lunes, 27 de junio de 2011

COMENTARIOS INÚTILES CAPÍTULO SEXTO


1. 16 horsepower - yours truly

Ay ay ay… Qué largo que va a ser esto. Y qué arduo. Porque, quiérase o no, la guitarrita puede terminar siendo una herramienta análoga a la pelotita, un instrumento para volvernos tarados a nosotros, que estamos hechos para eso: para ser boludos. ¡Y pensar que hay que aguantarse a los modernos y agnósticos intelectuales diciendo que la religión es el opio de los pueblos! ¡Pero váyanse a la puta madre que los parió! ¡Qué ganas tengo de hacerme monje de clausura! Y ojo, que tengo chances… Pero bué, vayamos a este extenso martirio, comenzando con 16 Horsepower y la puta madre que los parió. Banda de Denver, Colorado, referencia del alternative country y "la americana", Apalaches, Bluegrass y Gospel, religión y tragedia. Una pavada, bah. Profundos como la Bersuit y Devolvé la Bolsa. Yours Truly es una gran chance para conocer a esta banda americana fundamental de los años noventa quienes recogieron la posta de Violent Femmes, R.E.M., Hüsker Dü y Throwing Muses. Doble: uno de caras A y el otro lleno de rarezas e inéditos.



2. arnaud rebotini - someone gave me religion

Aranaud, productor y cerebro de Blackstrobe, hacedor de tiru-tiru. Tiru-tiru es el ala izquierda de la electrónica, la que se contrapone al chingui-chingui: tiru-tiru es José Luis CillOutVert musique. Electrónica espacial para flipar de lo lindo, locó. Para que esos viejos chotos que cuando tenían 24 iban a El Oasis Original Flavor (teniendo un inservible servidor 25) y se hacían los cool y decían que eran dee-jays, para que esos, decía, sigan creyéndose cools y diciendo que son dee-jays. Lo peor de todo es que no sólo lo dicen: van y “pinchan” en fiestas, y hacen “programas” de “radio” y anuncian sus shows y "eventos" en su perfil de Facebook (ese lugar donde medio mundo te invita a ir a lugares que no te interesan, te invitan a que pagues: ¡ridículos! ¡desvergonzados!). Gente grande... Paren de hacer papelones... Rebotini: andá a la puta que te parió vos también. Y hacelo extensivo a esos boludos de fíbu, por favor.



3. bon iver - bon iver

Finalmente, el sucesor del hipnótico For Emma, Forever Ago. Aquel excelente álbum que Justin Vernon construyera encerrado en una cabaña de Wisconsin tras un desengaño amoroso. ¿Diferecias? Este nuevo no lo hizo enclaustrado ni movido por una ruptura. También es un disco de banda. ¿Similitudes? La hipnosis se hace presente bajo la misma cara y tras los mismos mecanismos; la unidad lo hace un bloque entero como For Emma y el falsetto de Vernon marca el paso. El carácter espartano ya no está hasta en la superficie sino que se sostiene únicamente (y nada menos) que en el alma de este nuevo álbum de Bon Iver. Velo por vos mismo.



4. art brut - brilliant! tragic!

Este quinteto mitad inglés mitad teutón y radicado en Berlín sigue emperrado en parecerse al Pixies de Doolittle. Y en eso andan con el nuevo álbum estos art rockers del primer mundo. Si esperabas más de este comentario estabas equivocado.



5. black lips - arabia mountain

Quinto álbum del cuarteto de Atlanta, Georgia. Mark Ronson se sentó en la sillita del productor para refinar un poco el garage rock de Black Lips, para realzar las melodías y hacer que el paseo por los Beatles de Hamburgo, The Seeds y The Sonics sea más entretenido que los anteriores periplos. Periplo Pérez.



6. arthur's landing - arthur's landing

Supergrupo formado por cuatro apóstoles del cellista/songwriter neoyorquino Arthur Russell. Aquí están Jerry Harrison (Talking Heads), un Afrika Bambaata, un Modern Lover y un Lounge Lizard. ¿Juntos son dinamita? No sé si para tanto, pero este tributo personal donde toman 12 canciones de Russell y las transforman en un funk-disco-pop de aplomada factura tiene cierta dignidad. La dignidad del trabajo y de la clase obrera.



