jueves, 22 de julio de 2010

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 22/07/2010


(Tuyo por 90 pascualitos: El Oasis in the Head, qué servicio...)



1. amy meredith - restless

No, no se trata de una nueva solista de cara angelical: Amy Meredith es un quinteto australiano y Restless es el nombre de su álbum debut. Hacen un glam-pop sincopado y de épica de festival: The Killers son sus principales referentes y tras algún que otro guiño entre ochentas e indie-disco el nombre de Franz Ferdinand puede venirte a la cabeza en algún instante.



2. anna rose - nomad

Anna Rose sí es una chica, de 25 años, hija de Alan Menken, músico que ganó un par de Oscars por haber compuesto unas preciósicas músicas para algunas películas de Disney. Así es que el pop-folk de Anna fue muy bien cuidado y producido, las pruebas de ello están todas en su álbum debut, Nomad. Bruce Botnick, amigo de la familia, estuvo involucrado en esta producción: entre sus antecedentes podemos citar dos y callar para siempre: L.A. Woman de The Doors y Forever Changes de Love. Algo de Joni Mitchell, algo de James Taylor, algo de Carly Simon.



3. areknames - in case of loss

Areknames es un grupo progresivo italiano liderado por Michele Epifani. El padre calabrés está que trina, es que siempre dijo que el chico le estaba saliendo medio rarito: “¡si la mangia, si la mangia…!” le decía con dolor y furia a la sua moglie cuando el adolescente Michele abandonaba el hogar para ir a practicar con su gurpo de amigos con quienes luego formaría Areknames, un grupo de rock progresivo que sigue los pasos de Van der Graaf Generator y del Steve Hackett de las últimas dos décadas. Qué increíble cómo en la ignorancia nosotros los mierdargentinos pensamos que “tenemos una escena de rock tremenda.” Digo: ¿cuántas bandas de rock progresivo hay en Buenos Aires actualmente? Digo: que editen discos y toquen regularmente en lugares habilitados. ¿Hay alguna? En Italia hay una escena de rock progresivo realmente importante, pero el merdargento sólo mira su ombliguito (su feo ombliguito) e ignora que en el mundo civilizado hay vida. Más y mejor.



4. aspera - ripples

Y seguimos con el Prog (en el próximo bloque volvemos a la cumbia lechera, se los prometo): en este caso un Prog-Metal, noruegos, promisorios: Aspera. Ripples es el disco debut y al que le guste Dream Theater le va a gustar este. Muy melódicos por sobre la complejidad de las composiciones.



5. ben´s brother - battling giants

Jamie Hartman es un inglesito con unas amigas exitosas y muy lindas. Y parece que le dan bola. Al menos eso se desprende de oír Battling Giants: co-compuso el hit que llegó al top ten la primera semana junto a Natalie Imbruglia. Joss Stone, por otra parte, hace un dueto con Jamie en la balada Stalemate. El disco transita por un saludable mainstream pop sin tapujos y de perfecta factura.



6. the coral - butterfly house

The Coral perdió un guitarrista, pero no las mañas. Bill Ryder-Jones, efectivamente, se fue de la banda tras Roots & Echoes. Luego vino el compilado de Singles y, sinceramente, se esperaba un parate bien largo. Pero no: los de Liverpool siempre se caracterizaron por una alta productividad (siempre manteniendo un standard de calidad altísimo). Butterfly House es casi un resumen perfecto de toda la carrera, con las antenas siempre orientadas hacia los sesenta. John Leckie se puso el buzo de productor y así, el nuevo de The Coral, está entre los dos mejores que hayan hecho en toda su carrera.



7. delays - star tiger, star ariel

El cuarteto de Southampton se metió en los míticos estudios Rockfield para grabar su cuarto disco. Con el mismo productor del debut Faded Seaside Glamour, Star Tiger, Star Ariel es un disco simple que explora el costado más frágil del indie-pop (la fragilidad, en este caso, es un atributo): Geneva, el primer Placebo y Starsailor, en la misma bolsa.



8. devo - something for everybody

El primer disco de los de Akron en veinte años. El anterior había sido duramente criticado, y este lo está siendo. Es que la gente espera lo de antes, pero antes no es ahora, y andá a hacerle entender eso a la gente. Además: antes, ¿te gustaba Devo? Dudo. Es curioso, pero agarramos casi todas las cosas tarde y apenas (en nuestra incommensurable miopía) para entonces revisarlas a tientas entre infinitas capas de imposibles traducciones. Y a partir de eso le vamos exigimos a la gente que hizo lo que no entendemos que se parezcan a lo que nosotros creemos son ellos mismos. Veinte años después. Y treinta. O lo que fuere. En el caso de gente como Devo o Gerardo Sofovich, si no me gusta debe ser porque no lo entiendo, porque no estoy a la altura (intelectual y del mapa). Se supone que en Something for Everybody Devo quiso dar cuenta del “fade out” del Sueño Americano. Yo dudo que la intención haya sido esa. Como dudo que el Sueño Americano esté desapareciendo. La síncopa y el filo de las guitarras y los synths permanecen intactos, hay guiños a The Monks y, que suenen hoy por hoy más a un The Cars que a otra cosa más cool, para mí no es un desvalor sino todo lo contrario. Son demasiado buenos, veinte, treinta y cuarenta años después.





