lunes, 10 de mayo de 2010

MIRÁ QUIÉN HABLA... II


("To jump or not to jump...")



Perdón, no fue mi intención (nunca lo es: carezco de intenciones), pero llegué cansado a mi casa, además de tarde, y cuando encendí esta cosa para ver el mail me topé con los siempre tan tentadores titulares de la página de Yahoo, y como soy curioso... Abro la noticia de Yahoo Entretenimiento, leo y me da un poquito de bronca... Y como necesito descansar un ratito, esta entrada me mantiene sentado unos minutos, así que la hago...

La "noticia" dice así:

Gastón Pauls reveló que tuvo problemas con el alcohol y las drogas

Buenos Aires, 10 de mayo (Reporter). En medio de uno de los mejores momentos de su carrera profesional, el actor Gastón Pauls reveló en una entrevista que a fines de los 90 tuvo problemas con las drogas y el alcohol.

Pauls venía del éxito de "Montaña rusa", la tira juvenil que lo lanzó al estrellato, y aún no había conseguido su consagración como actor cuando -según declaró en la edición de mayo de revista Rolling Stone- calmaba la angustia consumiento sustancias ilegales.

"Tomaba cocaína principalmente, y también mucho alcohol. (...) La recuerdo como una etapa muy oscura, de mucha angustia. Estaba perdido. Pero a la vez fue una etapa de mucha búsqueda. Lo dice Jesús, man: 'Sólo aquel que se pierde luego se encuentra'", confesó.

Pauls contó que pudo sobreponerse a la adicción sin internarse, pero que debió recurrir a una ayudante terapéutica para salir adelante. "Los adictos sabemos que la cocaína es una enfermedad para la que no hay cura, hay tratamiento, nada más. Y yo no me avergüenzo de decir que soy un adicto, sobretodo en un mundo tan enfermo y tan adicto como este. Soy uno más", manifestó el protagonista de "Todos contra Juan".

Además, el titular de la productora Rosstoc consideró a la televisión como un ámbito muy hipócrita en lo que respecta al consumo de estupefacientes. "Yo podría decirte el nombre de un conductor que hoy está en pantalla que a mí me vendió cocaína cuando tenía 17 años, pero elijo no hacerlo mientras veo cómo se llena la boca hablando en contra de la droga. Este medio es muy careta....", indicó Pauls. (Reporter)

Fin del escrito de Yahoo Entretenimiento y comienzo de la nota al pie de la noticia.



Siempre me molestó esa manía argentina de hacer del uso de “drogas recreativas" una cuestión expansiva: o me drogo delante de gente, o digo que me drogo, o no lo digo pero en un momento de mi vida lo confieso, si soy famoso en una gran nota en la que me preguntan y respondo como si fuese Johnny Depp, o como si yo fuese un colega de Johnny Depp o como si mi actividad fuese homologable a la de Johnny Depp. Entonces le doy profundidad a mi entrevista hablando de un tema escabroso, loco... Oooohhhh... Drogas... D-dd-d-dd-rdd-Drogas... ´Yo las usé, qué tiempos oscuros, lo que pasa es que sufro, por eso caí en las drogas, porque no podía con mi sufrimiento, mi angustia, con el DOLOR, y lo digo, loco, porque no me importa nada que piensen que estoy enfermo, porque el mundo está enfermo, loco, el mundo me hace un "consumidor."´ QUÉ PELOTUDO, mamita querida.

Vuelvo a mi casa cansado, con dolor en el cuerpo, y leo esta soberana FORRADA. Me rebelan estos boludos que se piensan a ellos mismos artistas que están conectados con "la musa" (yo prefiero conectar con "la muzza" con una fáina encima, pero La Farola de mi casa es una cagada) y que hacen arte o se drogan (o mejor que o y, ya que se piensan que la creatividad -como si ellos la tuvieran- está ligada al uso de drogas cuando en verdad un pelotudo que se droga no es más que un pelotudo al cubo) para canalizar ese sufrimiento, para tolerarlo y superarlo sin enloquecer ni suicidarse. Porque ellos, los artistas de cualquier tipo, tienen una sensibilidad especial y sufren distinto que mi vieja, que el paraguayo que amura portones de garage acá a la vuelta y que la concha de su hermana. Entonces hacen arte bajo sus hoy por hoy infinitas e infinitesimales formas, leen mucho a los grandes autores y hacen su deslumbrante e inalcanzable recorrido intelectual para desandar los caminos del dolor. Y se drogan, loco: se drogan mucho. Porque sufren el misterio del ser más que el común de los mortales, es decir que nosotros, los meros interesados en saber que ellos tuvieron "esos años oscuros de alcohol y drogas." Qué valientes son, qué lúcidos que superan el escarnio de la adicción. Cuánto huevo.

Luego, para rematar mi indignación, el entrevistado acusa: "este medio es muy careta" y larga una amenaza que no llega a ser tal no porque el buen hombre no sea botón (todo lo contrario, como se desprende del último párrafo), sino por pusilánime: "yo tenía 17 y me vendió cocaína, ahora es conductor de TV, pero elijo no decirlo." Qué feíto eso, ¿no? La verdad es que yo nunca consumí, porque yo no tengo sintonía fina ni gruesa y por lo tanto mis niveles de angustia son imperceptibles, y de dolor ni hablemos que de eso no tengo idea (ni del tipo físico ni mucho menos del metafísico). Pero igual arriesgo: si hubiese "consumido" porque "el mundo está enfermo y adicto" (por lo visto el mundo es adicto a los pelotudos, y se da de lo lindo), la verdad es que sería un poco más leal conmigo mismo y no haría esa mención/amenaza a medias tintas bajo el velo de la dudosa pátina de dignidad del "elijo no decirlo" (así que no soy un vigilante.) ¿Acaso la actitud del conductor de TV no es, en última instancia, equivalente a la de la acusación del "actor": "ese me vendió cuando yo era pibe y ahora habla en contra de las drogas en TV."? Tal vez el ex dealer cambió su punto de vista respecto de las drogas y ahora habla en contra de ellas, why not? Me resultaría menos grave que eso de haber consumido de pibe y ahora andar con ganas de delatar.

¡Que si qué!