7. blondie - panic of girls

El regreso en 2003 con No Exit fue una gran sorpresa dada por Blondie, tras 20 años de parate. Hoy, ocho años más tarde y contradiciendo a lo que dice El Niño en uno de sus grandes éxitos, “vuelven a volver”. Y el resultado es digno de mención de alguna virtud poco usual. De los riffs certeros de Maria y otros hits de No Exit pasan, en Panic of Girls, a una especie de synth-pop retro-futurista que los deja a mitad de camino entre The Cars y Devo, más allá de algún pseudo-reggae de dudoso gusto. No está mal como para sostener, a esta altura de la Adrián Suaré, el mito de lo que alguna vez fueron en New York, la verdadera ciudad eterna.



8. eddie vedder - ukelele songs

Uuh… Qué lele… “¡¡¡Duarrrrrrrdíiitooooooo…!!! ¡¡¡La léchéeee…!!!” Así, así lo llamaba mamá al Duardito para que no se le enfríe la leche, pa' que no le crezca débil. Y Duarrdito, obediente como pocos, la tomó todas las tardes, religiosamente. Hoy por hoy, en silencio, a la sombra del sobreprecio Nirvana y las boludeces declaradas oportunamente por forras como Courtney Love o su megalómano amigo “pelado de R.E.M.” cuyo nombre no me sale en este momento cómo me tiene el Alzheimer mecachendié, decía que Duardito, a quien yo ignoré durante tanto tiempo por forro, deja en claro que está del lado de los buenos. Está a la mesa de los grandes, está fuera del vulgo horripilante constitutivo de “la familia rockera” universal. Canta como la puta madre, compone con asombrosa pericia, habla poco y hace mucho. Y me recuerda al Plant maduro, al que sigue produciendo en un standard de calidad superior a más de la mitad de lo que producía Zeppelin. Uuh… Qué lele… “¡¡¡Duarrrrrrrdíiitooooooo…!!!



9. dengue fever - cannibal courtship

La camboyana Chhom Nimol, cantante de Dengue Fever, no jugaba para los Camboyanos de San Lorenzo, si no la hubiese invitado a salir (de ese equipo de mierda). Está linda Nimol, hasta me bancaría que se crea artista por andar con la guitarrita y hacer estos disquitos innecesarios en una especie de cruza entre The Cardigans, Stereolab, The Raveonettes, The B-52'S y The Clientele. Ay Nimol, Nimol, cómo no querés que te tratemos como un objeto sexual… Si querés te digo que me gusta tu arte… Vos dale nomás, yo te aviso.



10. das pop - the game

Cuarto y recomendable disco de esta banda belga. Hacen, como de costumbre, un pop enraizado en los setenta, en algún lugar entre 10cc y Wings. Upbeat, preciso y sofisticado, son un alegrón si te predisponés. Porque locó: todo depende de vos. Sabelo. Alejandra Sabelo.



11. cults - cults

Debú: combo que debuta no pierde. Son de San Diego, y eso se nota por el sol presente en sus melodías tan de los sixties girl groups que hacían pop como el de las Shangri-Las. Pero viven en New York, entonces le dan al reverb de lo lindo y ensombrecen un poco su propia naturaleza, le dan un extrañamiento de mega-city. ¿Vos en qué costa de America vivirías? Yo en el medio, tirando al sur. Por joder, hombre: ¡por joder!



12. clan of xymox - darkest hour

Estos goth-poppers de larga data, famosos por sus primeros discos para 4AD, no se rinden. Ronnie Moorings toma el poder y dirige la embarcación hacia el terreno Dark Wave, eliminando casi todo vestigio acústico, vistiéndose de Andrew Eldricht de las últimas dos décadas, sintético pero jugando para Clan of Xymox. “Suenan como a través de un espejo”, decía la publicidad radial del disco que había sacado el sello de Daniel Grinbank (que sabe tanto de rock como mi abuela Aída, con el agravante de que este barbudo impresentable cree que sabe): ¡cuánto ingenio, Argentina! ¡Y ahora vamos por la Copa América!



