viernes, 2 de julio de 2010

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 02/07/2010


1. jack johnson - to the sea

Shack es una banda de Liverpool y Shack Shohnson un songwriter de Hawai, Hawai 5-0 (de visitante a Bora Bora Milutinovic). Así que no le pidan que se haga el rarito ni mucho menos: sólo canciones redonditas y soleadas, lógicas en su hábitat. Cada una de la docena de canciones en To The Sea es un folk-pop que combina con la playa y también con el baño posterior y el copetín a la espera de la salida nocturna. Así es Shack Shohnson.



2. marc almond - variete

Luego del accidente que lo dejara en coma varias semanas y tras una recuperación milagrosa, al retornar a la actividad Marquito aclaró que no iba a seguir editando material propio y se despidió con algunas pocas canciones sueltas aquí y allí. Pero como se puso tan bien y no sólo recuperó su capacidad de Performer sino que la llevó un paso más allá, la loca se puso tan loca que dijo: "ma´ sí, ahora me mando otro disco con temas propios." Y aquí tenemos a Variete, un disco donde confluyen las múltiples facetas de Almond, el synth-popero, el fan de Elvis, el intérprete de estampa europea, el cabaretero, el Glam-rocker y el cantante de alma go-go dancer. El que no lo tiene se la come.



3. ellen allien - dust

Ellen es berlinesa y le dicen Bola de Fraile. Es la reina del tecno gélido, kind of Plastikman para las pistas en una especie de disco retro-futurista bien teutón. Lo escuchan mucho Müller y Ozil.



4. allo darlin - allo darling

Elizabeth Morris es australiana y se mudó a Londres hace un lustro. Allí comenzó a hacer canciones y se convirtió, rápidamente, en una loca de la guitarrita. Digamos: rápidamente en el sentido amateur, porque hasta hace pocos meses todavía trabajaba como mesera en un pub del norte de Londres. Pero en el sello Fortuna Pop escucharon sus canciones y le hicieron grabar este, su álbum debut, un compendio pop de espíritu retro que vendría a ser una especie de Pipettes, Heavenly y The Beautiful South mezclado con The Magnetic Fields. Simple, directo y muy agradable.



5. anathema - were here because were here

En la lista pasada pusimos el último álbum de The Pineapple Thief que tiene que ver con Anathema en los siguiente: son esas bandas que están dando vueltas desde hace más de una década pero a las que jamás nadie prestó la debida atención. Porque son difíciles de etiquetar y clasificar en una determinada batea, porque a veces son demasiado metal pero no lo suficiente, a veces demasiado melancólicas pero muy poco para ser Radiohead (¿tal vez porque sea una melancolía NO afectada?) o demasiado prog pero no tanto como para compararlas con la primera década de Genesis. Así es que discos como este (el octavo), Were Here Because Were Here, pasan desapercibidos y, uno no se explica, Muse se convierte en la banda “más importante en vivo” (patrañas, todas patrañas) y se sube El Abismo a tocar la guitarrita con ellos haciendo un cover de ¡Uh Dio! Si querés una banda rockera compleja pero no aburrida, osada pero no inasible, probá con Anathema. Elbow y Muse, pero que NO VENDE.



6. ariel pink´s haunted graffiti - before today

Saxofones, saxofones suenan superpuestos como teléfonos en habitaciones vacías, como goles a la distancia. Y esas frases en capas de saxofones me recuerdan a Tuxedomoon pero con Alan Vega y una base más rockera y menos europea. Rockera en el concepto, no tanto en el sonido que es más austero. Y así van con un poquito del pop de Bowie y del funk blanco del mismo origen con la sensibilidad melódica de Steely Dan y 10cc. MGMT para gente avezada.

7. bettie serveert - pharmacy of love

Veteranos estos holandeses que hacen power-pop. Cuando el grunge dominaba al mundo y unos ya crecidos y decadentes Pixies copaban la mitad de las tapas de las revistas inglesas, estos hijos de Van der Kerkhof comenzaban y, ya en 2010, cumplen 18 años y 18 discos. Buen promedio, ¿no? Un disco up-beat y enérgico, donde la melodía guía y los riffs de guitarra entre Pixies y Dinosaur Jr. hacen de Farmacia del Amor un álbum recomendable.