9. feeder - renegades

Octavo disco de estos veteranos brit-rockers. Comenzaron hace poco menos de veinte años como soporte de Coldplay y Stereophonics; sobreviven con mucha dignidad. Renegades se vuelca al sonido más rockero y eléctrico dentro de la versatilidad que se le conoció a la banda en estas dos décadas de existencia. Renegades podría perfectamente pasar por un nuevo disco de Foo Fighters, aunque con un buen toque de flema inglesa.



10. bombay bicycle club - flaws

Fantástico y sorprendente segundo disco de Bombay Bicycle Club. Es que lo grabaron durante las giras de presentación del debut, I Had the Blues but I Shook Them Loose, por lo que fue realizado prácticamente en su totalidad por Jack Steadman en sus diferentes habitaciones de hotel. Esto le dio al disco una forma acústica e intimista muy diferente al noise pop del álbum debut antes mencionado: entre las sutilezas que exuda Flaws podemos hallar a John Martyn, Ron Sexsmith, Neil Young y por qué no Nicholas Drake. Del Noise al Folk en quince meses. Cambio para bien.



11. i am kloot - sky at night

Hoy fue un día tranquilo: hice lo que hice con parsimoniosa calma y no pensé demasiadas boludeces dándole así una seguramente breve licencia al par de fantasmitas que me movilizan. Pasé por el Malba-Disco y me anoté en Lecturas Peligrosas, no me quedé a ver las fotos de Tito porque había mucha gente y la gente, como sabemos, no suele ser buena. Nada, realmente nada. De todas maneras: ¿qué más? Sí: ¿qué más querés? ¿Un párrafo acerca del nuevo disco de I am Kloot? Estaría de más: no puedo aportar nada valioso cuando de grupos que me gustan tanto como este trío de mancunienses se trata. Son exquisitos y los disfruto desde el primer single, el double-a side Twist/86 TV´s. Y a las cosas que se quiere no se las maltrata con palabras. Eso. Nada.



12. integrity - the blackest curse

Integrity, como toda banda hardcore que haya osado permanecer por más de veinte años, se fue transformando en metal. The Blackest Curse es ya Metalcore a cuatro manos y los aullidos del Sr. Hellion son indescifrables: qué mejor que eso. El silencio, por supuesto.



13. eliza carthy and norma waterson - gift

Eliza es la hija de Norma y Gift es como si Rufus hubiese podido hacer un disco con su madre antes de que se la llevara la parca hace poquito nomás. Qué trabajo tiene esa mujer: hay que llevarse gente todo el tiempo… Pero bueno, volvamos que parece que esta noche no es, no es mi gran noche (perdón que te contradiga, Niño). Pero bueno, si no se entiende mejor y si confirman que estoy tarado, perfecto. Decía: Gift es como si Mirtha Legrand hubiese grabado un álbum con Marcela Tinayre. Imaginen que Mirtha fuera al folk lo que es a la época de orín del cine argentino, al folk de la Inglaterra profunda. Y que Marcelita se le hubiese dedicado a lo mismo. Entonces harían Gift, un disco de belleza seria, más bello que las dos mellizas Martínez en sus años mozos. Norma Waterson a la mesa de Mirtha, ya: seguramente tiene experiencias de ataques de pánico que contar.



14. jimmy webb - just across the river

Prendan fuego todo los discos de esos pendejos boludos que anduvieron comprando durante los últimos diez o quince años (y me quedo corto): compren el nuevo de Jimmy Webb. Trece de sus clásicos grabados en 2010 por el mismísimo autor junto a amigos de talla extra grande. La versión de Wichita Lineman con Billy Joel y Jerry Douglas te pone los pelos de punta. Grabó By the Time I Get to Phoenix (esa que dice “Rousário siemprestuvoceeeerca…”) junto a Glen Campbell, y mucho más. Otros participantes: Jackson Browne, Mark Knopfler, Willie Nelson, Linda Ronstadt y Vince Gill. Un gil este Jimmy.



15. kristin hersh - cats and mice

Kristina con K (que es la Kristina buena, como Latorre era el Diego bueno y el otro el malo, y todo es cierto) se las arregla como puede desde hace quince años y es meritorio. Sobre todo porque se larga a formatos nada convencionales, totalmente inexplorados. Por ejemplo: desde hace años comenzó a dar conciertos anuales en su casa. De eso pasó a hacer giras por casas de determinados fans de distintas ciudades. Y eso, a mi modo de ver, es impagable (los imbéciles locales le lloran a la teta estatal pidiendo la cabeza de Macri). Encima me gusta su voz y sus torpes y muchas veces poco inspiradas composiciones. Pero son caprichos de uno, qué se le va a hacer. Yo le compro cualquier cosa, aún hoy que ya no compro nada (salvo televisores que dejan de funcionar). Cats and Mice es un disco en vivo, grabado en un bar de San Francisco. Hay Appalachian Folk songs, hay temas de toda su carrera solista, hay inéditos y hay un par del catálogo de Throwing Muses. A mí me gusta todo lo que haga: qué suerte pa´la desgracia...



