domingo, 19 de diciembre de 2010

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 19 DICIEMBRE 2010


1. duran duran - all you need is now

La verdad es que cuando leí que Mark Ronson era el productor del nuevo disco de Duran Duran pegué un par de puteadas: el muchacho de moda me parece un pelotudo importante. No estoy diciendo que sea yo palabra autorizada para descalificar a un tipo cuyos servicios de loco de la perillita es requerido por los músicos más exitosos del pop actual, pero tampoco voy a reprimir lo que mi instinto de loco del baflecito me dice: Mark “Pelotudo” Ronson. Ronson eran los encendedores. Me cago en estos productores de la era moderna, de Godrich a esta parte, en todos. Yo estoy viejo y amargado y me gusta todo lo de antes y el camino es irse cada vez más para atrás hasta llegar a Adán y Eva y al útero divino que los parió. Sí, Godrich también me nefrega. Aún cuando no sea un pelotudo TAN importante, aún cuando haya producido a McCartney. Yo quiero un loco como Phil S. o un cerebro como Brian E. Pero bueno… Ronson se supone sabe o se deleita con sus manipulaciones retro de corto alcance y como es el productor top de los últimos añitos, se lo contrata.
Hay una clara intención de hacer sonar muchas de las canciones al viejo Duran Duran, el pre-Arena. En algunos casos resulta forzado, en otros funciona mejor. Las canciones, que es lo que más importa, son buenas, tanto como las de Astronaut. Me parece que no es un disco tan bueno como Astronaut pero sí uno mejor que Red Carpet Massacre, aún cuando este último contó con un productor mucho mejor que hizo un mucho mejor trabajo que Ronson. En verdad lo que más importa es la talla de Duran Duran como banda, y esa talla es la que a veces me hace agarrar bronca cuando veo que recurren “al productor de moda”. ¿Qué necesidad? Lo acepto sólo como estrategia de mercado. En mi propio mundo considero que Ronson debiera pagarle a Duran Duran por meter sus manos en un disco tan inusualmente bueno como cualquiera que saquen los muchachos de Birmingham. Y ahora me acordé de Ale, un habitué de El Oasis Original Flavor, gran duraní, duraní hasta el caracú. Venía los sábados apenas pasado el mediodía. Está hoy viviendo en Birmingham (es lo último que supe de él: ¿seguís ahí?, pregunto por si estás leyendo) y debe estar chocho de esperar el nuevo de su banda favorita en el epicentro del asunto. Hay que imitar al amigo Ale e irse a vivir al lugar del mundo donde se formó tu banda favorita, sin más. Ah: si te gustan Divididos y el Originario Solari jodete bien jodido.



2. duffy - endlessly

Qué problema sacar el segundo álbum luego de un debut tan exitoso y bueno como el que Bernard Butler y Jeannette Lee le produjeran a Duffy, Rockferry. Endlessly cuenta con productor americano, y uno de gran trayectoria: Albert Hammond Sr. El papá del bobo de The Strokes. Así que el soul americano que cimentara Rockferry está aquí más de "primera mano": lo que entonces se veía como un sueño inglés, uno de admiración y anhelo (lo que dio un toque irresistible al debut) se va convirtiendo en the real thing. Lo que definitvametne tiene Endlessly es la clave de todo buen artista que sostiene su éxito a través de los años: cambia para seguir siendo lo mismo, para ser más parecido a sí mismo cada vez. Me gusta mucho más que Rockferry, que me gustaba bastante.

(Me vuelve loco el vibrato, mitad Dusty Springfield mitad Pato Donald; mi viejo odiaba el vibrato en las cantantes, el de Duffy me parece irresistible)


3. julia stone - the memory machine

Julia se toma vacaciones de su hermanito y rompe la fórmula de Angus and Julia Stone para sacar su propio disco: se mudó sola a un dos ambientes. Uno amplio (58 metros con balcón francés a un jardín interno) y luminoso. De luminosidad post 4 de la tarde. Un folk pop inglés hecho por una australiana que grabó su disco solista debut, The Memory Machine, en New York City. Y que por momentos suena muy Hope Sandoval.



4. a silver mt zion - kollaps tradixionales

Sexto disco de estos muchachos de Montreal, sexto en diez años de carrera. Allá lejos y en el tiempo largaron como una variante del post-rock cercano al de sus coterráneos Godspeed You! Black Emperor. Hoy por hoy terminaron en otro sector habiéndose corrido pasito a pasito: una música indie de cámara que tiene mucho de Dirty Three (la banda de Warren Ellis, el Bad Seed loco del violincito) y de The Black Heart Procession. O mejor aún: una versión de Arcade Fire alicaída, en valium, sin el costado de intensidad festiva, y con mucho menos barba.