8. bill fay - still some light

La última vez que se vio a Bill Fay fue en 2007 cantando con Wilco un tema propio, Be Not So Fearful. Y Still Some Light constituye una rareza enorme para uno de los reclusos más grandes de la historia buena del rock and roll. Es un disco doble: el primero de ellos trae demos de los años 70 y 71, muchos de los cuales fueron luego terminados y grabados para sus dos primeros álbumes. El segundo CD de Still Some Light, el álbum propiamente dicho, es lo más inesperado de todo: un disco de material totalmente nuevo y registrado de manera absolutamente casera. La temática es la de siempre, aún cuando Bill Fay se haya mantenido prácticamente inactivo la gran mayoría de los últimos cuarenta años. La fe, la guerra, lo inconducente, la marginación y la barbarie son algunos de los temas recurrentes de este enorme artista, tal vez uno de los más subvaluados locos de la guitarrita del siglo pasado.



9. christina aguilera - bionic

Guste o no, Lady Garchá se convirtió en la artista femenina de pop masivo más influyente de este tiempo, como Madonna lo fuera en otro. A punto tal que hasta artistas del género consagradas mucho antes de la aparición de Garchá, ahora la están imitando. Claro, hay que vender y hacer platita e inflar el eguito, eguito perón. Y por ahí está Christina Aguilera, hoy una Lady Garchá muy Britney. Aclaración: que no les den impresión estos discos ni estos artistas, que son lo mismo que Cerati, Panam y Nick Cave. Basta de hilar tan fino carajo. Si todos son programados de a malones en estas cosas horripilantes en las que se han convertido los festivales de rock (aún los más tradicionales e históricos), si todo intenta ser un gran Soulseek de carne y leche, si todo es así de tonto no me pidan que distinga entre Garchá y Spiritualized porque no vale la pena.

10. chrome hoof - crush depth

Uno de las bandas más eclécticas, ambiciosas y disparatadas de los últimos diez años. Chrome Hoof hace disco, funk, jazz, metal, tecno, ópera, pop, rumba, amor, prog-rock y new wave. Todo en un envase que se ve desbordado por donde lo mires. Va a ser difícil que se les de mucha bola cuando el público medio no tolera ya ni siquiera la modesta rudeza de gente como Late of the Pier. Esto, para el mercado, es chino básico. Para nosotros un disco que, por raro y preciso, debiera ser escuchado a ver si se le descifra la ruta. O no: la verdad que mejor no.



11. delorean - subiza

Delorean son españoles y vendrían a ser los New Order de la nueva era al lograr adaptar el alma pop al mundo house como los mancunienses habían logrado insertar al pop en un mundo tecno de lisergia teutónica. Como Madchester hecho por Delphic para ser tocado en Ibiza olnailón.




12. detroit social club - existence


Tyneside, England. Detroit Social Club son la justa mezcla de Kasabian con The Verve, himnos con épica y grandilocuencia de estadio, cuerdas de dimensiones Zeppelinescas y guitarras del filo de las de The Edge. Seguramente van a andar, y muy bien.



13. disperse - journey through the hidden gardens

Polonia es al prog-rock lo que Suecia al pop: un mercado atípico donde una escena paralela ha crecido hasta lo insospechado, superando en volumen a las que existen en los territorios tradicionales. Allí es donde Disperse hace una especie de prog-metal hiper-melódico donde Santana puede convivir con Pantera. Suck that tangerine. Como Podolski: se nacionalizan alemanes y te llenan la canasta.

14. elizabeth cook - welder

Elizabeth es hermosa de hermosura rubia de Nashville. Tiene todo para ser una gran estrella country pero, a la par del bluegrass y el country & western, su amor por el rock and roll y el punk no ceden. Así es que su dulzura sin igual se mezcla con temas escabrosos que pueden llegar a tener títulos como Heroin Addict Sister. El disco Welder cuenta con la producción de Don Was, un dato que te marca la importancia de esta joven singer-songwriter de la Norteamérica profunda. Quién pudiera...



15. hot hot heat - future breeds

Hot hot heat retorna luego de haber perdido posiciones y chances: se vieron superados, paso a paso, por bandas tan disímiles como The Rapture y The Ting Tings. Es por eso que en su loco camino a la fama han decidido tomar de nuevo las armas eléctricas, léase las guitarras, y entrar en un frenesí sincopado en el más puro estilo Late of the Pier y So So Modern. Así, Future Breeds amaga a cada paso con un nuevo hit como con los que amenazaba la banda allá por Make Up the Breakdown mientras le hacen honor a los Pixies desde el fraseo y lo melódico.



16. ital tek - midnight colour

Ital Tek forma parte de la nueva generación de artistas de Bristol, lugar que alguna vez oficiara de terreno baldío generador del trip-hop más gélido y desolador, un Apocalipsis de languidez cool. El trip-hop tornó en Dub-step pero los climas son similares. Aquí se dejan oír antecedentes más radicales como Autechre, The Black Dog y The Cobos Underground. Qué trip.