16. kristin hersh - crooked

Y Crooked es otra buena idea de Kristina con K, la Krsitina buena. Crooked es el nuevo álbum de la bostoniana y se edita en forma de libro. El libro trae dibujos, las letras y un ensayo sobre cada canción. Los que lo compren tendrán acceso a las canciones en sí mismas a través de internet. Y "allí" también "habrá" lugar para que los oyentes remixen canciones, discutan en un foro acerca de ellas con la autora, se podrán encontrar también outtakes y videos, entre otros misceláneos majicuscos dibujascos. Todo Muy Melero.



17. light pollution - apparitions

A lo disco debú, a lo disco debú… Light Pollution es un cuarteto de Chicago y Apparitions el primer álbum. Hacen un pop psicodélico perezoso, como unos The Verve mezclados con My Bloody Valentine y The Polyphonic Spree; como Beach House y Panda Bear. Como dirían Beto Tony y su Muñeco: “¡está bieeen…!”



18. lorn - nothing else

Brainfeeder, el sello que alberga a los usualmente interesantes Flying Lotus (ver más abajo en la lista), siempre firma artistas de Los Angeles. Con Lorn hace la excepción ya que se trata de un “número” de Illinois. Es una electrónica incidental y viajera intergaláctica, es el alma del Future Sound of London de Lifeforms, se trata de uno de los rincones más luminosos de la dark electrónica de estos días.



19. macy gray - the sellout

Canta como una negra y labura como millonaria. Nuevo disco de Macy, 12 temas propios con productor a la altura (Manny “Taradito” Marroquin, quien labura con Lady Garchá y Rihanna, entre otros y otras) e invitados de lujo como Slash, un peludo groso. Quiero ser amigo de Slash. Y de Macy un poco más.



20. mountain man - made the harbour

En Mountain Man no toca ni canta ningún hombre: es un trío de mujeres muy jóvenes, una de cada lado de los Estados Unidos de América: una de la costa este, otra de la oeste y la tercera del medio medio. Se juntaron en Vermont y armaron esta agrupación fantástica que le hace honor a la Americana en el sentido más puro del término. La dulzura y belleza remiten de inmediato a Fleet Foxes, un Fleet Foxes femenino y minimalista. También hay mucho de Grizzly Bear y de Bon Iver. Pretty lindo.



21. audra mae - the happiest lamb

Otro debú, en este caso el de esta rubia de Oklahoma City (cuna de grandes “güines” derechos): es un folkish indie-pop, un poco KD Lang otro Marth Wainwright; el sino trágico está detrás de cada una de estas canciones de buena factura, emparentando a Mae con una Judy Garland de los tiempos que corren.



22. marie-louise munck - the birds fly up

Marie-Lousie es danesa, morocha y por tanto afortunada. The Birds Fly Up es su álbum debut y su música se erige delicada y nostálgica. Los arreglos e instrumentaciones son bellos y hacen recordar al Peter Gabriel de la era moderna y a Sinéad O´Connor, aunque su registro vocal sea muy diferente al de la pelada quilombera. El pop lerdo y sombrío de Marie-Louise es un poco Kate Bush y otro Tori Amos en plan introspectivo. Lo recomiendo casi sin reparos.



23. melvins - the bride screamed murder

Qué extraordinario grupo que es Melvins. Qué estupendo personaje es Buzz “Pelito” Osborne, qué extraordinario co-equiper Dale Crover. Hace 25 años que Melvins edita estupendos álbumes y se entrega en vibrantes conciertos. The Bride Screamed Murder es otra inexplicable mezcla de enormes riffs del mejor Black Sabbath con canciones de estructura del mejor post-punk (léase The Pop Group) y además la energía de Black Flag. Toda etiqueta les es insuficiente: la del metal, la del indie-rock, la del art-rock y la de “últimos días.” Nunca defraudan, siempre sorprenden.



24. the golden filter - voluspa

Viven en NYC, son dos y se hacen llamar The Golden Filter. Hacen synth-pop, del mejor disponible: Voluspa es su debú aunque seguramente no despedida. Más cerca de Ladytron que de Vicente LaRouxa, su pop sintético y de pista futurista tiene mucho de misterio y de eastern music, las melodías son el contraste perfecto a las sólidas bases electro que resuenan al primer The Human League, a Visage y por qué no al Depeche Mode de Vince Clark. Si sos amante del género, está muy bien: te felicito.



