen quedó secreto.

Sucedió en una de esas ceremonias, entre grotescas y conmovedoras, típicamente peronistas, que tenían lugar casi todos los días en alguno de los barrios populares del Gran Buenos Aires. En este caso se trataba de la inauguración del campo recreativo de un sindicato. Era una tarde hermosa de primavera, a las siete. Se había anunciado la presencia de Evita, y allí fue una de las muñecas… y la otra. Porque por un malentendido en el personal a cargo mandaron a las dos, ataviadas con el mismo tailleur pied de pule blanco y negro, el mismo sombrerito, los mismos zapatos de gamuza negra, cada una en su respectiva caravana de Cadillacs y motociclistas que partieron con dos o tres minutos de diferencia.

Todo el barrio se había dado cita. Los bombos hacían latir el suelo y las casas. Por unos parlantes se hacían los anuncios y se pasaban tangos… Una característica del peronismo fue que no se propuso dominar el mundo, sino sólo la Argentina. Eso bastó para hacer de la Argentina un mundo: el mundo peronista. El sol se ponía tras las casitas vacías, al fondo de las calles de tierra. Los pájaros cantaban en los árboles del parque sindical. La multitud se inflamaba en la expectativa… ¡Y de pronto la anunciaron! ¡Ya estaba aquí! Un grito unánime salió de las gargantas y miles de pañuelos se agitaron. “Evita” había aparecido en el estrado, más hermosa que los sueños donde vivía, más real que la esperanza. Como sucedía siempre que se presentaba, nadie podía creerlo del todo. La tenían tan presente, todos los días… Su realidad en cierto modo distorsionaba la percepción, y fue por eso que nadie se dio cuenta que había dos.

Las aclamaciones se transformaron con naturalidad en la marchita, y después empezaron los discursos. En primera fila, flanqueando a “Evita”: el obispo, el intendente, el secretario del sindicato, la representante de la rama femenina, diputados, ministros provinciales y colados. El público fijaba la vista con arrobo en la Señora, en una o en la otra. Los corazones decían “¡Presente!”.

Era la primera vez que las muñecas se veían entre sí (y fue la única). Estaban atónitas, porque las dos ignoraban la existencia de la otra. La ignoraban en la medida que podían hacerlo, en su limitadísima psicología de objetos, que en esta circunstancia tocó sus trémulos extremos. Mientras saludaban, y cantaban la marcha, y volvían a saludar, notaron que todos sus gestos eran los mismos, que se movían al mismo tiempo y lo hacían todo igual. Cuando empezó el discurso del Ministro de Trabajo, las dos clavaron la vista en el mismo punto del vacío, con el mismo gesto cortés de fatiga. Habían decidido ignorarse, porque parecía lo único razonable, pero la curiosidad pudo más. Se volvieron una hacia la otra, se miraron francamente, con la misma duda en los ojos. Pero, ¡qué difícil hablar, hacer una pregunta o responderla, sin que la otra no lo hiciera al mismo tiempo! Cada pregunta que pudiera hacer una, se la haría la otra, y no valía la pena oír la respuesta porque era lo que respondería ella. En una cascada vertiginosa, todo el diálogo se anticipaba a sí mismo y se consumía en un fuego de revelación: no era la única, y eso significaba que no era ella. Una tristeza inmensa la invadía, su tonto narcisismo de muñeca se disolvía, y no dejaba nada en su lugar. Era casi como si todo el mundo se disolviera y se volviera nada: la tarde de primavera, el pueblo, la Argentina… Todo se hacía atrozmente transparente, un desierto que en adelante debería atravesar sin esperanzas, sin ilusiones.

La puesta de sol había difundido por todo el cielo un intenso rosa, que se derramaba en la tierra y afectó su naturaleza de muñecas. Corrían lágrimas por sus mejillas, y el pueblo reunido frente al palco también lloraba, no sabía por qué. Era la infancia de la Argentina, la edad de los juguetes.



(César Aira, 21 de Agosto de 1995, del libro La Trompeta de Mimbre)


martes, 1 de mayo de 2012

CALENDARIO MAYO



Sábado 5 de Mayo, Polémica Standing, Sálvame María, Juramento (mañana una traición) 1905, Barrancas de Belgrano, 18:00




Martes 15 de Mayo, Paella Para Algunos: Marisquero Ensoñado, La Robla, Costa Rica y Medrano, Palermo, 21:00




Martes 28 de Mayo, Té Marica Cinco: Kept Boy, Buddha BA, Arribeños 2288, Bajo Belgrano, 17:00




Nota: El Palco de Rehabilitación queda suspendido hasta nuevo aviso, es decir hasta que consiga los taponcitos adecuados. Zumbidos para Todos.