17. jaguar love - hologram jams

Segundo disco de los ex Blood Brothers, Hologram Jams. Es electro rock con fórmula de hit, The Ting Tings, Republica o MGMT sin la tradición rockera y con clara orientación a las pistas.



18. james yuill - movement in a storm

Excelente tercer álbum del singer-songwriter británico a quien se abanderó dentro de la legión folktrónica. Cosa que no es demasiado justa porque Yuill es mucho más que eso: es un singer-songwriter pop con alma folk ya que si escuchás con atención podés llegar a oír hasta al mismísimo Nick Drake. Y el asunto de la folktrónica no es un tema caprichoso ni forzado: Movement in a Storm es un fantástico disco de canciones folk con estructura de electónica acústica que recuerda los mejores y más finos momentos del primer Vince Clarke al servicio de, digamos, David Kitt.



19. kele - the boxer

Y Kele es Kele Okereke, el cantante de Bloc Party. Y The Boxer un muy buen disco donde la electrónica marca el camino de las canciones. En el caso de Kele tampoco es algo forzado sino una desembocadura natural del torrente Bloc Party, grupo en el cual el componente electrónico fue ganando espacio vital. Gary Numan, TV on the Radio, M.I.A. y Talk Talk conviven en este disco futurista concebido por un loco de la guitarrita.



20. kid sister - ultraviolet

Melissa “Kid Sister” Young, linda mulata de Chicago. De Chicago la ciuadad, eh: la Rosario norteamericana; no quise decir hincha de Nueva Chicago como el peronista trolo de Niembro. Hace tres años se metió alto en el ranking de su país con Pro Nails (Kid Sister, no Niembro), canción que contó con la participación vocal de Kanye West, quien vuelve a estar presente en Ultraviolet. Kid Sísstah… se ha convertido en la salvadora del rap y del hip-hop femeninos, mezclándolos con un poco de Dubstep, 80s electro y Rhythm & Blues. Mirá-mirá: Los zapatitos de charol se mueven solos…



21. kristin hersh - exile follies

Exile Follies fue el nombre que le pusieron a la breve gira conjunta el ex X (la seminal banda punk de Los Angeles, no The XX; digo X, y John Doe es un ex X, sasása sasása…) John Doe, el ex Grant Lee Buffalo Grant Lee Phillips y Kristin Hersh. Este disco es una de esas grabaciones cuasi piratas que venden los propios artistas para sobrevivir ya que, créase o no, se les hace difícil. Sólo para die-hard fans.

22. kula shaker – pilgrim´s progress

Seamos honestos: a Kula Shaker nunca se los vio con buenos ojos. Siempre se los sospechó arrivistas del britpop, quienes pretendieron tomar el asiento de George Harrison en la moderna farsa rockerita de las Islas. Así fue que se los bañó con una pátina de enchapado berreta. Es hora de decir que no es demasiado justa esta fama que le arrojaron sobre los hombros a estos hombres: si volvés a escuchar cada uno de sus discos no podés apedrearlos. Al menos no sin antes lapidar a unos cuantos miles de grupos más como primera medida. Jay Darlington se les perdió hace mucho ya en el mar de Oasis y en su personificación de Jesus Harrison, y sin embargo los discos de Kula Chéique siguen sonando bien, siguen siendo buenos, y a las pruebas me Remigio: Pilgrim´s Progress. Dylan, Donovan, Harrison: no es fácil que esas cosas se impregnen en tus canciones como presencias y no como mero plagio. Es hora de que alguien les palmee un poco la espalda y les diga que están bien, muy bien.



23. late of the pier - best in the class e.p.

Luego del excelente debut de hace ya mucho más de un año, lo nuevo de Late of the Pier es apenas este simple, y digo apenas porque son dos canciones solamente, no por la calidad, que sigue siendo alta y, en el caso de Best in the Class, de un pop un tanto menos agresivo que el material promedio que se les conoce hasta el momento.



24. laurie anderson - homeland

Laurie Anderson está colada en el mundo del rock, si es que está. Dudo que ella quiera estar, de cualquier manera. Está colada con papeles como la Señora Reed. Hace poco hizo una performance de música para perros y ahora vuelve al formato disco, cosa que hace de tanto en tanto, muy de tanto en tanto. Es demasiado cerebral para mi gusto, y no deja de dar revisión a los temas políticos esenciales de cada momento (Iraq, la negación del cambio y catástrofe climáticos, etc.). Está su violín, su melodía de calma, el olor a Peter Gabriel, hay throat singers y un montón de cosas buenas más. Aunque la tapa es desagradable, como ella. Como Reed.



