jueves, 28 de julio de 2011

COMENTARIOS INÚTILES CAPÍTULO SÉPTIMO


1. beyoncé - 4

Desde Destiny’s Child hasta la madurez más absoluta que la convirtió en la cantante negra más importante de los Estados Unidos de América en 4 discos, en sendos pasos. Ángel de día, demonio nocturno, mezcla lo más familiar con lo refinado y vanguardista de un modo tal que no deja lugar para la discusión. Las cantantes de este tipo que gobiernan desde el mainstream constituyen otra de las zonas ignoradas por la estupidez “rockera”. Pero escuchar The Strokes es mejor, ¿no?



2. autokratz - self help for beginners

Típico dúo de dance music en formato canción que aparecieran en el sello Kitsuné. Un pelado y un gordito cara de nabo (típico line-up de estos combos locos), con invitados que, a esta altura y para mí, son viejos ridículos con quienes la vida ha sido generosa in extremis: Peter Hook y Andrew Innes. Si te gustan Calvin Harris, LaRoux, New Order y el mondongo a la española recalentado, este disco es para vos.



3. biffy clyro - revolutions, live at wembley

Llega el disco en vivo de la exitosa banda escocesa que comenzara allá por la mitad de la década pasada. Rockers de perfil épico y de estadio, o de festival con esas inexplicables banderas de mástil altísimo y fláccido, una especie de Muse mezclado con Green Day y Coldplay. Grabado en Wembley el pasado mes de Diciembre.



4. eleanor friedberger - last summer

Eleanor es la mitad más linda de The Fiery Frunaces, la hermanita de los hermanos: el retrato en close-up de su debú solista, Last Summer, embeleza. The Fiery Furnaces era una aventura pop con vericuetos estrafalarios, geniales y pretenciosos al mismo tiempo que mundanos. Prolíficos, siempre fue difícil seguirles el paso: difícil por lo laborioso del propósito. Ya sabemos que el mundo moderno nos lleva para el lado de la desidia. Como era de esperarse ante un álbum solista de ella, el lado pop prevalece y los enrosques de antaño están fuera de escena. Last Summer es un disco inusual que mezcla a Kate Bush con Stephen Merritt, Sparks y Peter Hammill. Aplausos.



5. brad paisley - this is country music

Fabulósico, fantástrico: y no le han mentido. En el Año del Cowboy, ese año de trece meses, no podíamos dejar de elogiar sin límites el nuevo disco de Brad Paisley, This is Country Music. Séptimo álbum de la máxima estrella mainstream del Country, un intocable en Nashville. Lo hace tan bien que parece un best of o, mejor aún, un disco donde versiona clásicos de la historia del género. Es que así son los grandes de verdad, como Brad, como Kenny, como Dolly, como un endless etcetera.



6. buddy miller - the majestic silver strings

Buddy es guitarrista de la banda de la fea de Emmylou Harris. Mr. Miller, junto a los guitarristas Bill Frissell, Marc Ribot y Greg Leisz, forma The Magic Silver Strings, quienes reimaginaron standars del Country para versionarlos con la ayuda de varios amigos y amigas que oficiaron de cantantes: la mismísima Emmylou, Patty Griffin, Shawn Colvin y Chocolate Genius, entre otros. Mucho country, blues y todos esos inventos de ese país horrible que sólo quiere someter al mundo: los U.S.A.



7. chilly gonzales - the unspeakable chilly gonzales

Octavo disco del francés que se ha paseado por el electro, el rap liviano, el space-pop o el disco de piano clásico. Ha sido productor de Feist, entre otros y otras, y se ha ganado el mango como pudo. Ahora se larga con The Unspeakable Chilly Gonzales y pretende haber lanzado así el primero disco de rap orquestal. Y es esa misma la más acabada descripción de este álbum. Así que no me pidas más.



8. chad vangaalen - diaper island

Chad es un canadiense que graba que te graba en su casita de ese paisito que tanto tiene por aprender de nosotros y nuestra clase dirigente: hay que leer a Perón... Graba que te graba de manera casera un folk mitad acústico mitas sintético, una síntesis también de carácter acústico. Como un Stephen Merritt o un Robert Pollard indie-folk. Para Diaper Island el muchacho grabó 80 canciones: dejó 68 afuera. Cerrá bien que entra chiflete.



