martes, 25 de mayo de 2010

EL OASIS PATRIO TRASERO II


¿Qué es la patria? Tal vez una mala idea con muy buena prensa. Casi no le encuentro sentido a la celebración de mi propio cumpleaños, imaginen a la de una abstracción no muy lúcida que cuenta con la ventaja de formar parte de la escolarización. ¿Por qué celebrar cada un año y no cada mes, o bimestre, o semana, lustro, década o existencia? ¿No es demasiado poco o demasiado mucho andar sacudiendo la banderita una vez por año?

A esta altura no me siento parte de una abstracción que escapa a mis posibilidades. En la escuela, durante las horas de clase, me enseñaron a celebrarme argentino; cuando los recreos, sanlorencista. Las dos cuestiones dejaron de funcionar por igual en algún momento impreciso del derrotero.

Tampoco me siento compañero de celebración de un montón de gente que no conozco y que no respeta demasiado al prójimo, prójimo que es una abstracción de mí mismo: yo no les importo, no me pidan que me importen. No siento que traiciono a una bandera porque no enarbolo ninguna. “La selección no representa a la República Argentina”, advierten los sensibles comunicadores sensatos durante la transmisión de la previa de un partido de fútbol mientras se ejecutan los himnos nacionales de los rivales de turno. ¿Y la República Argentina a quién representa? ¿Cómo es el proceso de transfiguración de la abstracción patriótica en individuos, en sístole y diástole? ¿Cuándo, dónde y cómo ocurre ese proceso, de existir? Prefiero aficionarme con fe religiosa a la astrología o al origami.

Fernando Vallejo dijo alguna vez que la única patria que reconoce es la del idioma español. Es una idea de patria un tanto mejor que la que nos explican en la escuelita: al menos es suya.

Celebrar la patria. Lo único que me vino a la cabeza al respecto durante todo el día de hoy fue mi viejo: su cada día más desdibujado recuerdo (y por desdibujado añorable) y el deseo de poder tocarlo se me antojaron una patria válida, la única que podría celebrar y que padezco, mientras comulgo entre fantasmas.