5. agents of mercy - dramarama

Segundo álbum del supergrupo prog-rock sueco, Agents of Mercy. Lo que hacen es un rock progresivo-sinfónico de carácter beatlesco, mezcla rara de Liverpool con Genesis y Yes. Nada que el amante del buen prog-rock no haya escuchado antes, aunque nada malo.



6. athlete - beyond dub neighbourhood

Como el título sugiere y casi indica, se trata de una nueva versión del tercer disco de Athlete al que se le dio un tratamiento dub, como lo hiciera Primal Scream con Vanishing Point en Echo Dek o Franz Ferdinand con su último álbum en Blood (por supuesto que otros como Brian Eno lo habían hecho antes y mucho mejor, ciertamente). Si te gusta Athlete es una buena manera de hacer nuevo un disco que ya conocés.



7. beat! beat! beat! - lightmares

Este cuarteto alemán se está abriendo paso por Gran Bretaña con su math-rock entrador. Allá los llaman la respuesta alemana a Foals. El asunto es que habría que explicar o recordar qué es Foals, porque tampoco los de Oxford son Oasis, ni siquiera Arctic Monkeys. Pero bueno… Lightmares es más de ese pop-rock sincopado y de rítmica vivaz y, a veces, intrincada (no demasiado en los alemanes, cosa rara justamente por su carácter teutón), con una gran dosis de melodía. Para poner al lado de Foals y Everything Everything.



8. black eyed peas - the beginning

Party people, party songs. Vaya que me hubiese gustado nacer en Los Angeles. Vaya, vaya. Aya: Soy un cipayo. Uno de los grandes problemas de Black Eyed Peas es que vinieron mucho a la Argentina. Al menos tengo esa sensación. No de que sea mucho las veces que hayan venido sino de que vinieron mucho. Como todos saben, uno de los grandes problemas de este numeroso grupo es que sufren de tránsito lento y tienen que gastarse casi toda su fortuna en Activia y Cirulaxia. Y lo que les sobra se lo patinan todo en impuestos. Por ello es que no paran de sacar discos y salir de gira. Así es que vinieron aquí tantas veces. ¿Cuántas: quince, dieciséis? Paren de venir, loco: le quitan el laburo al Pájaro de Vilma Palma, a Migue Mateos y a Miranda!



9. boris - variations

El trío japonés se convirtió en cuarteto ya que “Patricia” Michio Kurihara quedó como integrante estable. Y como los ponja de Boris son buenos (qué gomas los ponjas) decidieron regrabar varias de sus viejas canciones en estudio con el nuevo integrante. El resultado es más del genial drone-rock japonés, gente rara e interesante si las hay. Además, en la versión limitada, le agregaron un DVD “live in Japan” con más dos horas de rock nipón al palo.


(Tremebundo: les anuncio que muy pronto El Oasis in the Head transmitirá desde Japón por un buen rato)

10. collegium musicum - speak, memory

Como ven, acá traemos rock progresivo. Si no te gusta te buscás otra cabeza con una disquerías adentro y te dejás de joder. Es así nomás. Porque acá te recomendamos a una banda de prog-rock eslovaca. ¿Por qué? Porque son buenos de verdad, grandísimos profesionales de lo suyo. Y además titularon este nuevo disco como el libro de memorias de Vladimir Nabokov, uno de mis diez autores favoritos de todos los tiempos. Y pica alto entre los diez, aviso. Viene justo debajo de Rodrigo Fresán y Alan Pauls. Miren que saben titular estos desalmados muchachos… Justo ponerle semejante título a un disco en vivo (que viene junto a un dvd) que es una pinturita, un festival pa´l ojo...



11. daft punk - tron legacy soundtrack

Pegaron un buen laburito estos franceses chotos: hacer la música de una de Disney, la secuela de Tron, nada menos. El Daft Punk de sus propios discos aparece poco, no mucho más que en End of Line (donde suenan incluso más al viejo y genial Gary Numan que a sí mismos) o en Derezzer y en Legacy (end titles); luego el disco es más una electrónica de épica retro-futurista más orquestaciones grandilocuentes (cuando los botoncitos no son suficiente). Ahora sólo les resta hacer la música de alguna de Trapero…



12. erik norlander - the galactic collective

Es así entonces que a Daft Punk le pegamos a este viejo loco de la electrónica versión rock progresivo de los setenta. Digamos, un loco de los sintetizadoritos, y de la grandilocuencia. Un músico de instrumentales megalómanos que se ha inspirado toda la vida en gente como Emerson, Lake & Palmer, ELO, Pink Floyd y en el metal más clásico. The Galactic Collective merece ser la música de alguna otra gran obra de ciencia ficción, pero de la Mitteleuropa.