13. peter murphy - ninth

“Yór-wísper-ís-máinnn…” Debe ser fácil imitarlo a Peter Murphy. Tanto como a Sandro. Le voy a decir a Michael Éinyel Cerutti que lo agregue a su rutina en la próxima revista con Carmen Kelvinator Barbieri. “Yór-wísper-ís-máinnn…” El ex Bauhaus siempre tuvo una fijación rockera bien gay (calificar al rock de gay es como una redundancia) del lado de Bowie. Y le puso tanto empeño que hasta se lo empernó. O viceversa. Vaya uno a saber. Allá cuando Bowie se hacía el vampiro y filmaba The Hunger con la apetecible franco-petera Catherine Deneuve (la Juan Cruz Bordeu del cine francés). Pero Pedro Murphy, el de la famosa ley que resalta nuestra infelicidad cuando menos lo esperamos, no tuvo más remedio que continuar solo. Porque Bowie tiene una fila larguísima de gente que siempre está dispuesta a empernárselo. Cuánto mal gusto, mecachendié. Y cada tanto, para despuntar el vicio, Pedrito saca un disquito. A este le puso Ninth, y adivinen qué: ¡es el noveno! Y es una mezcla de sí mismo con Iggy Pop y David Bowie, pa' variá. Pero agruesando la voz, así: “Yór-wísper-ís-máinnn…” y haciéndose el machito. “Puto era Bowie, que hacía de mina”, se lo escucha decir por los pasillos. ¡Vamos Argentina, que la Copa América se queda en casa!



14. cocknbullkid - adulthood

Anita Blay es de Hackney, Londres; y negra. Editó un single autogestionado y, de tan bueno que resultó, la invitaron al programa de Jools Holland sin tener contrato. Allí hizo gala de un pop que sonaba entre Lily Allen y Girls Aloud desde los tacones de Grace Jones. Así es que llega este Adulthood, su debú, a los 23 pirulines. Como si Metronomy se metiese con Kate Bush. Y no me hagan hablar más, por Dios.



15. cerys matthews - explorer

La voz de Catatonia, la galesa Cerys Matthews, explora en este nuevo disco géneros diversos e historias muy variadas de distintas culturas del mundo. Desde el blues americano hasta la canción tradicional china pasando por alguna música española. Utilizando un sinfín de instrumentos además de su sensibilidad única, la voz se luce en la variedad de estilos que abarca sin caer en el pecado de lo exótico por el exotismo en sí mismo. Explorer es un disco rico, frondoso y acertado. Como para que dejen de tomarla como una reventada a la que sólo le gusta la joda. Que una cosa no quite la otra, che…



16. boris - attention please

Estoy enamorado de Wata, cómo no estarlo. ¿Ustedes la vieron? Los japoneses Boris se hicieron famosos por su sonido Drone y sus tics Heavy Metal. Pero sorprenden incursionando distintos géneros a lo largo de su discografía. En el caso de Attention Please Wata captura toda la atención y canta las diez canciones, cosa que nunca había ocurrido antes. Además, el metal deja el lugar a un climático trip-hop sanguíneo que los acerca al último Massive Attack. También hay algo de My Bloody Valentine y de alguna que otra PJ Harvey de mitad de carrera. En Japón me caso con Wata, en Tennessee con Gill. Sólo es cuestión de que no se me junte el ganado.




17. centro-matic - candidate waltz

Will Johnson es un texano prolífico e inquieto. Saca discos solistas, en colaboración y como líder de sus dos bandas; Centro-matic es una de ellas: Candidate Waltz es el primer álbum en cinco años bajo ese nombre y el disco es de los más directos e inmediatos que se le recuerden. Su indie de americana alternativa está más cerca de Hold Steady y Son Volt que de esos discos propios que tomaban cuatro escuchadas para comenzar a descubrirles el camino secreto. Es rock americano, de ninguna de las dos costas.



18. atari teenage riot - is this hiperreal

Alec Empire dijo de este nuevo álbum de Atari Teenage Riot: “es un álbum de protesta en la era Google”. ¿Debemos tomar esto como que suena a Miguel Cantilo y Punch o a Pedro y Pablo? De lo que sí estamos seguros es que retoma el sonido industrial de los primeros años, un heavy-meta-synth-punkish-pop que dista mucho de los álbumes de los mid-nineties donde exploraban un versión propia de drum n bass. Pasta Base para Todos.



