domingo, 31 de julio de 2011

RADIO MONDIOLA III


Esto ayer pudo verse, en lainterné. Hoy sólo puede escucharse, y es demasiado. Demasiado para uno caído en desgracia en este lugar moralmente remoto. Porque la geografía no es nada: me cansé de ignorarla a fuerza de determinación patológica. Pero con lo moral no puede hacerse demasiado. Ayer intenté simularme en Newport, bendecido por el sol libertario de esas tierras que pudieron haber sido las de uno, tal vez en otra instancia y probablemente (aún lo remoto también es). Pero cuando sonaba Tennessee se escuchó un timbre. Argentino. Un timbre retrasado. Ya eran más de las seis y se suponía que El Patio estaba cerrado. De hecho lo estaba. Los pulsadores de la chicharra eran una pareja de "darks" que atrasan, sí: pero no tanto como el paisito, que atrasa mucho más. Atrasa horrible. No es un retraso estético: es mental. Del peor, del que se muestra con cierto orgullo. La dignidad del trabajo. La dignidad de la imbecilidad. Pero no nos desviemos: tuve que ir a abrirles a estos dos muchachos, un muchacho y una muchacha (Roberto: te cambiaron la guitarra). Cocteau Twins, Red House Painters. Todo es un absurdo. ¿Tendré que ir a la facultad mañana lunes y me estoy olvidando? A comer más liviano de noche, que se sueña mucho. En los ochenta me llegaban discos por correo, desde Inglaterra. Hoy, 25 años más tarde, los envío hacia Inglaterra. Todas las semanas, con la asiduidad que esgrimía la recepción de antaño. El asunto es que cuando volví a la computadora, dispuesto a compenetrarme una vez más en el afán de convertirme en americano de verdad, Tennessee ya no era y se iba yendo Six White Horses. Gill hacía su zapateo fuera de la zona de micrófono, ofreciendo una danza sanadora a un público que ya estaba sano. Celebraban haciendo de la tristeza felicidad. Sentí que en el lapso que va desde que sonó el timbre y yo bajé a abrirle a estos dos que venían en subte desde 1985 pensando que El Patio era Tabú hasta que volví a esta pantalla para ver a LaColorada zapateándome el cerebro, se me había ido la vida. Soy adoptado, soy un desaparecido: quiero el reestablecimiento de mi identidad, quiero que me devuelvan a mi familia biológica: que no sufran más mis parientes californianos (¿o acaso de Tennessee, Rhode Island o quizás de New York City?). Porque me chuparon: a mí también me chuparon.

(Click below and listen to my soul parents)
http://www.npr.org/2011/07/31/137182758/newport-folk-2011-gillian-welch-live-in-concert