25. trentemoller - into the great wide yonder

Trentemoller, Anders Trentemoller: así se presenta en sociedad cada vez que puede, cada vez que está tomándose un copetín al paso en alguna reunión cool en las afueras de Copenhague. Y su música es chill-out, justo para después del chingui-chingui de The Golden Filter. Incidental y evocativa como los soundtracks de Angelo Badalamenti o por qué no de Ennio Marricone (quien viene a casarse a Buenos Aires, capital cooltural del universo, a fines de Agosto); tiene algo del Massive Attack más arriesgado y menos pop, tiene grandes aspiraciones. Into the Great Wide Yonder es un trip electrónico, nostálgico y levemente sombrío, un álbum debut que coloca al danés en el pelotón liderado por gente como Four Tet y Caribou. Pero más volátil.



26. demians - mute

Atenti con Nicolas Chapel, el cerebro totalizador de Demians. Atenti con Mute, su segundo disco. Es que pasa a las filas de los artistas hasta ahora ignorados y que hacen música del tipo de otros que venden millones. Aquí hay mucho de The Pineapple Thief y de Porcupine Tree, aquí está la raíz de gente como Elbow o Muse, pero sin la maquinaria de apoyo. La épica melódica es la del otrora Radiohead, pre-Kid A. Anotate.



27. faithless - the dance

Rollo Bridge, Sister Bliss y Maxi Jazz se las traen con su sexto disco de estudio, The Dance. A Faithless se lo reconoció siempre tanto por su costado up-beat y hard como por su cara J.L. Chill-outvert. En The Dance encontramos ambas caras renovadas y en excelente estado de salud. Los viejos fans estarán chochos (es como un Outrospective regenerado) y los que ingresen por esta puertita van a querer ver los otros cuartos. Disco Gómez Rinaldi del mes. Me lo bailo todo.



28. jane weaver - the fallen by watch bird

Bueno, parece que los álbumes conceptuales que giran en torno al folk están de regreso. El de Anaïs Mitchell es un excelente y saludable ejemplo. Ahora la mancuniense Jane Weaver toma la misma senda. Es como si Fairport Convention estuviese vivito y coleando pero en Manchester 2010. The Fallen by Watch Bird es un disco en siete capítulos, uno de narración alucinada, de saludable pretensión. La coloratura folk y psicodélica lo tiñe todo de luminosidad boreal y las voces de Jane Weaver y de la chanteuse galesa Lisa Jen te cuentan la historia que arranca con un amante que se va a la guerra. Hay brujería y sanaciones con leches mágicas incluidas. Andá a saber con qué se desayunan en Manchester por estos días, o qué le ponen a las sausages o en qué cocinan los beans. Yo, Carlos Sagán, lo recomiendo.



29. rosetta - a determinism of morality

Tercer disco del cuarteto de Philadelphia que se autodefine como Metal para Astronautas. En verdad hacen un metal que equivaldría al post-rock de Mogwai. El cantante emite ruidos guturales que seguramente, con la decodificación necesaria, se convertirían en letras, letras que van formando palabras, palabras que jamás alcanzan el sentido. Vaya a saber qué dicen estos salvajes del metal mid-tempo, estos locos de la guitarrita que se dejan el pelo largo y las barbas raídas. Eso sí: se bañan todos los días.



30. scissor sisters - night work

Qué banda de y para putos que es Scissor Sisters. Y qué buenos son. Volvieron a NYC y, con la producción de Stuart Price (quien hiciera grandes cosas con Madonna), sacan su tercer álbum, Night Work, lleno de humos de electro-cabarulo. Desde la tapa aclaran que el disco será encontrado en millones de hogares sobre las mesitas ratonas de gente como, por ejemplo, Flavio Mendoza. Baila, baila en su living Flavito ¿Y vos en el tuyo no?



31. cherry ghost - beneath this burning shoreline

Segundo disco del quinteto inglé (sí, como ingle pero con tilde). Simon Aldred, su líder, ya ganó un Ivor Novello. Lo que hacen es un rock de nocturnidad con algunas pinceladas de folk épico. Algo de Elbow, otro poco de Richard Hawley y una pizca del Nick Cave reformado. También hay algo de Morrissey en el modo de cantar, o de Ed Harcourt en el modo de croonear. Beneath This Burning Shoreline, probalo: te va a gustar.



32. haken - aquarius

Otro debú, inglé y de prog-metal. En verdad es prog rock, lo que pasa es que, en la mayoría de los casos, la intención de complejizar un poco el entramado de las canciones surge dentro de las huestes del metal, o de grupos que rozan el metal desde algún que otro sonido. Aquarius son siete canciones largas (alguna llega a los veinte minutos) durante las cuales resuenan cosas como Dream Theater y To-Mera. ¿Los tengo hartos con el prog-metaloide? Tengo más…



33. pan sonic - gravitoni

“Terrorismo sonoro” y otro tipo de eufemismos usaría la prensa global hoy, ayer y siempre para describir este tipo de musiquita. Yo diría simplemente que estos dos de Finlandia hacen un ruido de la concha de la lora. La primera vez que los vi en vivo fue en el Royal Festival Hall de Londra y me retiré de madrugada con los oídos zumbando y latiendo como pulpos oraculares al borde de la adivinación, y en ese estado permanecí no menos de tres días: afortunadamente sordo. Es como si un millón de sierras y medio trillón de unidades de maquinaria pesada en funcionamiento se te introdujeran en los conductos auriculares y se encendieran junto a tres millones de autos con escape abierto que aceleran y aceleran en tu cerebro. Divinos los vagos. Deme dos.