19. gomez - whatever's on your mind

Tras siete álbumes de estudio, los ingleses Gomez optan por grabar a la nueva moda digital: cada integrante por separado, en distintos espacios y con la cabeza en su propio mundo, graban sus partes y las van subiendo vía internet. Así van “interviniendo” el trabajo colectivo de manera individual. Este tipo de proceso haría suponer un resultado diferente al habitual, pero no: el disco suena much-alike a sí mismos, con esa mezcla de blues, rhythm & blues y pop vistos bajo el prisma y flema británicos. La calidad es alta tanto como las conocidas virtudes de este combo que, a diferencia de bandas contemporáneas como The Beta Band, supo encontrarse a sí mismo y sostenerse en el tiempo.



20. hank williams III - straight to hell

Es bravo el nietito de Hank, Shelton. Se pelea con su sello y contra todos los seguidores de la Country Music quienes no se bancan que putee y aluda a las drogas más directamente que un rapero. Por algo han bautizado a su música como Hellbillie. Shelton se sale con la suya, siempre, y es así que edita un álbum doble, Straight to Hell. Qué lindo muchacho. Aprovecha entonces para editar algunas canciones que le rechazaban sistemáticamente para su disco debut (Thrown Out of the Bar). Grabó todo el disco en una máquina que compró por 500 dólares para imprimirle un sello descuidado y lo-fi, aunque la pericia es tal que ni a palos se trata de un álbum mal grabado que intenta ocultar ineptitudes. Títulos como Satan is Real, D. Ray White, Dick in Dixie, Crazed Country Rebel y Angel of Sin hablan por sí mismos. Único, nieto ‘e tigre.



21. hiromi uehara - voice

Con Hiromi también me caso, aunque se me junte el ganado. Total, perdido por perdido… Qué locura Hiromi: ¡encima es virutosa! En la ejecución de su instrumento, digo. Voice es un álbum de Prog Rock en formato trío y con muchas influencias del jazz y la fusión (Soft Machine Third en adelante). Imaginate a Walter Malosetti. Ahora mirá la foto de Hiromi. Decime con quién te quedás.



22. i'm from barcelona - forever today

El colectivo más famoso (después del 60 que es nuestro como los todos los bondis y las biromes, locó) es Broken Social Scene. Pero I’m from Barcelona son más (nunca menos): 29 integrantes. Suecos degenerados… Con Forever Today hicieron un disco que, muy a su pesar, Broken Social Scene no pudo lograr hasta el momento. Un álbum soleado y brillante, de un pop elevado a fuerza de brasses y frases. Un disco para caminar por Portobello con los shades puestos una mañana de sol, haciéndose el banana con la vida que nos mira de reojo: ignorala, que ella se dedica a eso. Le va a dar bronca y va a putear por no haber podido grabar Forever Today.



23. greg holden - i don't believe you

Greg es un songwriter del norte inglés, de Leeds para ser más precisos. I Don’t Believe in You es una compendio de canciones/historias hechas en su pueblo natal y en New York, con el alma Dylan y el corazón un poquito Springsteen. ¿No será mucho? Sáqueme dos pancitos, Armando…



24. underground railroad - white night stand

Veo a este trío francés como la contra-cara gala de I am Kloot. Siniestros, sombríos, melódicos, personales, sostenedores del suspenso a ultranza. Qué más querés que te diga. No llegué a la mitad de la lista y estoy más cansado que Del Potro en el set cuatro versus Nadal. Y encima al salir de la cancha no estoy en Londres.



25. gavin friday - catholic

Este muchacho tiene clase, es de estirpe. No es un gilastrún cualquiera, si no escuchá Catholic y después decime. Con el 10% de la voz de Bono o Billy Mackenzie pero con la inteligencia y la visión de cualquiera de ellos, Friday hace la vida a su manera, a las sombras de la mega-fama de alguno de sus contemporáneos. Catholic es su cuarto trabajo solista y tiene una tapa que lo vale entero. Apenas dieciséis años atrás había editado su tercer álbum, Shag Tobacco. Catholic trata de la muerte (de dejar serla) y fue grabado en Dublin y Cork. Si con eso no sentís curiosidad por escucharlo te podés morir igual. Con onda. Te lo digo. Con onda. Te lo digo con onda.



