martes, 16 de noviembre de 2010

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 16/11/2010


1. deerhunter - halcyon digest

Halcyon Digest es tal vez el trabajo más sólido de la banda de Bradford Cox: si bien Deerhunter comenzó como un grupo noisemaker de identidad un tanto indefinida, su conexión con My Bloody Valentine y Slowdive está profundizada en el nuevo álbum, con matices melódicos que se remontan hasta los sesenta (The Zombies y The Beach Boys) en canciones como Don´t Cry. Un muy buen disco de una banda que no es una más del montón de la era digital.



2. the corin tucker band - 1000 years

Corin Tucker era una de las tres Sleater Kinney, la banda favorita del gordo Tiny de Ultrasound. Más precisamente, Corin era la cantante. En 2005 se separaron tras diez años de carrera y siete álbumes editados. Hacián un rock con la aspereza de Hole y la inspiración de Siouxsie 77-82. Tucker, a partir de la disolución, se dedicó a criar a sus hijos, a tener un hogar. El álbum debut de The Corin Tucker Band es la resultante musical de ese momento de su vida: menos áspero, muy imaginativo e inspirado, más feliz. A los riffs de rock se le agregan guitarras country y pianos, mientras la síncopa percusiva (tan de Siouxsie y marido bala Budgie) sigue presente. Hasta hay lugar para el momento Beatle: Handed Love es la prueba de ello.



3. abe vigoda - crush

El nuevo disco del cuarteto de Los Angeles está imbuido en la fragancia pop sombría de los ochenta que desparramara gente como The Psychedelic Furs, The Cure y el Echo & The Bunnymen menos Morrison y más pop. A diferencia del anterior álbum, el debut Skeleton, la apuesta a la canción con rasgos de oscuridad deja de lado el frenesí punk que de a ratos uno debía tolerar otrora. Como cambiar a The Ramones por Joy Division. Podría colocarse a Crush pegado al nuevo de Interpol.



4. aloe blacc - good things

Qué pituco el traje blanco que se puso el negro Aloe para la tapa de su segundo álbum, Good Things. El comienzo es promisorio y lo que sigue aún mejor. El gran artista Soul/Hip-hop de California aclara que llegó para quedarse: I Need a Dollar es un clásico soul irresistible, muy melódico y rítmico simultáneamente, lo parió. El álbum es una respuesta conceptual al momento de crisis y resulta una síntesis perfecta entre la retro-modernidad de Gnarls Barkley y Marvin Gaye. Altamente recomendable.



5. anderson wakeman - the living tree

Resulta que viene Yes: tocan pronto en el Gran Rex. Me dieron ganas de ir, hay entradas desde los 90 pesos. Yes es una gran banda. Y en vivo siempre garpan. Pero el problema apareció cuando me anoticié de la formación con la que están de gira. Todo muy bien con los tres primeros nombres: Steve Howe, Chris Squire y Alan White. No tuve mayores inconvenientes en leer que en el lugar de Rick Wakeman está su hijo Oliver: tienen la misma sangre y Oliver aprendió en el rigor clásico de su padre. El asunto es ver que el cantante no es Jon Anderson sino un tal Benoit David. Y no tengo nada en contra del pobre Benoit ni mucho menos. Pero me da cosa. Ya sufrí suficiente con The Stranglers y su pelado de repuesto (pronto en este blog el review del recital con el intermedio más largo de la historia, hablando de The Stranglers y Hugh Cornwell)… Es feo ver bandas tributos con integrantes originales de la banda tributada. A lo que voy es a lo siguiente: en paralelo con esta gira de Yes, llamada In the Present World Tour, los dos integrantes excluidos de la misma sacan un hermoso disco en conjunto: The Living Tree. Un disco mínimo, con el piano de Wakeman y algún flautín (un kilo y dos pancitos) u otro instrumento a cargo de Anderson quien le da al álbum un don melódico y una calidaz poco frecuente con su inconfundible voz. Una pena que, en lugar de este Yes maltrecho, no vengan Wakeman y Anderson a presentar su precioso disco The Living Tree…