34. loudon wainwright III - songs for the new depression

El papá de Rufus ganó su único Grammy este año por su anterior disco: High, Wide and Handsome. Ahora sigue en la misma vena, aunque no tanto: composiciones propias que pretenden emparentar la gran depresión de 1930 con la enorme crisis actual que muchos se aventuraron a marcar como “el fin del capitalismo.” No deseen tan fervientemente esas cosas que después se van a arrepentir. Vovliendo a Loudon, no es un zurdito como Guarany o Mercedes Sosa (que Dios la tenga en La Noria): es bastante sarcástico consigo mismo ya desde un comienzo cuando le dice a su oyente que sea fuerte por sí mismo porque él, con su guitarrita, lo único que puede hacer es cantar esa canción. Pretty lindo.



35. school of seven bells - disconnect from desire

Segundo álbum de este trío de New York formado por las mellizas Alejandra y Claudia Deheza más el Secret Machine Benjamin Curtis. Disconnect from Desire está directamente conectado con el shoegazae de otros tiempos, el de My Bloody Valentine y Cocteau Twins, el de Chapterhouse y Lush.



36. sheryl crow - 100 miles from memphis

Séptimo disco de la Flavia Palmiero del rock norteamericano. Sin dudas la más linda de las locas de la guitarrita que nos quedan vivas, Sheryl se corre hacia el corazón de Memphis y le da a su rock y a su pop una coloratura más bluesera y o (i-ée-ió…! Gracias Sting.), como de rhythm and blues y soul. Invita a la casa a un par de amigotes: Keith Richards y Justin Timberlake, quienes llevan masitas porque no les gusta llegar con las manos vacías. Me gusta.



37. the vaselines - sex with an x

Las Vaselinas son un mini-mítico grupo pop escocés que sólo había editado un álbum y que se hiciera célebre gracias al para Mark E. Smith (hablo del verdadero) justicieramente desaparecido Kurt “Nirvana es una mierda” Cobain (premio Chamigo del año): es que el rubiecito pueblerino al que le cagara la vida un gorda falopera dijo que era fan de The Vaselines y entonces hubo quórum para que Las Vaselinas se reunieran y salieran de gira. Hoy, 2010, sacan su segundo álbum. Es el pop de siempre, el que también hiciera The Pastels, con un tema de apertura que se llama I Hate the 80´s que suena, precisamente, a un montón de grupos pop que hacían música en los ochenta. Cansino flotante.



38. shy child - liquid love

Otro dúo de NúChór, otro combo synth-pop. Shy Child ya tiene cuatro álbumes y un lugar en el circuito de cancionistas que emulan a New Order y a sus varias escisiones: The Other Two, Monaco, Revenge, Electronic y todos los que se vengan. También hay Motown a través de Hall & Oates y funk y Giorgio Moroder. Pero la canción pop neworderesca prevalece.



39. vanden plas - the seraphic clockwork

Sí, y los voy a seguir cacheteando con bandas progresivas contemporáneas. Vanden Plas tiene un cantante que bien podría ser Greg Lake jugando en King Crimson. O David Sylvian jugando para… Para Vanden Plas. Pero en lugar de los Frippertronics arrancan las guitarras metaleras aquí y allí ya que, como dije, hoy el prog-rock vive la mitad del tiempo en tierras metálicas. Al que no le guste, derechito al postre.



40. rpa & the united nations of sound - the united nations of sound

Richard Ashcroft, un afortunado del rock. Comenzó con The Verve cuando las guitarras estaban en los roperos y sólo tenían éxito en Inglaterra los que se dedicaban al chingui-chingui. Pero la banda de Ashcroft apareció como un baldazo de aire fresco, si se me permite: eran The Doors licuados en un sonido post-shoegazer, o shoegazer. Tenían en vivo un poder hipnótico y alucinatorio hasta el segundo disco, A Northern Soul. Luego, en la versión post-Wonderwall, se quisieron hacer “losOasis” y, si bien a nivel suceso les salió muy bien, el grupo se perdió para siempre. Luego vinieron anodinos discos solistas de este flaco falopero pero nada: nada más que un intento de seguir siendo cool. Ahora este muchacho se va a Los Angeles y arma un grupo con negritos enrolados en el JíJó, bautiza a su combo loco RPA & The United Nations of Sound y consigue un plantel de lujo: el productor es No ID (Jay Z, entre otros), los arreglos de cuerdas son de Benjamin Wright (Off the Wall) y el ingeniero es Reggie Dozier, una leyenda Motown que laburó con Stevie Wonder y Marvin Gaye, nada más ni nada menos. Bueno, al fin y al cabo cuando a Richardcito se le acabó la cuerda de la inspiración comenzó a rapear a su modo por sobre algún sampleo de cuerdas o algunos beats que mucho tenían de JíJó. Ahora, irónicamente, blanqueó el asunto: se rodeó de negros, se mudó a Los Angeles e hizo The United Nations of Sound. Y a robarle más a los Stones.



