domingo, 9 de mayo de 2010

GENIOS HACIENDO A LOS GENIOS XIX


Judee Sill no fue demasiado versionada, tampoco escuchada. Murió muy joven, en 1979 y de sobredosis, cuando ya hacía rato había abandonado el tema de la musiquita: en dos álbumes hizo más de lo que miles y miles y miles (decenas, centenares y miles de miles) no podrán nunca, ni con diez millones de perfiles de facebook y myspace. David Geffen la vio un día y le ofreció contrato para su entonces nuevo sello Asylum (Judee fue el primer nombre que contrató para dicha discográfica) y la mandó de gira con Crosby y Nash. Sabido es que, tras el tour y la edición de su exquisito álbum debut, imploró: "Por favor compren mi disco así no tengo que tocar más abriendo los shows se estos rockeros impresentables."
Graham Nash grabó luego, para sus Hollies, Jesus Was a Crossmaker; ello constituyó el mayor logro comercial de la vida musical de Judith Sill: ser versionada por un artista de consumo masivo.
Hace un par de años los Fleet Foxes la homenajeaban con una versión de Crayon Angels que tocaron en vivo muy asiduamente.
Judee era norteamericana y tuvo una educación musical clásica. Le gustaba Bach.









(THE HOLLIES)