13. fonderia - my grandmother´s space suit

Y como todo aquí se acomoda, pegamos al prog-rock más prog-rock aunque en este caso con toques de jazz. Y claro, siempre en el tema lindera a la ciencia ficción, ya que se trata de My Grandmother´s Space Suit, este complejo y agotador disco de los italianos Fonderia. Tiene demasiado adentro: jazz, Canterbury, rock sinfónico, prog metal, avant-garde y hasta algo de pop. Por momentos cuesta creer no sólo que se trate de un sólo grupo sino además de un sólo álbum. Si tocan en alguna fiesta privada de Berlusconi yo quiero ir a verlos.



14. the greenhornes - four stars

The Greenhornes es el trío que tienen los dos integrantes de The Raconteurs que no son conocidos. El trío de garage pop de Cincinnati que fuera rescatado justamente por Jack White cuando The White Stripes iba apenas despegando, viene sacando discos desde hace quince años y el nuevo, Four Stars, es un buen punto como para comenzar a escucharlos. Se les nota vivo el amor por The Kinks, The Rolling Stones y los Zombies de la era psicodélica.



15. iliketrains - he who saw the deep

iLikeTrains retorna en forma con He Who Saw the Deep, el sucesor del debut de 2007, Elegies to Lessons Learnt. En el interim perdieron a un integrante y al sello discográfico. Pero aún así la única contra que tiene este segundo álbum es que se haya demorado tanto en un mundo tan apresurado que no espera a nadie. De todas formas no está mal que no espere ya que no lleva a ninguna parte. A ninguna parte interesante, digo, porque tal vez alguna ninguna parte sea un lugar recomendable para mantenerse alerta. iLikeTrains continúa con su marca Shoe-gazer mezcla de Doves, Levitation, Sigur Ros y The Cure.



16. intronaut - valley of smoke

Tercer disco de estos metaleros americanos amantes de los ritmos intrincados y, más allá del metal, también del rock progresivo. Su origen working class les hace escribir menos acerca de dragones y monstruos: son una banda re-comprometida que le da al gobierno que da calambre. Si dan ganas de hacerse militante. Del Tea Party, por ejemplo. La cuestión es militar, ¿no?



17. nicki minaj - pink friday

Dicen que es hora de renovar el mainstream hip-hop porque se aburguesó. Eso dicen. Yo no sé. Nicki nació en America así que tiene pocos amigos y no conoce el asado con achuras ni el mate con facturas. Más allá de esa desgracia tiene ascendencia en Trinidad, de donde viene toda su negritud y tal vez el aire tropical de parte de sus rapeos: como algo de The Mighty Sparrow y su calipso amerengado. Pink Friday tiene cosas de M.I.A. y de Eminem; y a The Big Pink como invitados. Algunos ya la tildan de ladrona, otros de genia (genia como Minujín). La respuesta la tenés vos, viendo el próximo capítulo de nuestro talk show “Negritos por dos minutos, o tres”.

(Guarda que dice malas palbras la negra bocasucia.)


18. nick magnus - children of another god

Juro que es la última incursión prog-rock de esta lista. Lo que pasa es que en este disco tocan prácticamente todos los que lo hicieran en el gran álbum de Steve Hackett Spectral Mornings. Sí: Nick Magnus era el tecladista de la banda de Hackett no sólo en ese disco sino que lo fue por varios años, late seventies to early eighties. Y es así que convocó a muchos de los ex compañeros para colaborar en este Children of Another God, Hackett incluido. Aclaremos que Nick no comenzó su carrera con el ex Genesis sino que para comenzar a tocar con él contaba con sus propias credenciales, nada menos que ser integrante de The Enid (banda que abandonara justo antes de la edición del álbum debut). Lo importante es que aquí hay mucho de Genesis, del “Genesis de Gabriel”, “el Genesis bueno” o el que nos hace quedar entendedores diciendo que era “el bueno”. No sólo por la coloratura sonora sino además por la intervención de Tony Patterson como cantante: Tony tiene una gola del tipo Pedro Gabriel. Está bien, está bien: jódanse, no los jodo más con la progresía del rock. Quédense con Chacho Álvarez y Solita Silveyra.



