jueves, 30 de diciembre de 2010

GOING FOR THE ONE (1977)


Durante la última parte de 1976 los integrantes de Yes, entre los que se encontraba nuevamente Rick Wakeman, se juntaron en Suiza a grabar Going For The One, el retorno al estudio de la genial banda inglesa luego de un par de años durante los cuales se dedicaron a sacar discos solistas. En este retorno hubo muchos cambios, más allá del regreso de Wakeman en reemplazo del (casualmente) suizo Patrick Moraz: hay en el álbum una mezcla de canciones cortas (para el standard de Yes) como en el comienzo de la banda o como en Fragile, con una sola composición larga y épica: la insuperable Awaken. Además Roger Dean no diseñó la tapa: para Going For The One contrataron los servicios de Hipgnosis (que diseñaba las tapas de Pink Floyd). Wakeman, por su parte, estrenó en este álbum el por entonces recientemente creado Polymoog. Y Steve Howe se despachó con el slide guitar dando rienda suelta a su amor por toda música (norte)americana.

Going For The One se editó en pleno auge del punk rock y, muy a pesar de ello, llegó a número uno en los charts británicos (manteniéndose en los primeros lugares por 21 semanas) y a número ocho en el ranking de la Billboard. ¿Hasta qué puesto trepaban los discos de Buzzcocks y The Damned? La gente no era tan pelotuda, digo mientras aclaro que me gustan los Buzzcocks y The Damned.

Wonderous Story es una de las melodías más reconocibles de Yes, una balada estupenda. Going For The One un hit demasiado sofisticado para los días que corren. Y Awaken... Qué decir de la estupenda pieza que cierra este poco escuchado disco dentro del catálogo de Yes: desde su comienzo con el piano de Rick Wakeman todo su recorrido es tan original como inesperado: su sabor marroquí los vuelve a arrimar a Zeppelin, aún cuando el timbre de Anderson nos distraiga y la producción del álbum, a cargo de los mismos integrantes de Yes, lo refine demasiado, casi en un pre-anuncio de la era digital.

Dicen que Steve Howe quiere terminar su carrera en Pez, como la Brujita Verón en Estudiantes. Tranquilo, Minimal: que Howe no viene a robar. ¿Podrá Steve aprenderse los temas de Pez, que son tan "elaborados"? En qué quilombito que se viene a meter el viejito... En lugar de quedarse tranquilo en su casita de Devon. Qué huevón.

Y así se va el antepenúltimo disco de la primera etapa de Yes (que finalizaría con el tan discutido Tormato -1978- y Drama -1980-). Y así, con un poco de suerte y fe oracular, se nos va a ir otro peronista de renombre y en actividad durante el 2011. Para saber posibles fechas dirigirse a la entrada El Oasis Oracular. Porque el anti-peronismo es así: progresivo, rock progresivo. Wonderous Picada: te hace ver la luz.