martes, 13 de abril de 2010

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 13/04/2010


1. miguel bosé – cardio

Cardio no es sólo Estuve A Punto De, no es sólo una zoncera (ni sonsera) mía (justamente esto no lo es); no es She Wolf (el álbum) de Shakira, que se queda agotado en el propio y homónimo single. Bosé es un artista pop sublime, de la factura técnica de Madonna, pero sin poder romper mercados universales como la colombiana antes mencionada ni como su portorriqueño amigo Ricky Martin. Tal vez eso constituya un mérito artístico extra, su ibérica insularidad. El sonido es europeo y su imaginería refinada. Me vuelve loco el fraseo que, por momentos, parece editado: es fabuloso (ver el tema del segundo video, abajo)
Y pensar que hay gente que piensa que Virus fue un grupo genial o que Moura (el muerto) fue un gran artista; y si les decís que te gusta Miguel Bosé se ríen. Dame argumentos. A mí me da igual.





2. new young pony club - the optimist

Tres años del debut de New Young Pony Club fueron el tiempo suficiente para que la banda de Tahita Bulmer despegara de su medianía de los tiempos para hacer un disco tan vasto como variado. Con muchas de sus raíces en los tempranos ochenta, el pop se hace astuto y up-beat, aún cuando por momentos hallemos la tristeza de PJ Harvey (Stone) o la oscuridad de My Bloody Valentine rediseñada en The Horrors. Crédito abierto.



3. the magic theatre (ooberman) - the magic theatre

Ooberman es un grupo inglés que apareció en la última parte del efecto britpop, 1997. Entonces sacaron dos discos, preciósicas gemas pop de espíritu prog, mezcla de McCartney y Todd Rundgren. The Magic Treehouse, el primero (favorito de El Oasis Original Flavor), es particularmente interesante. Luego de Hey Petrunko, el segundo, se separan. Una reunión en 2003 los lleva a editar dos nuevos álbumes de estudio tras los cuales deciden, como modo de promoción de un disco de rarezas y también como una toma de posición, poner todo su catálogo gratis y para siempre en internet. Pero hete allí un problema que les surgió: Sony Music inició acciones legales ya que tenía los derechos de algunas de esas canciones: qué ridículo. Un buen ejemplo para los músicos que andan persiguiendo downloaders, que defienden la guita de grandes corporaciones por el afán de tener un mango (o un millón o varios millones) más. Pelotudos.
Así es que, tras esa moralmente devastadora experiencia, Ooberman vuelve con (o como) The Magic Theatre, un disco bello que nada le envidia a The Magic Treehouse, un pop que se alimenta tanto de The Beatles como de la canción rusa y de Pet Shop Boys. Piano, cuerdas y felices orquestaciones hacen de The Magic Theatre una aventura imperdible.



4. pavement - quarantine the past

Primer compilado en la carrera de la banda de Stephen Malkmus donde encontramos sus canciones más conocidas mezcladas con rarezas, alguna canción en vivo y alguno de sus primeros singles que se han perdido en el tiempo. 23 canciones que te permiten saltearte las exhaustivas reediciones expandidas.

5. rogue wave – permalight

Zach Rogue comenzó su carrera como una one-man band, Rogue Wave. Luego quiso armarse como un grupo en sí mismo y, si bien ensanchó la foto, perdió el foco. Con Permalight usa al productor de la mayoría de los discos de Yo La Tengo y retoma un poco el pop/rock/folk californiano que lo identificara en sus mejores momentos: bubblegum de estos tiempos, Beulah, The Shins, Death Cab For Cutie.



6. ted leo & the pharmacists - the brutalist bricks

El trio de New Jersey, en su cuarto álbum, explora definitivamente el costado singer-songwriter aunque sin olvidar sus orígenes punkish. The Jam y The Clash, pero de New Jersey.