6. antony and the johnsons - swanlights

Mientras el gordo (o la gorda) cantaba y con Lou Reed detrás (detrás mío), le dije a Tom Verlaine: “Marc Almond estaba de vacaciones en Saturno y quedó embarazado de Bjork (que vive allí, como todos sabemos); el hijo que tuvieron es este hijo de putas.” Sin ningún esfuerzo Antony Hegarty combina la canción popular con el avant-garde. ¿Cómo hace? Bueno, por algo su madre es Marc Almond y su padre Bjork. “Everything is New” canta en la apertura de Swanlights, lo repite como un mantra y el hijo de putas expresa lo que nos pasa, esa urgente necesidad de que todo sea nuevo de una buena vez: porque uno no se queda en la plegaria de no conocer, por ejemplo, todos los discos que conoce para así escucharlos de nuevo "por primera vez"; lo que se hace necesario es que el acto mismo de escuchar sea algo nuevo. Que todo sea nuevo, en escencia. Antony, por su parte, hace algo muy nuevo de todo lo que muchos ya conocemos. Es de esos artistas one of a kind, esos que nadie puede imitar porque, de hacerlo, se caería en el ridículo. En cambio él es grandioso, así de ridículo. ¿Clásico? ¿Ultra-moderno? ¿Hombre? ¿Mujer? ¿Puto? ¿Marciano? No sé sabe, justamente no sé sabe. Porque Everything is New. Aún lo ya conocido.



7. bryan ferry - olympia

“Roxy Music era bueno con Eno…” “Pink Floyd fue genial con Barrett…” Y las boludeces siguen. Los que las repiten como loros son del tipo que suele reírse de artistas como Raphael. Creo que está todo dicho.
Roxy Music era genial por Bryan Ferry. Como The Smiths por Morrissey. Sin Morrissey no había The Smiths. Sin Bryan Ferry no hay For Your Pleasure, amigos. NO HAY.
En 2005 hubo sesiones de grabación de Roxy Music. Con Eno incluido. No prosperaron, es decir: no llegaron a editar nada como Roxy Music. De esas sesiones nace este disco, el primero de estudio con material propio de Ferry desde Frantic. El resultado es, como siempre, extraordinario. De una fineza e inspiración infrecuentes. Como el talento de Bryan Ferry. Qué buen gerente de marketing tiene Bowie: los que se ríen de Raphael lo tienen como genio. Y a Ferry como un grasita inadecuado. Pelotudos.



8. broken records - let me come home

Segundo disco de este prometedor grupo de Edinburgh, uno muy ambicioso. Con la complejidad e intensidad de Shearwater y el alma de The National, Broken Records entrega Let Me Come Home como si nada, como si fuese fácil registrar canciones de peril trágico con Nebraska de Bruce Springsteen y Tender Prey de Nick Cave en la cabeza.



9. jp, chrissie and the fairground boys - fidelity!

JP Jones es un cantante galés de 31 años, Chrissie Hynde es la de The Pretenders (a veces va a la Polémica). Se conocieron en una fiesta en 2008, quedaron en contacto mientras Chrissie giraba por America (America sin tilde). Chrissie, casi 30 años mayor, se lo llevó a La Habana, donde exploraron el atípico romance. ¿Qué hicieron? Documentaron el idilio (y su consecuente fracaso) desde todos los ángulos posibles con un puñado de canciones. Y las grabaron. Sí: eso es una idea. Eso es algo real. Eso justifica otro disco. Qué suerte tuvo el galés este: Chrissie no puede estar más buena, en todo sentido. El disco está a su altura.



10. salem - king night

Salem es un trío de Michigan, central de Nike. Hacen una electrónica dark, bien en el estilo de Third Eye Foundation, pero con pinceladas de hip-hop.



11. barn owl - ancestral star

Con sólo ver el sello al que pertenecen ya tenemos una pista: Thrill Jockey. Nos aseguramos entonces la oscuridad (por algo están pegados a Salem en esta lista) y la lentitud cansina del post-rock. Barn Owl es un dúo de San Francisco y Ancestral Star su tercer disco, algo así como el doom del primer Black Sabbath sin los riffs pero sí con el clima mitad misa cristiana, mitad rito pagano.



12. ash - a-z volume 2

Ash sigue haciendo buenas canciones pop, pero los tiempos han cambiado mucho desde la aparición del debut 1977 producido por Owen Morris. El chart es la virtualidad de la virtualidad, los hit-singles son apenas videos que se cliquean mucho en YouTube… Tim Wheeler dijo entonces que “se retiraba” a ser una banda de singles, y comenzó a editarlos en siete pulgadas, uno por mes. Así compiló los primeros en el a-z volumen one (de la A a la M, ya que además de tener títulos las canciones están rotuladas con las letras del alfabeto) y, ahora, el volumen dos. A Ash le pasó más o menos lo que a Supergrass: nunca bajaron el nivel, pero el mundo se transformó en otra cosa y dejaron de interesarle “al mercado.” Un mercado que ya no existe, al menos no como se lo concebía y conocía más de diez años atrás. El oyente de rock es cada vez más idiota (ya lo era originalmente, imaginen ahora con todas estas herramientas de comunicación que se utilizan tan toscamente) y no hay lugar para mucha gente que valía un poco la pena. Tim Wheeler está viviendo en Brooklyn: subió a cantar una canción con Hugh Cornwell, la voz de The Stranglers, al Mercury Lounge hace un par de semanas. Se mantiene joven, se lo puede ver en los ojos. Pero nadie mira demasiado a los ojos por estos tiempos.