25. the mynabirds - what we lose in the fire we gain in the floyd

Laura Burhenn vive en Portland, Oregon, es una cantautora muy interesante y es The Mynabirds. El origen del nombre adoptado ya es promisorio: en The Mynah Birds estuvo nada menos que Neil Young. El disco está producido por Richard Swift, quien está casado con Laurita, y es de un pop con tintes folk que suena adecuado en Nebraska, ciudad del sello que la alberga, Saddle Creek. What We Lose in the Fire We Gain in the Floyd es uno de los discos americanos del año, pop, blues, folk y mucho buen gusto que mezcla, en una impronta femenina, a Ryan Adams con Tori "el torito" Amos y Pegi Young.



26. mystery jets - serotonin

Mystery Jets sale airoso de la prueba de su tercer disco, luego de quedar sin sello tras su álbum más exitoso, Twenty One. Ahora en Rough Trade, la tradición pop de los sesenta se ve enriquecida por el soft rock de los late seventies, léase 10cc (banda que, de innombrable, está pasando a ser citada como referencia por un montón de gente: cosas raras de la vida).



27. nina nastasia - outlaster

Nina nació en Jóligu pero vive en New York. Es una exquisita singer-songwriter que viene haciendo discos desde el año 2000. John Peel fue un fan inmediato y Steve Albini un productor-amigo que dice que el debut de Nina, Dogs, es uno de sus discos favoritos entre los miles en los que ha trabajado. Outlaster, el sexto álbum de Nastasia, es de una fragilidad y belleza poco habituales, su guitarra acústica entrelaza cuerdas y la línea melódica borda el dibujo de su voz angelical. El contraste es su corazón oscuro que se revela en las letras que parecen hacerle la contra a lo armónico de los sonidos. Para darle más de una oportunidad (y con una sola creo que le basta y sobra para atraparte)



28. orphaned land - the never ending way of ORwarriOR

Metal israelita. Sí, leíste bien: Orphaned Land son de Israel sumando así una tierra poco convencional a las huestes del metal. Lo mejor de todo es que no se esfuerzan ni un poquito por abrazar los clichés metaleros universales en un afán de ser aceptados: a The Never Ending Way of ORwarriOR, le sobran referncias al folklore israelita y a un montón de influencias del medio-oriente. Kipá, Kipá y headbanging en pleno Tel Aviv.



29. pearly gate music - pearly gate music

Zach Tillman es hermano de Josh, el talentosísimo baterista de Fleet Foxes. Zach comenzó solo Pearly Gate Music como un ejercicio de dormitorio, con una laptop a partir de la cual desarrollaba y registraba sus espectrales himnos. Luego Jill, que no para, se sumó a la banda como baterista. Es folk, como Fleet Foxes, pero barroco y sombrío. Sombrío pero no angustiante, sino bello. Lo épico de los himnos íntimos está presente a cada momento, y no todo es lento y gloomy únicamente, de ninguna manera: también se pone upbeat y las referencias al pop de los sesenta de los Beach Boys a través de Neutral Milk Hotel se hacen presentes. También aflora la americana de los años cincuenta. Pearly Gate Music se suma al family tree de Fleet Foxes y lo enriquece. Tenelo en cuenta y pedime un disco.



30. pendulum - immersion

Con el segundo álbum, In Silico, vendieron un millón de discos y se hicieron muy famosos, se convirtieron en headliners de los festivales a fuerza de beats propios de niños hiperactivos: los nuevos The Prodigy o unos Justice apocalípticos. Con Immersion se sumergen más en el asunto (qué ocurrente estoy, tanto que no me doy cuenta) y van en la misma vieja dirección de dance rock de pista dura.

31. perfume genius - learning

Mike Hadreas es de Seattle y se hace llamar Perfume Genius. Learning es su debú acsoluto. Su música son canciones de carácter acústico, muchas veces apenas piano y su voz de eco son todo lo que sostiene a las melancólicas melodías que hacen de Perfume Genius una especie de Sufjan Stevens que esconde un Elliott Smith pre-XO. Y está bien.



32. pulled apart by horses - pulled apart by horses

Otro debú acsoluto, en este caso de Pulled Apart by Horses, una banda de Leeds, norte inglés. Ahora llaman hardcore a cualquier cosa que sea guitarrera y enérgica así que no hagan caso cuando lean que gurpos como este son hardcore porque no lo son: son más MC5 o At The Drive-In que otra cosa, lo que pasa es que la liviandad de los tiempos hacen ver al tuerto como un rey galán. Mars Volta y Zach de la Roncha.