7. the electric pop group – seconds

Los hermanos Aamot son de Gothenburg, Suecia, y Seconds es su segundo disco. La palabra electric nada tiene que ver con la electrónica sino simplemente con la electricidad a la que van enchufados los equipos de amplificación que usan junto a su guitarra y su bajo. Hacen un pop con raíces en los sesenta que en Inglaterra reflotara la generación C86 (Primal Scream cuando eran hippies y no sabían de The Rolling Stones ni del sur de los Estados Unidos, Loft, Weahter Prophets, etc.)



8. the stranglers - decades apart

Uh, si les cuento lo raro y en cierto modo triste que fue el concierto que vi de The Stranglers hace poco, no termino más. Y como son sesenta y cinco discos los que me están esperando para que yo manche estas luces blancas con arañitas negras, no me voy a detener en ello, no: al menos hoy. Simplemente voy a decir que en este compilado doble The Stranglers no tiene problemas en hacer convivir su etapa con Hugh Cornwell (el cantante original que, irónicamente para mí, toca en el falso Roxy de Palermo dentro de poco) y las posteriores, es decir la etapa 1990-2010. Porque ambas son atendibles, si bien la primera fue la realmente inspirada. Decades Apart hace las veces de completa retrospectiva de un grupo singularísimo que nadie pudo atrapar nunca bajo etiqueta alguna, para suerte y desgracia de sus integrantes. El pub-rock los desconocía, el punk no los aceptaba, la new-wave los desdeñaba en su desaliñe, el prog-rock no terminaba de recibirlos por su linealidad melódica. Lo único que puedo decir es que su sonido está marcado por un bajista particularísimo (que fue el que creó el sonido de Gallup en The Cure y el de Peter Hook en New Order), un tecladista digno de Caravan y un songwriter y cantante que tocó picos McCartneyescos, si se me permite. Si no escuchen Golden Brown y Strange Little Girl.



9. washed out - life of leisure

Un nuevo género electrónico nace: la Chill-Wave. O dee-jays de laptop. Eso está bien, porque ahora los dee-jays más faroleros, los que se dejan un auricular puesto y el otro bajo, sosteniendo el primero con el hombro, esos que hacen girar en reversa la baneja para dejar en punta el tema que largan en un rato, esos que mueven el pitch como uno movía el dial de la radio portátil para sintonizarla bien y que dejara de hacer ruido, porque ahora esa gente, decía, se va a quejar de los dee-jays de laptop y los van a tildar de ladrones.
Washed Out es uno de estos “ladrones” quien hizo su disco en base a samplers de oscuros temas de los ochenta (irreconocibles) construyendo lo que bien podría ser el dream-pop del tecno.



10. robert pollard - we all got out of the army

Prolífico como la puta madre que lo parió el muchacho más conocido como el creador de Guided By Voices. Alejado del circuito de música en vivo, durante los últimos dos años y pico editó diez discos, algunos bajo su nombre, otros como las bandas que le pertenecen: Circus Devils, Cosmos y Boston Spaceships. Diversos y siempre inspirados, We All Got Out Of The Army tampoco decepciona y rockea naturalmente. Hay algo que me recuerda a Tom Verlaine. No el sonido. Pero hay algo que me lo recuerda. Silba la pava.

11. amy macdonald - a curious thing

That difficult second album (“very díficul, very díficul…” diría el simpatiquísimo Calito Tévez) es especialmente complicado para la escocesa Amy luego de haber vendido 3 millones de discos en el Reino Unido con su debut This Is The Life. A Curious Thing fue grabado en los estudios de la casa de Paul Weller, y eso le hizo bien. Porque parece que Weller está encendido (basta con escuchar 22 Dreams y el nuevo, Wake Up The Nation) y mancha todo lo que se le acerca. Macdonald es una extraña cruza de Dolores O´Riordan con Sinéad O´Connor, como un equilibrio entre ambas, anulando así sus costados más vulnerables de las susodichas. Me gusta más que el primero.

12. archie bronson outfit – coconut

Interesantes inglesitos que debutaran hace cuatro años con un disco derivativo del blues más lisérgico, léase Captain Beefheart. Pero no se asusten, que vienen domesticados de la mano de Clinic, New Order y Faust (bueno, no tan domesticados por el lado de los alemanes). Como una Velvet Underground cuarenta años después y luego de un viaje por el Sahara.