13. die antwoord - $o$

Trío de Sudáfrica, de Cape Town, que hace una especie de Rap-Rave, como unos Sigue-Sigue Sputnik re-haciendo a The Streets. Tienen algo de M.I.A. y de Hi Tek. Como Locomia versión hip-hop/beatboxer pero con mucha puteada y "lenguaje explícito."



14. crystal fighters - star of love

Dicen que la cantante de este quinteto de Londres, Laure, encontró el diario de su difunto abuelo quien había terminado sus días esquizofrénico. En el cuaderno estaba el bosquejo de una ópera que il nono pretendía escribir; estaba titulada Crystal Fighters. Como tributo a su abuelo Luare formó la banda para finalizar el inconcluso trabajo. Así Star of Love es un intento de ópera retro-futurista en clave neo-rave, casi lo que pudo haber sido el segundo álbum de Klaxons. También hay algo del frenesí de Late of the Pier pasado por el electro-pop de New Order y Visage.



15. darkstar - north

Darkstar arrancó su carrera como un típico dúo instrumental dedicado de lleno al dub-step. Pero hace algo así como un año James Young y Aiden Whalley sacaron un single en formato canción con James Buttery como cantante invitado. El resultado fue tan bueno que les cambió el plan. Ahora el dúo es un trío por el carácter permanente del otrora invitado Buttery; así grabaron North, un disco de canciones donde el origen electrónico se les nota. Con algo del Radiohead de Kid A y con otro poco de The Human League y el primer OMD cuando se ponen menos sombríos, Darkstar busca sacarlos del anonimato al que estaban condenados.



16. warpaint - the fool

Debú del cuarteto de Los Angeles. El EP anterior fue producido por John Frusciante y en The Fool confirman su amor por la música inglesa de comienzo de los ochenta. Como The XX rescató el gothic-pop de aquellos años, Warpaint hace lo propio mezclándolo con elementos indie de los noventa como Galaxie 500, Low y Mazzy Star.



17. clinic - bubblegum

Clinic, para su sexton álbum, lima sus asperezas más Velvet Underground y las dulcifica a la Clientele, es decir se Zombiefica. Así Bubblegum es su álbum más amigable sin dejar de ser inspirado como todos los anteriores, tanto en la música como en el arte de tapa. Recomendado. En NYC me los perdí por cuatro días. Qué ciudad de mierda, nunca hay nada para hacer.



18. charlotte church - back to scratch

Segundo álbum de esta niño-prodigio que cantara una canción en un programa de entretenimientos de la televisión inglesa a los once años para ser de inmediato contratada por Sony Music sucursal Reino Unido. Así se hizo camino, con su virtuosismo en mano (o en garganta), entre los artistas que grababan música clásica. Fue la artista más joven del género en entrar al chart. Luego, hace cinco años, se volcó al pop y lo hizo con solvencia y, naturalmente, muchísimo éxito. Puede pasar de estar con Plácido Domingo a codearse con Elton John sin que se le mueva un pelo. Back to Scratch tiene desde baladas hasta canciones pop enraizadas en los sesenta y setenta. También hay lugar para una country-tingled tune y para un sentido cover de River de Joni Mitchell.





19. cee-lo green - the lady killer

Cee-lo Green quiere salir de perdedor. Está harto de tener sólo prestigio y poner su voz para los número uno de otros (ver Crazy, de Gnarls Barkley). Así que con The Lady Killer tiene la expresa intención de llegar a una audiencia masiva. Y lo va a lograr con facilidad a fuerza de la calidad superlativa de su Soul y Rhythm & Blues, además de la ayudita de sus famosos amigos como por ejemplo Danger Mouse.



20. kurt wagner and cortney tidwell present KORT - invariable heartache

Kurt es el muchacho de Lambchop y Cortney una cantante country de otro origen que nada tiene que ver con el indie-rock. La colaboración comenzó con un cover de Don Williams (I Believe in You) que grabaran hace un par de años en Nashville. Invariable Heartache es un disco de clásicos country de los sesenta y setenta que reúne una belleza inesperada, tanto como esta sociedad.



21. gil scott-heron - i´m new here

Scott es el padrino del rap, un poeta-músico que tuvo su momento en los años setenta. Su vida posterior hizo realidad todas las historias de sus poemas: drogas, rehabilitaciones, más drogas y crímenes. Dieciséis años después vuelve por XL Recordings y saca un disco que mezcla sus poesías y diatribas sobre bases electro con alguna canción aquí y allí, más un cover de Smog y otro de Robert Johnson.