41. prince - 20ten

A este negro es difícil discutirle algo (porque pela un chumbo y te quema): vuelve con el “disco gratis” que se ofrece con la edición dominical de algún que otro diario de verdad del mundo de verdad (no: otra vez no arregló con Página 12 ni con Tiempo Argentino) y, por sobre todas las cosas, vuelve a su alma funk-soul, a su sonido NPG de los años ochenta. 20ten es una delicia.



42. omar souleyman - jazeera nights

Omar es uno de los “oríyinals cotúrs” a los que estos negros que tanto han sido robados a lo largo de la historia de la “pópiular miúsic” afanan como vengándose de tanto despojo que han sufrido. Omar es uno de esos a los que Diamanda Galás defendió sin nombrar cuando se trenzó con Timbaland y le dijo de todo menos lindo. Entonces Omar Souleyman es el Jay Z, el James Brown, el Henry Rollins, pero de Siria. Lo que escuchaba el abuelo de Cahlo antes de venirse a la Argentina.

(bailá-katepongalabomba)



43. black helicopter - don´t fuck with the apocalypse

Son de Boston y hacen rock. Rock poderoso, mid-tempo y apocalíptico. Están en el sello de Thuston Moore, Ecstatic Peace!, y son una mezcla de Pavement con And You Will Know Us by the Trail of Dead.

44. seth lakeman - hearts & minds

Quinto disco del singer-songwriter y multi-instrumentista inglés que hace folk y que con el disco anterior, Poor Man´s Heaven, se volcó a lo más guitarrero y upbeat, confirmando esto con Hearts & Minds, un disco claramente folk-rock, tal vez su mejor trabajo. Con una gran facilidad para la melodía pop, una imagen atractiva y todo su virtuosismo con el banjo y el violín, el muchacho tiene todas las de ganar. Uno de los artistas de origen folk más celebrados en las British Isles, sin dudas. Sus canciones bien podrían pertenecer a algún disco reciente de Robert Plant: un rock folclórico, poderoso y excelso.



45. tobacco - maniac meat

Tom Fec es Tobacco. Tom Fec tiene un trio de pop psicodélico, Black Moth Super Rainbow. Maniac Meat es el segundo disco que edita bajo el mote Tobacco. Sintetizadores y máquinas ayudan a construir las canciones pop que conforman este álbum que tiene mucho que ver con Beck, cuando Beck era simplemente Beck haciendo canciones como collages en su propia casa, es decir: antes de que la fama le pegara mal y se creyera un Prince del subdesarrollo. Es más: Beck canta dos canciones en Maniac Meat y, de este modo, prueba cómo sería volver a ser él mismo.



46. eminem - recovery

Con Relapse, hace menos de dos años, Eminem fue muy criticado. Se le dijo que sólo mantenía su manía provocadora y que la inspiración brillaba por su ausencia. Recovery tiene un título, entonces, con más de una lectura. Hay una especie de arrepentimiento manifiesto: en las mismas letras explicita su cambio de actitud: deja de lado sus clásicas críticas descalificatorias a colegas y pide perdón a los fans por los últimos dos discos que, según dichos del mismísimo Marshall, “no cuentan.” ¿Se volvió puto? No, de ninguna manera: siempre lo fue. Rihanna y Pink están de invitadas y hasta hay un sampleo de Going Through Changes, de Black Sabbath: todo una confesión.

47. hey marseilles - to travel & trunks

Primera aclaración: este disco tiene casi dos años pero pasó desapercibido y recién me entero de él por su edición inglesa, fresquita como una lechuga fresca. Porque las lechugas pueden estar viejas, pasadas, quemadas, llenas de bichos, hechas mierda: ¿entonces por qué se dice, así nomás, que uno cuando está bien está “fresquito como una lechuga”? Hey Marseilles son de Seattle, son siete, y tocan un montón de instrumentos. Hacen un folkish indie-pop muy parecido a lo que The Decembrists, Arcade Fire o Death Cab for Cutie pueden hacer por sí mismos. Paris, Texas.



48. flying lotus - cosmogramma

Ya mencionamos a Flying Lotus en esta lista, es decir a Steven Ellison. El reconocido productor hace su propia musiquita electrónica en base a manipulaciones y sampleos de todo tipo: así la síncopa es extrema y el frenesí loco, loco en una especie de Richard D. James con aspiraciones de estrellato. Acude por ello a la ayuda de sus cantantes amiguitos o de sus amiguitos cantantes. Prestan aquí sus voces y caras gente como Thom Yorke (confeso loco de los ruiditos) y Laura Darlington.