13. ash - a-z series

Ash siempre fue un grupo de y para adolescentes bastante interesante. Su debut, 1977, fue el mejor disco en el que Owen Morris puso sus manos luego de Definitely Maybe. Los ya ex-adolescentes de Ash en 2007, luego de Tiwlight of the Innocents, dijeron que nunca más iban a sacar álbumes como un modo de adaptar la mecánica de la banda a los tiempos que corren, tan virtuales y veloces (veloces y ligeros) al pedo. Desde entonces, prometieron, sólo iban a editar singles. Y así lo hicieron: download singles acompañados de una edición muy cortita de siete pulgadas. Y, eventualmente, editarían un compilado de dichos singles. Y eso es lo que hicieron en A-Z Series. Porque los singles estaban catalogados por las letras del abecedario y, por lo tanto, el título del compilado responde a eso y, a su vez, constituye un guiño a la “Guía T” de Londres, la “London A-Z”
Las canciones aquí no desconocen la marca registrada de estos locos de la guitarrita oriundos de Irlanda del Norte: mucha pero mucha melodía con ropajes rockeros, poperos y de Indie-disco alternativamente. Efectivísimos.



14. badly drawn boy - is there nothing we can do

Yo vi el primer show ever de Badly Drawn Boy. El primerísimo. Lo puedo decir con estúpido orgullo. Yo tengo el primer release de Badly Drawn Boy, que no fue un disco sino una cajita de música que, al girar la manivela, emite el estribillo de lo que fuera, eventualmente, su primer single en vinilo: I Love You All. Con la cajita de música (hay tan sólo 50 en todo el mundo) yo ya sabía que sería incondicional de ese tipo, forever. Y no me la hizo difícil: es el songwriter más interesante de las Islas desde Noel Gallagher. Luego vino Alex Turner, pero ese juega en otra parte (de hecho los tres son distintos, son el JJ, Merlo y Alonso de los cantautores populares contemporáneos del Reino Unido de la Gran Bretaña). Su carrera (la de Damon Gough) es de bajo perfil y de discos sólidos; es impecable. Hace tres años que salió su más grande homenaje a Bruce Springsteen, Born In The U.K., y ahora retorna con otro disco silencioso, el soundtrack de la película The Fattest Man In Britain. Este es su segundo soundtrack, el primero fue su también segundo álbum, About A Boy: el formato es el mismo, muchas canciones entrelazadas por pasajes instrumentales altamente evocativos; de hecho así es como comenzó su carrera, así es como eran sus primeros E.P.s
No se puede decir demasiado más sobre Damon Gough: simplemente, si no lo tenés, empezá a escucharlo. Y si lo tenés, no abandones que el tipo no afloja.
Algún día voy a hacer algo con las fotos, la grabación y el set list que tengo del debut en vivo de Badly Drawn Boy, antes que lo pierda todo en el permanente mudar del tiempo.



15. blood red shoes - fire like this

El debut del dúo de Brighton, Box Of Secrets, pudo haber pasado por mero oportunismo: respondía a la moda impuesta por The White Stripes, dúo femenino-masculino, nada de bajos, entrega rústica. Pero así son las cosas cuando alguien marca tendencia. Pasaron unos pocos años y llega el segundo de Blood Red Shoes, Fire Like This, que es más rockero y más urgente, que le suma a PJ Harvey el Sonic Youth de Goo y que los separa un buen tanto del pelotón de oportunistas.



16. black rebel motorcycle club - beat the devil´s tattoo

¿Qué es “hacer buenas migas”? ¿Comer un sánguche de pan crocante e ir dejando el montículo de pan rallado entre las piernas, cual caspa del fiambre? Porque estos muchachos hicieron buenas migas desde el principio con un montón de gente: periodistas y músicos influyentes. Entonces su re-make del The Jesus & Mary Chain de Automatic pasó por un MC5: cuánta confusión. Claro: en vivo suenan fuerte y su formularizada música se revela ajustada. Por lo tanto siempre entendí que un pibe que se los cruza pueda quedar enganchado al no tener demasiados puntos de referencia como para relativizar esa eficacia en la práctica del oficio. Pero que un tipo de treinta o cuarenta quede prendado de ellos no es buena señal. Y no estoy hablando mal aquí de Black Rebel Motorchicle Club, sino intentando sacarlos del espacio de comodidad que les tocó en suerte.
Beat The Devil´s Tattoo es un retorno de lleno a la electricidad, al Mary Chain con extra dosis de blues, Canned Heat y The Big Pink.