22. fursaxa - mycorrhizae realm

Fursaxa vive en Philadelphia y su hipnótico mantra freak-folk me resulta cautivante. Te aseguro que te vas a dormir una siesta y vas a decir: "este es un pelotudo." Tenés razón. Además, nada mejor que adentrarse en una siesta con la excusa de escuchar el último de Tara Burke, a.k.a. Fursaxa. Psicodelia Medieval.



23. frankie rose and the outs - frankie rose and the outs

Frankie Rose tocó batería en Dum Dum Girls, Crystal Stilts y Vivian Girls, siempre en un estilo minimalista que remite a Maureen Tucker. Rosita, hoy por hoy, sigue viviendo en Williamsburg, Brooklyn, pero ahora saca un disco solista. Entre Spacemen 3 y The Jesus & Mary Chain, pasando por el pop que produjera Phil Spektor pero con la volatilidad de Cocteau Twins.



24. elton john and leon russell - the union

En el debut de La Elton en el Troubadour de Los Angeles (año 1970) nació este romance artístico entre este inglés y este americano geniales. Sí, allí mismo donde también Elton se tomó una botella de Whisky con David Ackles, allí cuando quedó sellado el compromiso de Bernie Taupin de producirle un disco al elusivo songwriter americano (American Gothic). ¿Qué se puede decir de esta colaboración cumbre producida por T Bone Burnett donde tocan y cantan de invitados Neil Young, Don Was, Booker T y Brian Wilson? Que si no lo tenés sos un gil de lechería. Para volverse demente. No baja de los cinco mejores del año, de ninguna manera.



25. electric six - zodiac

Dick Valentine y sus muchachos de Detroit debutaron en 2003 y parecía que se comían los chicos crudos: se perfilaban como los escoltas de The White Stripes. Sin embargo, siete álbumes más tarde, las pruebas de que el mundo es un lugar impredecible e ingrato están en Zodiac. No pegaron una desde su álbum debut y la única y brevísima incursión en el chart mainstream fue el cover que hicieran de Radio Ga-Ga de Queen. Al menos son prolíficos y no paran de producir: uno por año desde hace siete, todo una marca. Rock Indie de carácter y un poco de pista en el cover de Spinners, Rubberband Man.



26. dum dum girls - i will be

Kristin Grunded se hace llamar Dee Dee en honor a Ramone y bautizó a su banda (en verdad apenas más que un esfuerzo solista) a partir de The Vaselines (recordar el álbum clásico Dum Dum) e Iggy Pop (ver canción Dum Dum Boys, del álbum The Idiot). Parece que le gusta el punk a Kristin… Pero lo que hace no es más que un sixties driven pop con mucha cámara, con mucho eco, de factura self made. Y en Brooklyn, su manzana natal, le va de rechupete: morfa asian food en los bolichitos de Driggs o de Bedford y se rasca la pochola todo el día. ¿Qué más podés pedirle a esta versión Phil Spector de Clinic?



27. dmx krew - wave funk volume 1

Ed Upton se hace llamar DMX Krew. Publicó varios álbumes en el sello de Richard James, a.k.a. Aphex Twin. La música de Wave Funk denota la admiración que Ed siente por Richard pero puesta a través de un electro-funk ultra cool, muy Zorrito Von Quintiero. Con el electro a cuestas: cuánto chingui-chingui...



28. gold panda - lucky shiner

Ganaron notoriedad remixando a Bloc Party, ahora van con el disco propio, scores electrónicos con principio, desarrollo y fin, como soundtracks de cortometrajes, uno detrás del otro, melancolía medida en beats por minuto.



29. kisses - the heart of the nightlife

Kisses es un dúo de Los Angeles y The Heart of the Nightlife un agradable momento pop y sintético que reúne algo de los ochenta con los primeros discos de The Magnetic Fields y la inocencia y frescura melódicas de The Drums. Con una pizca de New Order en las bases y en alguna frase de guitarra aquí o allí. File Under No Desagradable.



30. kings of leon - come aournd sundown

Es curioso cómo la pegó Kings of Leon: con Only by the Night alcanzaron un nivel de masividad inesperado, ganaron cuatro Grammys, vendieron siete millones de copias (casi todas en La Salada). En Come Around Sundown resumen toda su carrera, desde el garage rock de los dos primeros álbumes hasta la apertura indie-rock (Pixies pero con raíces de rock clásico) pasando por el blues, el gospel y un poco de post-punk. Una buena manera de cerrar un ciclo es este nuevo disquito. Veremos cómo se las arreglan para perdurar a partir de este pico.