49. mount kimbie - crooks & lovers

A estos ruidos y ruiditos que hace Mount Kimbie se los llama Dubstep, término cada vez más usado y por tanto más insignificante. Dicen que es música “post-nightclub.” No conformes estos calaveras que no chillan con salir de parranda a las boites de moda, cuando salen de ahí siguen ingiriendo porquerías y escuchando musiquitas: ¿es que nunca reposan en la paz del silencio estos locos de la botellita? Me ponen loco, con la sola idea de que hay música para todo momento me vengo demente, quiero que paren, paren con esta insanía, con el sinsentido y la sobrevaloración de la musiquita: BASTA POR EL AMOR DE DIOS, B.A.S.T.A.

50. wolf parade - expo 86

Wolf Parade es un cuarteto de Montreal, Montreal está en Canadá y Canadá es un hermoso país para vivir y dejar vivirse, un país con el correcto concepto del término socialismo. Un país con cerebro, un país con habitantes que lo tienen y lo usan. Un país muy lejos de haber tenido el cáncer del peronismo, el tumor-perón. Eso sí: si Cristina con C se cruza a algún funcionario del país de la hojita seguro que lo corrige, lo alecciona y aconseja. Y si aún no leyeron a Perón, les regala uno de sus libros de sapiencia helénica. En el pop de Wolf Parade hay algo de British Sea Power, aunque menos estridente; hay algo de Joy Division en lo melódico, y bastante de Modest Mouse en todo lo demás. Expo 86 es ganchero y profundo al mismo tiempo y yo te sugiero que le pegues una buena escuchada. Después de leer a Perón, por supuesto.



51. tired pony - the place we ran from

Gary Lightbody, el de Snow Patrol, comenzó a escribir canciones para una banda imaginaria mientras estaba de gira presentando A Hundred Million Suns. Así, a comienzos de este año, la banda que era imaginaria se fue tornando real con la colaboración de personas de carne y hueso: un par de roadies de Snow Patrol, el baterista de Belle & Sebastian, Peter Buck de R.E.M. y alguno más que a mi memoria escapa. También hay invitados de lujo en este excelente álbum intitulado The Place We Ran From: M. Ward y su consorte que toca en She & Him, Zooey Deschanel, además de Tom Smith de Editors. Aquí hay mucho de Wilco, de Calexico, de Lambchop, en definitiva: un disco más de esta lista que exige atención porque es realmente bueno.



52. martina topley bird - some place simple

Esta negra siempre me gustó, en el más amplio sentido del término. Una negra que me calienta: ¿alguna vez, lectores masculinos, tuvieron una novia negra? Yo sí: qué épocas aquellas, cuando el baño estaba siempre impecablemente reluciente. También la cocina. Te acordás hermano qué tiempos aquellos: jamás volverán. Bueno, parece que Damon Albarn necesitaba una Maid, como dijo Shakey, y la agarró a Martina. Luego de dejarle la bañera (Damon le dice “la bañadera”) hecha un chiche, Señor Albarn le dijo a Martina: “¿Por qué no arma un tercer álbum con las canciones de sus dos primeros álbumes pero sin esa producción excesiva que los dejó como experimentos de esos locos de los botoncitos, por qué no regraba esas preciósicas canciones como tales, sin artilugios distractivos?" Parece que Martina le hizo caso y aquí está Some Place Simple, un verdadero biscuí.
PS: Martina acaba de iniciarle juicio laboral a Damon porque la tenía en negro.



53. professor green - alive till i´m dead

Professor Green es un East Londoner además de ser un verdadero ladrón. Hizo lo que ya muchos hicieron con éxito: se convirtió en una especie de MC, tomó éxitos de los últimos veinte años, los de INXS incluidos, sampleó y rapeó encima, sin vergüenza, sabiendo que esto le redituaría en forma: guita, minas, drogas, joda loca. Con un tatuaje en el cuello como Francisco de Narváez, Green es un loco de los sampleritos.