33. ratatat - lp4

Ratatat: precursores de lo que hoy se llama French-style House cosa que llevó a las pistas mucho más que revoluciones por minuto. Dos de Brooklyn se adelantaron a Justice y a Digitalism. Y cabe aclarar también que, a primera escucha de LP4, está claro que la riqueza de los norteamericanos es cierta y por tanto superior a la tan dudosa de los franceses que para el rock no nacieron. La música de Ratatat es cinematográfica, incidental y melódica al mismo tiempo, rica en imágenes y matices. El término electrónica queda chico e insuficiente ya que se limita más a la descripción de un modo de grabar que a los sonidos y la resultante de su combinatoria en sí misma. Dentro de lo que se denomina “el género”, la excelencia está del lado de Ratatat.



34. red sparrowes - the fear is excruciating, but therein lies the answer

Tercer trabajo de estos exponentes del post-rock que conjugan la profundidad de las travesías sonoras de Godspeed You! Black Emperor y Mogwai con los fraseos “góticos” de Fields of the Nephilim y The Cure.



35. sarah mclachlan - laws of illusion

Hace cuatro años que Sarita no sacaba disco y ese último de 2006 había sido uno de covers, así que pasó más tiempo aún para que pudiera conocérsele material propio nuevo. Laws of Illusion la agarra después de su divorcio pero por suerte no habla mucho de la cuestión, al menos no en lo literal. Ni siquiera es Laws of Illusion un disco melancólico sino más bien la ilusión de estar en camino hacia otra parte lo tiñe todo de azul eléctrico. Su mainstream pop se mantiene prístino y atendible.

36. stone temple pilots - stone temple pilots

Estos, para editar material nuevo, se tomaron casi diez años. Qué vaguitos los vagos. Pero vuelven en buena forma: los grandes riffs están, al igual que el don melódico que los liga en un puente internacional hacia el pop sea con ropajes glam o ligeramente psicodélicos.

37. the chemical brothers - further

Séptimo disco de “loschémical”, álbum que no cuenta con vocalistas estrellas invitados (apenas Stephanie Dosen en un tema): Tom Rowlands canta él mismo cuando hace falta. Esto los hace variar un poco y quedan más cerca de Orbital y My Bloody Valentine que de unos Oasis o Charlatans electrificados.



38. the drums - the drums

Finalmente el álbum debut de estos norteamericanos que son big in England. Hace un tiempo se hicieron conocidos con el estribillo “Oh momma, I wanna go surfing / oh momma, I don’t care about nothing” y hoy reafirman su suceso en base a esa desfachatez surfer entrelazada a la tradición Indie más inglesa, la de Factory Records, la de los fraseos de guitarra melódica del primerísimo New Order. Así sólo les puede ir bien en esas islitas.



39. the new pornographers - together

Quinto álbum del octeto de Vancouver. Qué feo país Canadá, horrible en todo sentido. Menos mal que somos argentinos. Pero volvamos al quinto de The New Pornographers mientras algún vecino está meta taladrar una pared y me pregunto qué mierda quiere colgar este hincha-pelotas: ¿un LCD? ¿Un cuadro del Che Bavaria? Vaya a saber. Pero volvamos en un nuevo intento al quinto de The New Pornographers que es como un seleccionado Indie: AC Newman, Neko Case, Keko Villalba y, en esta oportunidad también, miembros viriles de Beirut y Okkervil River. Así es como el disco destila el habitual pop de The New Pornographers, a mitad de camino entre Big Star, ELO y The Beatles.



40. the bluetones - a new athens

Este cuarteto de Hounslow (cuando vas en subte desde Heathrow hacia Central London vas a pasar por Hounslow West, Central and East, de allí son y por eso su debut se llamó Expecting to Fly, siendo el título una mezcla de homenaje a Neil Young y a la infancia de ellos mismos, infancia que los viera en sus backyards mirando cómo iban y venían los aviones piloteados por adultos) no va a revolucionar la música pero está claro, con su sexto álbum, que saben escribir buenas canciones. Y que lo siguen haciendo. Por supuesto que han caído en la burla descalificatoria de “ah, es una banda britpop,” pero qué importan esas boberías (boberías como la musiquita en sí misma, bobería dentro de la bobería o, como dice la canción de este disco de The Bluetones, 'The Notes Between The Notes Between The Notes') Yo, Carlos Sagán, hermano de Horacio, lo garantizo.