31. jenny and johnny - i´m having fun now

Jenny Lewis editó con su grupo Rilo Kiley, además de dos álbumes como solista. Ahora saca otro con su novio Johnathan Rice. I´m Having Fun Now es, sin dudas, su mejor trabajo. Un pop de buena factura que pone a She & Him colorados. Entre Elvis Costello, Heavenly, The Byrds y Silver Sun.



32. lauren pritchard - wasted in jackson

Primero lo primero: Lauren no puede ser más linda. No: no se puede. Segundo, todo lo demás. Es de Jackson, Tennessee. Se va de la seguridad de su familia acomodada a Los Angeles, porque quiere ser cantante. Le va mal: relaciones amorosas que terminan en desastre, fracaso en todas las áreas. Se está por volver y una amiga le da refugio: Riley Keough. Se va a vivir con ella (y con su madre, Lisa Marie Presley: ¡nada menos!) Forma bandas, vuelve a New York. Obiente un rol en un musical. Se va a Londres. Firma contrato y le producen el disco debut: Wasted in Jackson. Las letras son suyas, la producción de Ed White y el color country-pop. No está mal para un debut a los 22 años.



33. magnetic man - magnetic man

El debut de estos británicos se pone al frente del pelotón de los hacedores de música electrónica. El recorrido típico es “arranco haciendo dubstep y después me voy pasando a la canción con la ayuda de algunos amigos.” En el caso de Magnetic Man esos amigos son nada más y nada menos que Ms Dynamite y John Legend, además de Sam Frank y Katy B, entre otros.



34. les savy fav - root for ruin

Quinto disco de estos militantes del art-rock, post-punkers de Brooklyn (residentes de Brooklyn: se formaron en Rhode Island) El segundo desde su disco-despegue Let´s Stay Friends. Guitar hooks, ritmos up-beat, melodías amistosas que desembocan en coros acertados y otras bondades, dejan a Root for Fuin cerca de Pixies, Superchunk, Wire, The Psychedelic Furs y el primerísimo Green Day.



35. glasser - ring

Cameron Mesirow es de Los Angeles y se hace llamar Glasser. Se suma al conjunto de mujeres quienes, detrás de un determinado seudónimo que las hace confundir con bandas, despliegan un arsenal imaginativo interesante. Al igual que Karin Andersson con Fever Ray o Natasha Kahn como Bat for Lashes, Cameron como Glasser entrega un disco debut con infinidad de capas y texturas valiéndose de elementos percusivos y electrónicos mínimos que, junto al artificio de su voz, construye un periplo interesante que se dio en llamar Ring. Me recuerda mucho al primer The Creatures de Siouxsie (también al segundo, el de Boomerang, pero más económico en tanto recursos utilizados) o a la Bjork de Homogenic y por qué no Volta. Hay algo de Kate Bush resonando aquí y allí también.



36. marnie stern - marnie stern

Marnie no utiliza seudónimos como Cameron, pero sale a rodar salvajemente munida de su herencia neoyorquina. Desde No New York a esta parte ha corrido agua y agua bajo el puente. 30 es mucho: nada + 10. Marnie hace ruido con su guitarra y dibuja piruetas en el aire con su voz finita y chillona. Acompañada del baterista Zach Hill hace mucho quilombo y un indie rock sincopado y tortuoso que cambia ritmos e intensidades más de tres o cuatro veces en la misma canción: hay algo de coral en las melodías, como un The Polyphonic Spree reducido a dos personas que tienen la urgencia de entregar. Me los imgaino buenos en vivo, varias cervezas mediante. Es un primer paso interesante, lástima vivir tan lejos. De todo.



37. ne-yo - libra scale

Es increíble el parecido en la voz y en el fraseo de Ne-Yo con Michael Jackson. Casi casi puede pasar su música por outtakes del Jacko. Bueno, sí... Si prestás atención notás la diferencia, pero no se me ocurrió otra cosa para comenzar este párrafo, ya el disco número 38 que se comenta inútilmente... (Mamá: ¿cuándo los vamos?)
Se trata de un disco conceptual de Rhythm & Blues, sí: como lo oyeron. El negrito se encerró tres meses y escribió la historia. Luego la llevó a música y el resultado está entre nosotros. ¿De qué trata? De un basurero que recibe superpoderes y comienza una vida de Champagne en Champagne: eso arrancá así en el primer tema, justamente Champagne Life. El resto, si tenés ganas, escuchalo. Para ser negros conceptuales por un ratito, por lo que dure el disco.