9. thomas tantrum - mad by moonlight

Combo ingles, de Southampton. Mad by Moonlight es el segundo álbum. Las influencias van desde las guitarras que The Cure forjara a comienzos de los ochenta (Seventeen Seconds y Faith, sobre todo) hasta Lykke Li, The Delgados y Anna Calvi. Apuntan alto, veremos dónde para la bala.



10. john maus - we must become the pitiless censors of ourselves

Debú de John Maus, una especie de one-man synth band. Chill Wave al borde del karaoke, líneas de bajo, programaciones, lo-fi, ochentas noventas cien. Los de cien no duran nada y eso que son los más grandes que tenemos. Que siga la farsa.



11. handsome furs - sound kapital

Chingui-chingui Para Todos. Yo les tiro ideas, ustedes vean. Lo lanzamos en Tecnópolis, si les parece, con la acutación central de Leo García haciendo sus versiones de temas de Panam. Sí, de Laura Franco, la marmolera del Ruso. Que vuelva el Ruso al Zoológico, que es uno de mis últimos ídolos. Es pariente político de Jimmy Page, es decir que es más importante que todo el rock nacional junto. El Ruso. Handsome Furs es un synth-song de medio pelo que no vale ni mierda. Chingui-chingui Para Todos.



12. ghost trains - sinffing round LA

Trío acústico de Newcastle, Inglaterra. Pop acústico, entre James Taylor y Jackson Browne. El dulce de leche con brownie de Freddo viene bastante bien.



13. foster the people - torches

Uy, me tienen harto. Me tienen harto estos comentarios inútiles de estos disquitos de mierda. Lo que voy a hacer ahora, dentro de poco (porque ahora es siempre dentro de poco), es únicamente citar aquí cuando un disco sea lo suficientemente bueno como para pegarle una escuchadita. Pero comentar inútilmente la aparición de estos discos de mierda hechos por pelotudos from all over the world me tiene un poco cansado. Estos Foster the People son otra burrada indie-pop con algo synth, como unos MGMT mucho más idiotas aún (como si eso fuese posible) y de producción más modesta. Rock para idiotas, para idiotas. Prendamos fuego los discos. ¿Quién tiene fósforos?



14. lucy ward - adelphi has to fly

Bueno, por fin otra vez una buena… Lucy es la nueva estrella indiscutida del folk británico. Es de Derby y tiene 21 años, se hace acompañar por músicos de la escena folk establecidos pero no para ocultar falencias personales sino todo lo contrario: necesita músicos a su altura. Hay que versionar a Mike Waterson a esta temprana edad… Escuchen A Stitch in Time y díganme si Lucy no vale la pena. Canciones sombrías desde lo lírico (a veces mordaces) y belleza pastoral desde la música. Banjos, dulcimers, guitarras acústicas, contrabajo and an impressive voice.



15. manchester orchestra - simple math

Segundo álbum del quinteto de Atlanta, GA. Andy Hull, su líder y songwriter, escribe de modo autorreferencial y, a sus 23 años, duda de casi todo: desde la religión hasta el sexo. Por momentos suena a Bright Eyes por otros pretende ensayar una cruza entre The National y Arcade Fire.



16. shonen knife - free time

Estas tres japonesitas de Osaka están dando vueltas desde hace casi 30 años haciendo su punkish-pop bien naif, bien japanese. Hay una que está muy buena: puedo simularme fan sin mayores inconvenientes, de ser necesario. Free Time me recuerda mucho el bubble-gum pop provinciano e inglés de Heavenly.



17. shining - vii, fodd forlorare

Noruegos locos que hacen múscias geniales. Estos muchachos hicieron uno de los mejores discos del año pasado y, no conformes con ello, se despachan con este otro masterpiss en clave metálica, metálica a la propia usanza: puede arrancar Cathedral y convertirse en King Crimson de un momento a otro. Qué ganas de vivir en algún bosque de por allá.



18. shabbaz palaces - black up

Shabbaz Palaces es la primera banda de hip-hop que contrata Sub Pop. Tienen la política de “no credits” y por lo tanto se trata de un colectivo anónimo. Parece que hay un Digable Planets (ganadores de un Grammy allá por los devastadores noventas: porque en los noventas la pasamos mal y encima se arruinó la humanidad para siempre, ¿no sabían?) y lo que sí es seguro es el carácter ecléctico y rico en tanto lo musical: rhythm and blues, soul, hip-hop, dark wave, soul, tribal music, rap y dos pancitos.