19. the psychedelic ensemble - the myth of dying

No, no, no: les juro que esto no es un disco de rock progresivo. Parece, pero en verdad no lo es. Si no me creen pídanle documentos. Sí, ya sé que comienza como si fuese Yes de Fragile o de Close to the Edge. Sí, bueno: después resuenan Emerson, Lake & Palmer y Gentel Giant, es cierto. Pero son buenos, ¿no? Si hasta se permiten emular a Simon and Garfunkel. Además no es un grupo de rock progresivo porque es un solo tipo que se mantiene en el anonimato: apenas se sospecha que es de y vive en New York. Está bien, está bien: no los jodo más…



20. tricky - mixed race

Hace más de diez años yo pensaba que Tricky se estaba muriendo. Se rumoreaba que estaba muy enfermo y le habían picado el boleto. La última vez que lo vi en vivo fue en el Central Park (en esos conciertos gratuitos que hacen en el verano, como acá en el Parque Roca -Roca hijo de puta, asesino de los pueblos originarios: cambiémosle el nombre a ese parque, que se llame Parque Eva Perón-) y el negro metía miedo: era un espectro. Un espectro negro, súper negro. Pero el turro no espicha nunca: sigue vivo y no para de sacar discos, negro hincha-pelotas. Negro de mierda soso, Negra de Mierda Sosa. Mixed Race es una buena continuación de Knowle West Boy y el muertito está inspirado, aún muy audible en el par de pasajes oscuros. También hay algo de Blowback (no sólo en la tapa sino en la música) y mucho de funk, en el estilo Tricky. ¿Cuándo te morís, negro?



21. unitopia - artificial

¿Y por qué Unitopia es una banda prog-rock? ¿Porque no todo el tiempo se parecen a Doves o a Elbow y de repente en un pasaje se ponen un poco Yes? ¿Y cuando suenan a The Beatles? ¿Tienen algo malo que decir de todos los pasajes de Artificial que suenan a The Beatles? Sigan, sigan: Lamolinos y Lamolinas… Así es como terminaron marginando a excelentes bandas como The Porcupine Tree. Sólo aburridos como Thom Yorke se salen con la suya, haciéndose los nuevos King Crimson siendo no más que cuatro bobos de Oxford. Sí, es cierto: son de Oxford, mejor me callo que yo nací a 50 metros del Cid Campeador en el anexo del Hospital Francés.
No voy a etiquetar a Unitopia, apenas digo que son de Australia y que me gusta. Buenas tardes…



22. ryan adams & gillian welch - destroyer sessions

Encima que este muchacho no para de editar discos, tiene pilas y pilas de inéditos frutos de sesiones espontáneas que hace aquí y allí solo o en colaboración con otros artistas. Y saco a la palestra en este caso lo que hizo junto a una de mis cantantes favoritas de la America Profunda: Gillian Welch. Me gustan tanto sus canciones que me confundo y la flaca insulsa me empieza a gustar más que su tía Raquel en la película esa donde un montón de gente tomaba pastillas de chiquitolina y se metía por el torrente sanguíneo de alguien para hacer no sé bien qué en el interior de ese cuerpo. Así es que en estas Destroyer Sessions Ryan suena a (y con) Gillian: ese country and western abluesado, alerdado, aletargado. Soy un tarado.

(Los trolitos tortolitos ya habían colaborado en el tributo a ese gil de G.P. No, no: Grand Prix no, Gram Parsons. Y Ryan todavía andaba figurando como Whiskeytown)


23. ryan adams & the cardinals - iii & iv

Algún tirapiedra creo que dijo, en Picada Is No Disgrace, que ser prolífico no significaba nada. Luego dijo que Ryan Adams era, más o menos, una porquería. No le voy a discutir porque la verdad es que, al final del día, todos me parecen una porquería inatendible e inentendible. Pero la verdad es que me parece que, en un mundo sobrecargado de oferta, la cantidad puede ser un valor en sí misma. Porque al fin y al cabo esos músicos que se toman un siglo para sacar un disco sin importar aquí las infinitas motivaciones y motivos para que eso suceda así, esos músicos decía, no van a poder evitar el ERROR. Sí, porque The Beatles no existe más y todo lo que queda es un error, más o menos grosero. Entonces digo: respeto al bala de Adams (¿Es bala? Voten) por el sólo hecho de que no para. Honestamente su “disco punk” y su “disco de heavy metal” me parecen dos boludeces inaguantables, chistes que no se detuvieron a tiempo. Pero lo demás, lo demás es irreprochable en varios sentidos. A decir verdad (porque yo digo la verdad hasta cuando miento) a esta altura no aguanto escuchar un solo disco de nadie enterito y sentadito yo prestando el ciento por ciento de mi atención (de la atención remanente, que es exigua hasta lo infinitesimal), y por consiguiente no me interesa un tipo que saca saca y saca. Pero bueno, respeto el hecho de que lo haga, el que no le importe el ERROR ya que no hay alternativa. El Error Rules.
Ah, a pesar de ser un disco con The Cardinals, es menos country y más rockero de lo esperable. Eso no me gusta mucho. Igual, igual a mí no me importa. Como decía Barón Rojo: “No me importa nada… No me imporrta Nádddaa…”