38. our broken garden - golden sea

Estos son daneses. Es la banda de la ex tecladista de Efterklang (habitantes de estas listas), una rubia fea fea como casi todas las nórdicas. Golden Sea es el debú que los marca como la nueva promesa del sello de Simon Raymonde, Bella Union. La música es atmosférica, las melodías ensoñadas, el eco del piano genera una profundidad de la cual nos rescata la voz de Anna Bronsted, la tecladista danesa fea fea de la cual les hablaba más arriba. Aquí hay mucho de Cocteau Twins y This Mortal Coil, algo de Slowdive y mucho buen gusto en los arreglos.



39. mt. desolation - mt. desolation

Mt. Desolation es el grupo de Tim Rice-Oxly de Keane, la nueva banda que tiene junto a Jesse Quinn, también de Keane. Hace un tiempo y estando ambos en Dublin, decidieron hacer juntos “un álbum country.” No sé cuán country es Mt. Desolation, lo que sí está claro es que es cien veces superior a todo lo que hicieron en Keane. Es inspirado, desamanerado, amplio, bello, heterogéneo, sorprendente. Hay un Killers y una Mumford and Sons de invitados. Y es un disco para escuchar. Another night on my Side ya vale el esfuerzo. Porque escuchar un álbum hoy por hoy es eso: un esfuerzo.



40. no age - everything in between

No Age, o el arte de combinar ruido y melodía. Este dúo de L.A. (localidad pegadita a Quilmes) suenan en el medio del Sonic Youth de Sister o Evol y Deerhunter. Con una pizca de My Bloody Valentine.



41. the thermals - personal life

Quinto álbum de The Thermals, banda de Portland, Oregon, donde desarrollan el tema de las relaciones amorosas y del amor perdido a lo largo de todo el disco. El desengaño en clave pop de melodía precisa y textura inmediata predomina en Personal Life, en el medio del primer The Pretenders, los riffs de Joy Division y las melodías de Hüsker Dü y Death Cab for Cutie.



42. paul smith - margins

“¡Gud chóoouu, gud chóoouuuuuuu…!” Debú solista de Paul “GúdChóu” Smith, líder de Maximo Park, quien escribió este álbum durante los últimos cuatro años mientras estaba de gira con su banda y era entrevistado por grandes yornalistas de tudu-mundu. Tiene bastante que ver con la música de su banda y con el indie-pop-punkish de The Thermals.




43. belle and sebastian - write about love

¡Viene Belle and Sebastian… Aaaahhhhhh… Viene Belle and Sebastian… Aaaahhhhhh…!



44. ray davies - see my friends

“¡Gud chóoouu, gud chóoouuuuuuu…!” Rili-rili gúd-chóu
Ray Davies acaba de sacar un disco donde recrea sus clásicos junto a un montón de invitados, algunos imperdibles como Bruce OklaHoman Springsteen, Shombo/Richie y Jackson Brownie. También hay giles como Black Francis o Billy Corgan (no todas son rosas). Un disco que vale la pena. ¡Raro que no esté Damon Albarn, ese pelotudo que se prende en todas!



45. rod stewart - fly me to the moon

Cómo encontró la veta de su vejez Rod… Qué genio, qué bien me cae. YO QUIERO SER ÉL. No, no quiero tener un grupito de morondanga y alimentar mi eguito morales practicando lo olvidable: quiero ser Rod Stewart, vivir en un castillo escocés, tener ese guarda-ropa que él tiene, y también todas esas minas (no vamos a detenernos justo ahí). Y además grabar estos discos de clásicos del songbook americano, crooneando con mi voz rasposa, mi poco aire y mi infinita clase. Genio.



46. rumer - seasons of my soul

Excelente debut de esta inglesita nacida en su burbuja pakistaní (sus ingleses padres estaban allí colonizando a los salvajes, haciendo dinero para gastarlo correctamente). Allí, sin televisión ni revistas, sus padres la criaron haciendo canciones juntos. Una vez regresados a Inglaterra, Rumer mezcló sus juegos de infancia con la realidad y con su acercamiento al folk y a la canción jazz-standard. Y salió Seasons of my Soul, un álbum brillante lleno de la fineza compositiva de Burth Bacharach, repleto de homenajes y guiños a grandes como Aretha Franklin o Karen Carpenter. No te lo pierdas.