26. fucked up - david comes to life

Son doce (más que los Cadillacs) y de Toronto (porbes pecho-fríos: los Fabulosos son de B.A.). Hacen una especie de Punk Rock con delirios Kraut: David Comes to Life dura ochenta minutos y alterna las canciones que bien podrían haber estado en el debut de The Hold Steady, con pasajes hipnóticos que ofician de puente entre historia e historia. Yo paso.



27. introitus - elements

Prog rock sueco, ambicioso, pretencioso, lleno de rincones y crescendos, de idas y venidas: esta gente se toma su tiempo para recorrer las canciones que en algunas ocasiones pueden llegar al cuarto de hora de duración. Entre Asia y el Tangerine Dream más teatralmente grasún, el de los noventa. Así es Introitus en su segundo álbum: Elements.



28. lady gaga - born this way

El otro día cargué al iPod el segundo disco de Lady Garchá. No me caía mal ese hit que tira nombres hispanos, Alejandro, Fernando, Ricardo, Adalberto, Armando más todos los que se vengan. Pensé que no estaba mal que de tanto en tanto se den estos “sucesos” y aparezcan nuevas celebridades globales, es decir celebridades (a ver si nos vamos a creer que Adrián Suar es famoso). Pero la verdad que la escucha completa de su segundo disco (que se demoró tanto desde la primera edición de su debut) es un garrón tremendo. Por más que esté bien grabado y producido, por más que de tanto en tanto se le escape una muy buena canción y todo lo que gustes, el total se hace insoportable. Por derivativo, por copión, por poco original, por burdo; ni siquiera lo salva el descaro. No puedo creer que se la tome como la “nueva Madonna”. No es que Madonna haya inventado algo entonces, pero esto… Esto es demasiado berreta: money's too tight to mention. Si con el segundo disco muestra tantas falencias, ¿qué puede esperarse de Lady Garchá para dentro de diez años? ¿Y de veinte? Ay ay ay, Gavin: let it be, let it be…



29. kitty, daisy & lewis - smoking in heaven

Estos tres pelotudos (un pelotudo y dos pelotudas, para ser más precisos) nacieron en Kentish Town pero merecen ser argentinos. Smoking in Heaven es un pastiche retro, mezcla de 50’s rockabilly y two-tone demorado que ni un argentino podría hacer tan mal. Qué ganas de perder el tiempo, Dios mío…



30. kid loco - confession of a belladonna eater

El combo loco francés de los noventa que cayera luego del éxito de Air en su mezcla trip-hop con pop sanguíneo no se rinde e insiste. Y diástole. Si a vos te gustaba, te va a gustar. Pinceladas bealtescas a través de Mellow se filtran y suman a la paleta conocida. Qué grandes torneos de paleta en la playa en la Mar del Plata de la infancia, cuánta peatonal, cuánto Sacoa. La mejor pelotita de goma para la paleta playera es la de color ladrillo, no la negra. La negra no trae suerte.



31. patrick wolf - lupercalia

Flamboyant. Si le decimos flamboyant a Patrick Wolf, el niño bala, se va a enojar; se va a enojar de todas maneras. Pero el origen de su enojo es que sus talentos (el ya desplegado y el potencial) no logran el reconocimiento que merece. Ni en su país ni en America. Logra el reconocimiento de sus pares (que en muchos casos se han hecho amigos, Patti Smith y Marc Almond son apenas dos ejemplos) pero no recibe buenas críticas ni vende muchos discos. Puede culpársele por una falta de dirección, por emprender un camino errático. Pero en verdad pienso que allí reside una de las mejores manifestaciones de su talento artístico, en el impulso, en el movimiento continuo que su ser parece andar demandando a diestra y siniestra. Lupercalia, a diferencia del predecesor The Bachelor, es un disco luminoso y optimista. Desde el blanco predominante de su portada Patrick nos anuncia que el humor mordaz y el costado sombrío se guardaron en algún cajón, al menos por un rato. La factura de muchas canciones se apoya en el synth-pop que es uno de los denominadores comunes a la variedad de su obra. Sus canciones pueden sonar a un tardío hit de OMD (era Crush y aún Sugar Tax) o a algo del My Life Story con más pompa. Circunstancias aparte Patrick Wolf, más allá de sus recurrentes amenazas de abandonarlo todo tan propias de su costado balín, es garantía de una carrera extensa que nos seguirá deparando gratos momentos. El último de ellos se llama Lupercalia.



