miércoles, 16 de junio de 2010

DIARIO DEL MUNDIAL VI


(Go and get them. Eat them.)




(Miércoles 16 de Junio de 2010)



Cui-cui. Sí: tengo un poco de cui-cui. Es que, una vez finalizada la primera fecha de todas las zonas del mundial, queda claro que el camino de Argentina hacia la final del torneo es posible. El mundo se va nivelando hacia abajo en esta tendencia ridícula a no perder, a no fracasar, a no fallar (tres cosas ineludibles: la muerte, madre de la tríada, es la ultimísima confirmación del carácter inevitable de estos asuntos que la humanidad se empeña inútilmente en esquivar.) Y creo que el fútbol es sólo un ejemplo ya que esta particularidad de los tiempos se aplica, me atrevería a decir total a quién le importa, a todos los órdenes de la vida, incluso a los más personales. La gente de mucha vuelta en su titubeo constante.

Así es como, a excepción de Alemania y Brasil (por más que digan estos últimos ganaron “con lo justo”), no hay equipo que, en vistas de los primeros encuentros, pueda resultarle insuperable a la improvisación argentina. Improvisación que cuenta con la ventaja de tener en la orquesta a un jugador de otro país: la Pulga Ibérica. Así que me da un poco de cui-cui... Porque sacando a Alemania, no hay mucho en el ala argentina del torneo que sea un rival de temer. Claro que Argentina puede tener una muy mala tarde en cualquier momento y perder aún contra un rival muy menor. Pero está el Gordo Drogón que tiene un culo inconmensurable: tengo cui-cui.

El mundial, por otro lado, es soporífero: las diferencias, salvo en un par de honrosas excepciones, son mínimas (cuando son) y las tibiezas moneda corriente. Suiza le ganó a España perfilándose los segundos como contrincantes de Inglaterra en la carrera por el título a “mayor perdedor de la historia de los mundiales.” Qué lindo debe ser ser suizo; y llamarse Roger Federer.

Pero el día arrancó antes de la derrota de la Madre Patria y con una victoria: la del Shíle de Maestro Bielsa. Ojalá dieran las conferencias de prensa del técnico trasandino completas, eso sí que puede resultar divertido. Verlo en cuclillas a un costado de la línea de cal con la mirada perdida partiendo de sus desorbitados ojos vale más que todos los partidos de primera ronda. Como todo equipo de Bielsa Chile atacó con no menos de cinco jugadores en cada avance hacia el arco rival y ganó con solvencia. Sólo faltó que algún integrante del cuerpo técnico le dedicara el triunfo a Augusto Pinochet para que el argentino medio terminara de crisparse y pusiera su gritito en el cielo.

En Canal 7 dieron Sudáfrica Uruguay y, mal que me pese, el canal oficial tiene al único comentarista futbolístico serio de la televisión argentina: Diego Latorre. No sólo conoce del deporte del que habla y vive: también sabe expresarse con mucha corrección. Al lado suyo estaba Enzo Francescoli, de intervenciones bastante tristes por cierto (tan tristes como su tono de voz.) Así fue que La Celeste metió tres en su segunda presentación, pero ya van a hacer su papelón próximamente a partir de la avaricia deportiva que los caracteriza.

Hoy, mientras mostraban a los hinchas sudafricanos abandonando el estadio tras el segundo gol uruguayo, pensaba en formas a partir de las cuales este mundial de fútbol pudiera tornarse en algo interesante y me imaginé a todos los negros que se iban (el 95 % del público local era gente de color, de color marrón tirando a negro) enfurecidos por las calles, dando vuelta coches, prendiéndolos fuego, saqueando comercios y hoteles, y comenzando un apartheid en reversa. Si la cosa se pone bien espesa hasta por ahí tendríamos la suerte de varios enviados argentinos muertos por las calles de Johannesburgo, Pretoria o la ciudad que fuere. Propongo, como para empezar, a un tal Martín Arévalo, enviado de TyC Sports, “especialista” en Boca Juniors y, por sobre todas las cosas, esbirro de Maradona: antes del partido Argentina Nigeria lo vi reporteando a gente en la calle, a sudafricanos, repitiendo a diestra y siniestra la siguiente pregunta: “Argentina, win?” Qué sinvergüenza hijo de una gran siete (nunca entendí el cambio de puta por siete).

Mañana más ideas para que este mundial se torne interesante, propuestas que tendrán que ver con lo reglamentario del juego mismo, digo como para ponerme en un compromiso ridículo como si todo esto tuviese algún borde de seriedad.

Mañana gana Argentina.