47. the bees - every step´s a yes

Estos muchachos ingleses se hicieron “famosos” al versionar a Os Mutantes en el lado b de su primer single. Recuerdo que allá por El Oasis Original Flavor un día cayó Adrián Neckless Macrocéfalo D´Argelos, “cantante” de Bobosónicos. Venía de un viaje a Inglaterra, tal vez su primero. Porque es del tipo de boludos que viajan recién cuando “es gratis” porque lo manda el laburo, la compañía discográfica o lo que fuere. Cabecita, como venía diciendo, había viajado por el asunto Ian Brown, por ese gran malentendido que desembocara en esa colaboración cumbre de inútiles (un sordo, ídolo de idiotas, enviando una maqueta instrumental para que un peronista le haga una melodía torpe y olvidable para así poder terminar un disco que debía editar con urgencia por presión de una empresa: ¡qué rockeros!). Y volvió Cabecita, claro está, dispuesto a hacerse el vivo. El vivo en general, y en particular esa tarde en la que entró a El Oasis... “¿Tenés el nuevo de los Bees?” “¿De quién, de The Bees?” “Sí, sí: de la banda de Manchester.” “No: no son de Manchester, son de Isle of Wight.” Silencio. “Tengo el último single, además del primero.” “No, yo quiero el disco.” “No, no tienen álbum todavía; ni siquiera está anunciado.” (Con cara de suficiencia, paradójicametne impostada por un insuficiente) “Tssch… Sí que ya salió.” “NO. No salió: yo tengo todas las cosas que editan estos grupos desde los primeros singles, sé cuándo salen o no salen.” “Estás mal informado: salió. Lo vi. En lo de Ian. Me lo hizo escuchar Ian.” Acá el Cabecita daba por sentado varios asuntos: que yo lo conocía a él, que yo sabía que él había grabado con un tal Ian, que yo no sólo sabía quién era sino que además admiraba al tal Ian y todo lo demás. Ian. Ían. Lo mencionaba como si estuviese nombrando a Buddy Holly. Cabezón imberbe. Inservible, sordo de toda sordera: no sabe que hay gente que piensa que Ian Brown es un infeliz (que SABE que es un infeliz), imagínense lo que se puede pensar de él, que nació en Argentina y que se tomó más de la mitad de su vida el 475 que lo llevaba de Monte Chingolo a andá a saber qué otro páramo idiota olvidado de la mano de Dios. De la fáina de Dios. “Lo tuve en mis manos” agregó el hijo de un container de peronistas y peronistos. “Mirá, esa persona quien vos decís te lo mostró te habrá mostrado, con mucha suerte, un promo. O un sampler de algunos temas. ¿Cómo era la tapa? ¿Tenía tapa?” Silencio. No responde. No respondió. “El disco de The Bees, de Isle of Wight, no salió. Cuando salga, la gente que viene acá va a enterarse.” Se fue, no compró nada.

El disco de The Bees vuevle un poco a lo del principio: menos distorsión, menos guitarras "rockeras", más mid-tempo. Siempre enraizados en los sesenta. En los sesenta anglo, no en Os Mutantes, graciaDió.

Pena de muerte a los que quieren ser “artistas de rock.” Hijos de puta: sobran. Sobran hijos de puta. Mejor dedíquense a escuchar, a conocer, a aprender. Que les hace falta: mucha falta. Llenen el eguito morales de otra forma más original e imaginativa. A mis amigos que tienen bandas de rock no: esos son amigos míos y los amigos del Emperador hacen lo que quieren y está bien. Pero todos los demás... Todos los demás que se vayan a cagar en un frasquito.



48. swans - my father will guide me up a rope to the sky

What a title. Michael Gira es de la generación que, además de ser consistente, sabía titular. Y no hablemos de lo que pasa ahora porque vuelvo a sonar como un viejo choto. Gira reformula su vieja banda, la que comenzó en los ochenta, esa banda que era el doble de salvaje que The Birthday Party. Sí, así como lo leen: este muchacho estaba desquiciado. Esta versión de Swans es civilizada, una resultante de sus encarnaciones más recientes, de los noventa a esta parte. Tiene la tensión de los primeros discos de Nick Cave and the Bad Seeds pero sin el componente negroide. Devendra Banhart está de invitado aportando su childish voice junto a la hija de 3 años de Michael Gira, justamente. Jarboe (la esposa del líder de Swans y descubridor de Banhart) ya no está en el line-up de la banda, pero sí hay varios músicos de grupos más o menos nuevos como Shearwater. My Father Will Guide Me Up a Rope to the Sky no es solo un buen título: además es un excelente álbum.



49. robbie williams - in and out of conciousness

Un tipo que vendió 57 millones de discos como solista necesita un Greatest Hits. No es Pulp. Es un artista en serio que tuvo hits de verdad y a granel, no dos zapallazos desde fuera del área que se los comió el arquero. Robbie grabó una canción con Gary Barlow (su propio Blackbird) y armó un compilado doble que viene con un tercer disco de b-sides y outtakes. Como diría Ramón: un grande de verdad, un grandísimo profesional y un artista para ir a ver, sin dudas.