32. planningtorock - w

Janine Rostron nació y creció en Bolton, en la periferia de Manchester. Luego se mudó a Berlín. Su electrónica semi-gótica se emparenta con The Knife (con quienes grabó una extraña y posmoderna ópera llamada Tomorrow, in a Year) y su imaginario construye canciones pop entre sombras, muchas veces mínimas aunque suficientes, con bordes filosos y climas profundos, Giorgio Moroder, LCD Soundsystem (James Murphy es quien decidió que grabara para su sello), cuerdas sintéticas y Vangelis, todo en uno.



33. parallel dance ensemble - possessions and obsessions

Jessica Hansell es neocelandesa y, además, MC, DJ, AFJP y E-A-EA-A-PEPÉ. Parallel Dance Ensemble es su más reciente combo, una especie de Synth-pop retro eighties, entre Calvin Harris, Tom Tom Club y Boney M. Cool, loco, para que lo pasen esos diyéis delahostia que pinchan de lo lindo en los bares de las cagnitas o en Niceto Verga, esa calle de Palermo que los jueves tiene más onda que el East Village.



34. young rebel set - curse our love

Debú de estos rockers clasisistas del norte inglés, si se me permite. Mumford & Sons, The Clash, post-punk británico, Bruce Springsteen y ciento cincuenta de picado fino. Anthems de estadio, esa debe ser la intención.



35. lüüp - meadow rituals

Lüüp es Stelios Romaliadis. O su criatura. Lo concibió como un collective de gente de lugares distantes que graban desde sus casas agregándole capas a sus composiciones. Bueno, digamos que no descubrió América. Pero lo gélido de su mensaje danés lo emparenta con Sigur Ros y otros estetas sonoros de la UropaNordestina. El instrumento de origen de Stelios es la flauta, así que imagien a un flautista agregando cellos, demás cuerdas y algunos mínimos elementos de la electrónica de carácter acústico, flautista que vive en el paraíso nórdico y está al pedo todo el día. Qué horror, es muy peligroso: ¿no viste cómo se suicidan en esos lugares? Ni loco me voy a vivir ahí… Menos mal que nací en Argentina, locó. ¡Y el viernes arranca la Copa América! ¡Los vamos a hacer mierda a esos bolitas de hijos de puta! ¡Bolitas putos!



36. maybeshewill - i was here for a moment, then i was gone

Leister. Se dice Leister. La primera vez que fui a Leicester, cuando quería sacar el pasaje de tren, yo decía Leicester. Y no me entendían. Hasta que yo entendí que me decían Leister. Como si fuesen Carlos Saúles. Porque llega un momento en el cual es necsario ir a Leister. Y de Leister es Maybeshewill, un combo mitad post-rock en el estilo de 65daysofstatic, mitad emo-rock como Biffy Clyro. Si hay una banda emo que se llama Biffy Clyro, definitivamente, estoy viejo. Qué suerte. El próximo invierno me vacuno contra la gripe.



37. monody - of iron and clay

Estos muchachos de Portland, Oregon, desarrollaron una aplicación para iPod que les permite a sus fans tocar en vivo junto a la banda durante sus presentaciones. Eso es ser un modeBno. ¿Que qué hacen? Un synth-pop lisa y llanamente como Depeche Mode, sobre todo el de Violator. Me voy a bajar la aplicación y después me voy a tatuar todo. Si un día me animo, cuando no me vea mi vieja, toco en algún tema de un show en vivo.



