lunes, 22 de noviembre de 2010

EL OASIS TV XVIII


En estos tiempos donde no paran de venir "artistas internacionales" a tocar al país, vamos a reparar en uno de ellos, el paradigma de lo "anticuado." Porque no quedás mal en el Living Idiota si decís que el de Thievery Corporation fue un "gúd chóouuu." Ahora bien: no vayas a decir que te gusta Yes porque sos boleta. ¡Por el amor de Dios!

Así es que pasa desapercibido el nuevo disco de Rick Wakeman y Jon Anderson mientras la horda argentina se baja el nuevo de Beady Eye. Porque Liam es un fan de The Beatles y su música está influenciada por los cuatro de Liverpool. Porque The Beatles tuvo una producción tan estrecha que toda su capacidad de influencia se agotó en esas canciones de mierda que compuso el menor de los Gallagher en dosis homeopáticas (gracias a Dios) para Oasis y ahora a Troche y Mouche para Beady Eye...

Yes, que es una gran banda formada en 1968 bajo el impulso Beatle, es vista como... como... No sé cómo mierda es vista, porque la gente que la rechaza no la escuchó jamás ni la van a escuchar, qué mierda: es una banda que requiere TRABAJO y DEDICACIÓN (andá a hablarle de estas cosas a un peronista) para conocer. Trabajo que resulta fructífero si va haciéndose a través del tiempo respetando el andar de un recorrido. No: como vómito digital una banda así no va a funcionar. Además: ¿qué ganás si lo intentás? Si no podés hacerte el banana en casi ningún lado hablando de Yes... ¿A qué mina podés impresionar en vistas a una breve sesión sexual con The Living Tree de Anderson/Wakeman arriba de la mesa ratona? ¿Y en el equivalente de los tiempos, es decir posteando un video de Starship Trooper en tu perfil de Facebook? Por Dios, Behnahdo...

Entre tanta basura que viene a tocar a Buenos Aires gracias a que "el rock" entró en la agenda del general de la población gracias a que los que lo consumieron durante los últimos 20 años se hicieron grandes (en el mal sentido) y no cambiaron sus pareceres (¡cuánto tedio!), ahora y gracias a la convertibilidad montonera, los "artistas internacionales" no paran de venir. "Están viniendo todos." Sí, ¡claro! ¡Si vino Belle and Sebastian! "Aaahhhhhh, viene Belle & Sebastian... Aaahhhhhh... viene Belle and Sebastian...!" Entre tanta basura que viene a tocar a Buenos Aires (a tocarle el culo: en verdad vienen a tocar su musiquita en Buenos Aires) hace un par de días tocó Yes en el Luna Park y repetirá en el Gran Rex el 3 de Diciembre. Y aunque venga (o justamente porque viene) con el cantante de una banda tributo a Yes en el lugar de Jon Anderson yo propongo ir a verlos. Aún cuando no sea Yes, no solamente por el faltante de la voz de pito original sino por el desfasaje espacio-temporal que nos condena a no ver realmente nada en Buenos Aires, muchísimo menos en el maldito 2010. Ya que nada se constituye aquí, vayamos a ver eso que en el Living Idiota se marca como anticuado, veamos "lo que no se tiene en cuenta." Vayamos a ver a Yes con Oggi Junco de cantante, vayamos a ver al Niño de Linares en febrero que ese sí es un genuino genio y dejémonos de pavadas.

Esta especie de documental de Yes data de 1971, when they were new and we were children. Y no tiene desperdicio. Además es cortina, Roy Cortina.

Pensar que después hay que aguantar a pelotudos que, en documentales pedorros producidos en este desolado Páramo Peronista (a.k.a. Páramo Idiota), desmenuzan la "carrera" de Babasónicos como si hubiesen andado investigando la biografía de Paganini.

Por Dios, Behnahdo...