50. surf city - kudos

Surf City es un nombre apropiado para una banda neocelandesa, y este cuarteto lo es. Su origen y pasión surfers se hacen notar en la música y en el sonido adoptado: inmediato, rústico pero sin bordes filosos. Unos Beach Boys pasados por The Jesus & Mary Chain, The Drums y Pavement. Música para la tarde-noche en la playa, neocelandesa, digo: dije playa. “¡Ey, Bono: quédate… Hacemos merienda cena!”



51. norah jones - featuring norah jones

Norita tenía writer´s block y no podía hacer ni una canción nueva. Entonces surgió la idea de Featuring Norah Jones, un disco donde hay covers y temas propios, propios co-compuestos con amigos que la ayudaron a superar el trance. Ay Norita, vos te ahogás en un vaso de agua… Entre los amigovios y amigovias de Norita están Gillian Welch, Ryan Adams, Willie Nelson, Outkast, Herbie Hancock, Ray Charles y M. Ward, casi nada…



52. stereolab - not music

Este nuevo disco de Stereolab se armó con canciones que fueron grabadas en las sesiones que dieron como fruto el anterior álbum Chemical Chords. Stereolab parece estar haciendo siempre el mismo disco, perdidos en un laberinto de espejos en el que se reflejan bajo la forma de esa cruza extraña entre Kraftwer, Human League y Brian Wilson.



53. swedish house mafia - until one

Muy esperado debut de este trío de DJs. Dicen que la vienen rompiendo en las pistas de todo el globo, pero yo estoy viejo y soy hincha del ciclón. Soy re-fana. En los baños no hay agua: la botellita sale 50, amigoooo...



54. the walkmen - lisbon

Quinto álbum de estos originarios del DC que residen en New York. Solventes, consistentes como siempre, sus canciones suenan vintage y mezclan tanto a Elvis con The National, como a The Waterboys con Arcade Fire, o a Oneida con Kingsbury Manx.



55. third eye foundation - the dark

Uno de los nombres más brillantes e ignorados de los salidos de Bristol a partir de lo que se dio en llamar “trip-hop”, todo un facilismo y reduccionismo muy peronista. Parte de culpa de la ignorancia que se les dispensa es de ellos mismos: el carácter nocturno y sin concesiones de la música de Third Eye Foundation no ayuda. Pero son así, y así de buenos. En The Dark, paradójicamente, se iluminan un poco. Tras los beats tenebrosos se esconden melodías que tienen que ver con la canción francesa y el folk, perdido en el drum ´n´ bass, claro... Digamos: la melodía le ganó un partido al clima opresivo, al menos por esta vez. Música incidental de la buena.



56. omar rodríguez lópez - sepulcros de miel

El guitarrista de The Mars Volta tiene, además de un doble apellido horriblemente hispano, hormigas en el culo. No para de sacar discos solo, con su cuarteto, con su quinteto o con John Frusciante. Sepulcros de Miel es un ejercicio instrumental progresivo con mucho de funk, rock y psicodelia, con cosas de Santana mezcladas con Ozric Tentacles y Jimi Hendrix.



57. lunatic soul - lunatic soul II

Mariusz Duda es el cantante de una excelente banda progresiva contemporánea, Riverside. Lunatic Soul es su seudónimo solista y Lunatic Soul II, naturalmente, su segundo trabajo en solitario. Al sacar el primero dijo que su proyecto solista sería, en un comienzo, un álbum doble dividido en dos que se iban a mostrar con dos años de diferencia. El primero fue en 2008 y se hizo la hora del segundo, el que completa su obra. Rock progresivo al que Radiohead no se anima por falta de herramientas y buen gusto. Entre Porcupine Tree y Spock´s Beard.



58. cradle of filth - darkly, darkly, venus aversa

Más brutales, veloces y agresivos que nunca, Cradle of Filth entregan su noveno disco y se convierten en la banda inglesa de heavy metal más exitosa después de Iron Maiden. Te dan cui-cui.



59. bon jovi - greatest hits

Compilado doble (triple en la edición limitada que viene con un DVD) de mi banda de rock favorita. Todos los hits (o casi, porque si quieren poner todos los hits el compilado sería simplemente una caja con todos los álbumes) más cuatro canciones nuevas compuestas y grabadas especialmente para la ocasión. Casi nada.



60. bruce springsteen - the promise

Il Bruce. ¿Qué se puede decir de la reedición del cuarto álbum de este ídolo de la juventud anti-peronista de todas las latitudes y tiempos? Darkness on the Edge of Town, revisited. Pilas de inéditos, un documental que seguramente nos hará querer romper el televisor a patadas de pura emoción, cuatro horas de concierto y más, siempre mucho más. Que no venga Il Bruce a la Argentina nuevamente, le pido a Dios. Que lo mantenga libre de nuestra apestosa aftosa del alma, de este peronismo barbárico y cruel.