38. munk - the bird and the beat

Un dance pop very disco, baby, disco (y funk), el que hace este muchacho Mathias Modica, una respuesta europea a LCD Soundsystem con mucho del Kraftwerk de Electric Cafe. "¡Café, café…!" Y me vino a la cabeza la imagen de las cafeteras de la cancha, esas de acero que tenían una palanca que se scaba hacia fuera para que por la canillita saliera ese jugo de paraguas que los turros le vendían a la gente en los partidos de otoño-invierno. Siempre llevaba el cafetero un trapo rejilla porque a las canillitas se les había aflojado el cuerito y goteaban sin excepción. Qué enchastre, miDió, qué enchastre…



39. my morning jacket - circuital

Los muchachos de Lousville, ante la aparición triunfal de Fleet Foxes, se habían apartado un tanto de su camino natural con Evil Urges, un disco más rocker y menos folker. Qué huevónker soy. Es que se pegaron un julepe por la calidad de los barbudos esos. Hoy, con Circuital, parecen al menos regresar a esa especie de Beach Boys con Steel Guitars. Estos otros barbudos (los de My Morning Jacket) grabaron este álbum en un gimnasio y dicen que, de alguna forma, quisieron hacer su propio Quadrophenia. Un poco pretenciosa la intención, pero el disco hace que se reencuentren con ellos mismos, lo que no es poco.



40. neil young - a treasure

Un tesorito. Sí, eso es el nuevo álbum de Neil Young, un compendio de grabaciones en vivo que rescatara el finadito Ben Keith hace unos años y cuyas cualidades se las remarcara al viejo loco con el fin de que las editase. En estas recorridas de allá por el 84 salía Neil Young con los International Harvesters para hacer country rock de sombrero puesto. En los términos flequillescos (para decir otra balabasada) más que un tesorito yo diría que este álbum es “un pucherito”. La delantera que cierra el disco (Southern Pacific, Nothing is Perfect y Grey Riders) te llena la canastra. ¡Fabulósico!



41. the pigeon detectives - up, guards and at em!

Tercer álbum de los indie-poppers de Leeds quienes siguen en la línea de Kaiser Chiefs con pretensiones de The Strokes. Perdón, pero se me va el tren y no quiero llevar el auto al centro…



42. the pierces - you & i

Catherine y Allison Pierce son dos hermanas de Alabama y están buenísimas. Partamos de allí para tratar de comprender por qué y dónde están estas muchachas. En su búsqueda de identidad se fueron convirtiendo en songwriters con pretenciones pop y, a la fuerza, folk. La pegaron con algunas canciones bien puestas en las series americanas más vistas, con videos en heavy rotation, con relaciones amorosas que las ligaron a integrantes de The Strokes, con alma de groupies. El Coldplay Guy Berryman las salva de la promoción en esta ocasión y les hace sacar el cuarto álbum, You & I. Claro: Guy, con tal de garchar, hace cualquier cosa. No lo culpo (yo tal vez haga lo mismo antes de entrar en clausura). It Will Not Be Forgotten es un hit y mejor canción que todo el álbum de Beady Eye, digo en defensa de las hermanitas Pombo de America, porque si no van a tomar mi tono discursivo como una crítica a The Pierces y nada más alejado de mi intención que eso.



43. tahiti 80 - the past, the present & the possible

Nuevo intento de este cuarteto francés de pop soleado rico en melodías-B (que hacen bien a la vista). Es evidente su talento para escribir buenas canciones pop pero también está claro que van a vivir quedándose a las pertas del éxito. Les falta un no sé qué carajo, tal vez sea su aborrecible origen galo. Ma’ qué sé yo… Creo que me quedo con el de Das Pop aunque, de tener a ambos, los guardaría juntos.



44. sparrow & the workshop - crystals fall

Debú de este trío con base en Glasgow, ciudad escocesa gris si las hay. Hacen un folk eléctrico bien clásico, como The Incredible String Band pasado a 220 y sin ovejitas ni pastores. “Ovejitas, en Argentina hay ovejitas, ¿no? Me gustan las ovejas”. Y ahí pasó a hablar de Malvinas, islas a las que no quiso mencionar hasta que yo le recordé el “nombre argentino”. Tan educada la Patti que quiso ser prudente hasta en ese detalle. Le gustan las ovejas, y no, no me estaba cargando. Está un poco loca. Como Jill O’Sullivan, la voz cantante de Sparrow & the Workshop quien, al igua que Patti, es americana. En este caso de Chicago. Y, vaya casualidad, le gustan las ovejas. Dicen que por eso quiso mudarse a Escocia. La gente está loca y habla… ¿Beth Orton? No, ya no sé lo que digo.