54. the teardrop explodes - kilimanjaro deluxe edition

Perdón, pero me interrumpió un llamado telefónico. Todo una pesadilla. Paritendo de la buena intención de Patti Smith (y a partir de aquí no voy a dar más nombres), me llamó una señora que necesitaba regalarle disco o discos a su marido. La señora es manager del marido, que es loco de la guitarrita. Necesitaba un regalo de cumpleaños por lo que a Patti, que es amiga suya, se le ocurrió decirle de quien les escribe, que tal vez podría comprarme algún vinilo a mí. Sabiendo que lo de Patti es sólo buena onda, aportar a la causa, también supe que, tratándose de los personajes que se trataban, podía la cuestión convertirse en una pesadilla. Y lo fue: afortunadamente una de cinco o seis minutos al son del celular que no se lleva preso a nadie (“ni te van a chúpáarrr…” Gracias Luca). El asunto que yo le había planteado a Patti cuando me alertó del asunto también por celular (me cachendié: lo voy a devolver, aparato del demonio), es que tengo miles de vinilos para vender pero que no tengo un catálogo armado. Le sugerí entonces que le diga a su amiga que me tire algunos nombres de referencia a partir de los cuáles me fijaría y le armaría una lista de potenciales regalos disponibles. La esposa entonces llamó al fáquincelular y me dijo que le resultaba imposible pasarme nombres porque “imaginate, él es músico, un melómano; yo también, tenemos un montón de vinilos, no somos principiantes, los gustos son muy amplios y tenemos muchos vinilos, raros, incunables" (“¿discos incunables?” pensé yo para adentro); "por ejemplo el otro año (continuaba la esposa manager) le regalé un incunable de Os Mutantes…” La interrumpí y le pregunté: “Perdón: ¿a qué llamás incunable al hablar de discos?” (yo imaginé que tal vez llamaba así, por vicio personal, a los viejos acetatos que ya no se hacen más hace rato: ¡qué iluso, Piluso! ¿Qué posibilidad hay de que estos "músicos melómanos" tengan la más remota idea de lo que es un acetato?) Me respondió: “¿Incunables? Son ediciones viejas, ediciones originales, por ejemplo conseguí un vinilo de Os Mutantes original, viejo, no de ahora…” Ah, bueno: “hasta aquí llegamos”, pensé yo para adentro pero tan fuerte que se me veía hasta por teléfono celular que no te chupa. Preferí cortar por lo sano y aclararle que no me era posible ni siquiera mencionarle un título que me acordase de memoria de los miles de vinilos que están en lo de mi vieja esperando por nuevos dueños (un poco más copados que estos melómanos locos, ciertamente: saben demasiado y mis disquitos van a sentirse mal en sus manos); pues entonces y por culpa de mi frágil memoria y como ella dijo “como lo necesito mañana antes del mediodía, no puedo esperar”, le sugerí que no esperase, que lo buscase en otro lado (y que me liberara de la surrealista escena telefónica): total Berlín siempre estuvo cerca, y allí hay unas disquerías con INCUNABLES de re-chupete. Ay ay ay…
Ah: yo tengo un amigo que es re-fan de Julian Cope y que tiene todo, pero esta edición de Kilimanjaro se la compró igual. Es un melómano loco, tiene montones de discos, muchos de ellos son INCUNABLES. Ay ay ay, estas rockas argentinas hasta el fin...

(Tengo un INCUNABLE de Swervedriver que es igual a esta canción...)


55. mia - /\/\ /\ Y /\

Sexo Ibiza, Loco M.I.A., pancho coca, Loco M.I.A., Coca Sarli, Loco M.I.A. Maya, el nuevo álbum de M.I.A. se llama Maya, pero la loca del megafonito lo escribió con esas barras, de las normales y de las invertidas (que ahora en Argentina se pueden casar entre ellas y adoptar pequeños paréntesis). Más de esta compositora y rapera londinense, más de su dub-rap-jíjó-electro music. Mulata multicultural. Multicúltural Mulata.



56. tender trap - dansette dansette

Amelia Fletcher y Rob Pursey tocaban en Talulah Gosh y eran cabeza del twee-pop que aprobara Peel y que se caracterizara por melodías inocentonas sostenidas por bajo, guitarra y batería simples y limpias, entre The Housemartins y The Smiths. Pero provinciano. Sí, ya sabemos que esos dos grupos recién mencionados son de provincia; pero las bandas del C86, en su gran mayoría y conceptualmente, eran la provincia de la provincia, aún aquellos que estaban radicados cerquita de Londra, donNiembraaaah… Amelia armó luego de T.G. Heavenly, cuyo debú Heavenly vs. Satan es un favorito personal y un disco que amerita (Baltar, Vargas) ser del mes, pero por ahora no.
Y luego de muchos años de inactividad con Heavenly la Señora Fletcher vuelve bajo el nombre de Tender Trap y haciendo exactamente lo mismo que intentara describir en este párrafo sin rumbo, melliza ni amor.



57. janelle monáe - the archandroid

Janelle nació en Kansas y para mi es la Sun Ra del JíJó y del Rhythm & Blues: por el delirio mesiánico y la ambición interplanetaria. Es gomía de los negritos de Outkast y con Big Boi colaboran mutuamente. Casi se gana un Grammy y se va a ganar varios más. Espero encontrar en TuTú el video de cuando estuvo en lo de David “Petti” Letterman ya que fue una presentación de las históricas. Si está lo pongo acá abajito, manito.



58. alan pownall - true love stories

“Nace una estrella…” decía a cámara Pepe Biondi cada treinta segundos en uno de sus capítulos. Bueno, nace una estrella… Alan Pownall es otro singer-songwriter londinense que bien se podría emparentar, en cuanto a coloratura, a Jack Johnson; o al folk de Johnny Flynn. Pero Alan es más vaudeville que los demás, y aún más FM friendly también. True Love Stories es un gran disco con muchas canciones que podrían estar en un buen disco retorno a los buenos momentos de Coldplay.