19. sbtrkt - sbtrkt

One man band Aaron Jerome quien usa una mascara y hace urban electrónica, chilloutvert trip-hop, house y, cuando cantan los invitados, garage anthems. Chingui-chingui Para Todos.



20. peter gee - east of eden

Otro disco solista del bajista de Pendragon, como para darle un lugarcito al prog-rock en esta pestilente lista. Mucho toque Zeppelinesco, ala Kashmir, en East of Eden. Feo. Tomá-pavó.



21. young widows - in and out of youth and lightness

Nocturno, lineal, claustrofóbico, así es In and Out of Youth and Lightness: como un Girls vs. Boys remozado, como un Swans pre-digerido. Te puede hacer doler la barriga.



22. young legionnaire - crisis works

Kind of indie-supergroup. Un ex Yourcodenamismilo, un The Automatic, un Bloc Party. Hacen rock, épico y de estadio, bordeando lo metaloide, algo de Muse, algo de Biffy Clyro, un poco de Foo Fighters. Y por qué no de At-the Drive-in. Headbanging the night away.



23. wu lyf - go tell fire to the mountain

World Unite Lucifer Youth Foundation, eso quiere decir wu lyf, sá-sása, sá-sása. Son de Manchester y hacen una especie de Kings of Leon más oscuros, como con una pincelada de la nocturnidad post-rocker de Mogwai (siempre cantados). Fijate: me está silbando la pava.



24. tom vek - leisure seizure

British electro-wizard ataca de nuevo, a fuerza de ritmos del estilo de los de Stephen Morris (Joy Division), pop ingenioso como el de los sutilmente prog-rockers Cardiacs y de arreglos sintéticos con olor a David Byrne. No está nada mal este esperado segundo álbum de Tom Vek, Leisure Seizure. O sí, bah.



25. washed out - within and without

Ernest Green es Washed Out, hijo de Panda Bear y toda esa parapfernalia neo-psicodélica de beach boys desquiciados. Green vive en Williamsburg y se hace mucho el banana. El disco se lo produjo un tal Ben Allen (Animal Collective) y hay mucho de los ochenta synth, de los noventa romo y un poco de trip-hop. Ah: y ciento cincuenta de queso. Nada más: ¿cuánto es?



26. the antlers - burst apart

Cuarto disco del ahora trío de Brooklyn liderados por Peter Silberman. Ritmos de Portishead con una cobertura pop entre Coldplay, The National y U2.



27. the dear hunter - the color spectrum

Casey Crescenzo capitanea este barquito que quiso navegar hacia una especie de biografía de un muchacho: desde el puerto de su nacimiento hasta el de su muerte en varios discos, uno titulado con un color diferente. Fue así que hicieron nueve EPs. De allí viene The Color Spectrum: es la selección de una canción de cada uno de esos colores o EPs originales con dos agregados, dándole forma a la biografía final. La música es pop-rock épico, melodramático. Very Luisa Delfino on speed.



28. the feeling - together we were made

Retornan estos poppers ingleses que vendieran discos de a millones de su debut bien MOR. Se ponen más synth desde la idea de contratar al dúo de productores de Brighton Freemasons y de tener de cantantes invitadas, en dos canciones, nada menos que a Sophie-Ellis Bextor y Roisín LaEnchastroToda Murphy. Pop para arriba sin vergüenza de rozar hasta a los Backstreet Boys.



29. the horrors - skying

A la altura del tercer álbum, todo el nihilismo y la oscuridad de The Horrors parece haberse disipado. A punto tal que Skying pinta para banda de sonido del verano de allá (el ano de acá mejor ni mirarlo: nos lo rompieron de lo lindo estos peronistas hijos de re contra mil putas, desde el año 50). Changing the Rain parece ser tomado de Inglaterra 1989, cresta de la ola de Madchester y albor del shoegaze. Acá hay mucho My Bloody Valentine, Chapterhouse y Thames River. El álbum más potable del quintento, este Skying.



30. the middle east - i want that you are always happy

Estos muchachos autralianos se hicieron estrellas en su país natal hace dos años y, naturalmente, giraron por el mundo y decidieron grabar su nuevo álbum fuera de su isla-continente y con producción extranjera. Nacieron en plena primavera del banjo y la belleza coral de Mumford and Sons y Fleet Foxes. Y se les nota. I Want That You Are Always Happy es un disco elaborado, nunca difícil pero que siempre require atención: dejá de acomodar papeles. Doves y The National se suman a las influencias antes mencionadas y les aseguro que la lista no podía terminar de mejor forma.