45. selebrities - delusions

No podés llamarte Selebrities con ese. Sos un pelotudo. Decí que estos muchachos son de Brooklyn y me merecen respeto por su sólo DNA, que si no los trataba de pelotudos… Hacen un synth-pop demasiado anclado en la clase B del género de allá por los ochenta. La cantante no sabe cantar, los que componen no saben componer y los que ejecutan no saben ejecutar. De una tristeza sólo comparable a ver en vivo a Art Noveau o Euroshima en la Esquina del Sol. Pero si mirás “el canal de la ciudad” vas a ver programas donde alguno da testimonio sobre “la noche de B.A. en los ochenta” y habla de esos sitios como si hablase de Renfro Valley. Qué cretinos.



46. sebastian - total

A este le perdono el nombre porque es francés. Lo que no le puedo perdonar es su nacionalidad. Aunque si tengo en cuenta la mía más que perdonarlo tengo que pedirle disculpas. Así que mejor me callo. La tapa de Total son dos pibes besándose. ¡Qué loco! ¡Qué transgresores! ¡Qué pelotudos! ¿Que abuso del adjetivo pelotudo? Entonces lo hago sustantivo. El pelotudo hace un disco que llama Total y contiene canciones de sintético pop que quiere ser Justice o, al menos, hacerle lo propio a Daft Punk. Estos franceses, por Air y Daft Punk, deben creer que inventaron la pólvora. Nosotros tuvimos a Los Encargados y a Los Mimilocos y no decimos nada…



47. seasick steve - you can't teach an old dog new tricks

Creo que quinto disco de este viejo loco y bluesman americano, linyera sucio, homeless con perro incorporado. Las tres cuerdas de su guitarrita y una voz quebrada por los días sin las noches le son más que suficiente para contarnos historias que sobrepasan en cuanto interés a cualquier grupo de pendejos que sólo tienen ganas de salir en las revistas o de leer sus nombres impresos en la blogósfera. Mientras tanto John Paul Jones se quizo ir a tocar con este viejo. Dios es justo.



48. the wombats - this modern glitch

Segundo álbum de la banda de Liverpool que tiene como mayor contra, vaya paradoja, la popularidad (que se les brindó de inmediato) y su facilidad para generar melodías pegadizas. El público los adora pero la crítica les sospecha. ¿Pero a quién le importa la crítica? This Modern Glitch, me animaría a decir, es un poco mejor aún que el debut A Guide to Love, Loss and Desperation. Un disco que supongo venderá muchísimo y entrará en los resúmenes anuales de aquí y allí, un disco seguramente exitoso como el primero de Franz Ferdinand o Urban Hymns de The Verve. Vervemos qué sucede…



49. thea gilmore - john wesley harding

Thea está por sus early thirties, nació en Oxford de padres irlandeses. La colección de discos de sus progenitores la llevó a hacerse songwriter. Tuvo en su casa los discos de Dylan desde que tiene memoria. Dylan tiene setenta, John Wesley Harding unos treinta. Haga o no haga sentido Thea decidió regrabar ese disco completo como tributo personal a su héroe. Con todos los riesgos que ello implica (incluido el odio que pudiere despertar, eventualmente, en el propio creador). El resultado, en mi opinión, es muy bueno. I am a Lonesome Hobo es un highlight.



50. vetiver - the errant charm

Andy Cabic, viejo compañero de ruta de Devendra Banhart, jamás pudo capitalizar el éxito de sus pares freak-folkers Joanna Newsom y el mencionado barbudo sucio apellidado Banhart. The Errant Charm, título absolutamente auto-descriptivo, es un intento de obtener algo de reconocimiento a través de canciones sin intermedios instrumentales eternos, más concretas, en la línea de The Shins, Death Cab for Cutie, Slowdive (de Souvlaki) y Fleet Foxes.



51. gillian welch - the harrow & the harvest

Este, mejor, lo dejo para después, en extenso y por separado. Sólo te adelanto que, si no lo comprás antes del 30 de Septiembre, serás degradado. Podés adquirirlo en cualquier lugar del planeta. Me lo vas a tener que mostrar para el día indicado acá arriba. Si no…