domingo, 13 de junio de 2010

DIARIO DEL MUNDIAL III


("Haceme caminar, Diego...")




(Domingo 13 de Junio de 2010)


Debo haber soñado que el televisor se encendía en algún minuto durante las lánguidas y tempranas horas matutinas de un domingo: en el sueño se decía que jugaban Argelia y Eslovenia. A Argelia iba todo tipo de degenerados pudientes a satisfacer sus deseos sexuales con menores y a consumir drogas potentes allá por mediados del siglo XX. Turismo químico-sexual que le llaman. Hoy Argelia arma combinados de balompié que llegan a jugar la final del mundial cada cuatro años, hoy desde hace un buen tiempo. Eslovenia es un diezmo más del poderoso team de la vieja Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Mientras tanto y en la ensoñación televisada un tal Garófalo era el insufrible que relataba los acontecimientos de este partido inverosímil. Con su tono entre gangoso y repulsivo anunciaba lo que, según él, sería un domingo estupendo: “Luego de este partido llegan Nelson y Fabbri con Serbia – Ghana y por la tarde tenemos Alemania Australia: ¡Qué domingo tremendo nos espera por TyC Sports!” Qué hijo de una gran puta tremenda que sos, Garófalo, vos y todos los que salen en pantalla vendiéndonos el mundial a los cuatro vientos, vociferando sandeces en un intento desesperado por convencer a la masa de corderitos de un suceso extraordinario que no nos deja más remedio que llenarnos de un entusiasmo sin límite: el mundial de fútbol. Qué desgraciados son.

Por otra parte, según de qué transmisión se trate, entre arenga y arenga de excitación impostada y como buenos empleaduchos que son, nos venden “la nueva novela de telefe, vuelve Solita don Niembro, ¿qué le parece? ¡Imperdible!” (Sí, claro, como este mundial apestoso) “Y Arturo Puig”, responde el comandante. Y así están todo el santo día, se esté jugando o no partido alguno; porque antes y después de los enfrentamientos deportivos existen las previas y el análisis posterior de todos los detalles: que Messi palometea sus calzoncillos, que a Tévez le gusta hacer el mate con cáscara de naranja, que Di María no fue bien de cuerpo hoy, etc. Y todo con un rictus de seriedad que da pavor. ¡Mi Dios!

Así es que al mediodía, antes de almorzar, anoté los resultados matinales en mi bonito ficsture: Argelia 0 Eslovenia 1 y Serbia 0 Ghana 1. Luego vino Alemania que echó por tierra la teoría de que, por nueva disposición de la FIFA, no se podía hacer más de un gol por bando y mucho menos demostrar solvencia deportiva. Secos y contundentes, los alemanes metieron cuatro y dejaron a Australia como lo que es: un gran país que puede prescindir del fútbol-cuestión de estado con felicidad y beneplácito.

Pero mañana será otro día y, si Dios quiere, tendremos más mundial de fútbol. Estoy que me salgo de mi propio cuerpecito: ¡vamos Diego todavía, danos otro alegrón de aquellos!