17. fursaxa - mycorrhizae realm

Tara Burke se hace llamar Fursaxa y nació en Estados Unidos, si bien de chica se mudó una temporada larga a Finlandia. Hace Drone Folk, una música hipnótica casi acústica que funciona a modo de mantra. A mí me puede Fursaxa, sobre todo porque no se puede saber si es neo-folk, psicodelia, new-age, middle-eastern music o avant-garde. Es como una Jarboe pero mucho más linda y sugestiva, es decir la hija que tuvieron con Nico.



18. harlem – hippies

El trio de Austin, Texas se suma al grupo de bandas de lo-fi garage pop que encabezan Black Lips y Girls; hay algo de Pixies aquí. Hippies es el segundo álbum, primero que edita Matador. A lo largo de las 16 canciones (que incluyen tan solo dos fillers) y por cuarenta minutos, dejan en claro que ejecutan el género en gran forma.



19. i was a teenage satan worshipper - strange lights

Cuarteto de Finlandia que hace un electro-pop guitarrero. Algunas pistas: New Order en los estribillos tarareados, títulos como Amsterdamned o Martin, en homenaje a Martin Rev de Suicide. “Think about Johnny Thunders on speed”, pensá en el espíritu punk hecho tecno-pop luego de The Hacienda. ¿Justice?



20. in mourning – monolith

Segundo álbum de estos suecos cultores del Death Metal melódico, es decir que tienen al cantante que se prepara para salir a escena con gárgaras de tachuela pero para cantar melodías que bien podrían ser de la autoría del Paz Martínez. También podés encontrar remansos y guitarras acústicas sepultadas en monolitos de distorsión metálica.

21. joanna newsom - have one on me

Esta preciosa mujer de la costa este de los Estados Unidos se afianzó de manera increíble a lo largo de sus tres álbumes que marcan una evolución no sorprendente (considerando lo que Newsom vislumbraba desde el comienzo) pero sí inusual. Have One On Me es un atrevimiento que dura 3 CDs y que marca la consagración de Joanna como compositora y cantante. A mí se me ocurre que se recibe de Kate Bush dejando de lado el peligroso fantasma de “Bjork con un arpa.” A Bjork no estaría mal verla con un arpa ya que hinchó bastante las pelotas por este mundo con su música informe, Spinetta en el iglú. Have One On Me no puede bajar de los diez mejores discos del año en cualquier lista que se te ocurra.



22. krokus – hoodoo

Hoodoo marca el retorno del gigante metálico suizo, Krokus. Muy cerca de AC/DC y ZZ Top. Es su décimo tercer álbum.

23. liars – sisterworld

Liars comenzó su carrera hace una década y sacó cuatro discos. En un comienzo se los emparentó peligrosamente a la liga de banditas post-Strokes, pero rápidamente demostraron que ellos nada tenían que ver en el asunto y que su tela daba para mucho más que eso. Tal es así que a lo largo de los cuatro álbumes resultaron inclasificables: estaban más cerca de Pussy Galore que de The Strokes. Hoy en día y con Sisterworld, su mejor disco por lejos, son una especie de Nick Cave sin domesticar ya que alternan su sombrío don melódico con pasajes eléctricos de intensidad (pasajes que Cave practica aún hoy, seamos justos, pero con solidez de hombre grande) donde se les filtra desde Primal Scream hasta Penthouse, pasando por Spiritualized.



24. frightened rabbit - the winter of mixed drinks

Tercer álbum de los escoceses que son una reinvención de Arcade Fire a través de Glasvegas (aunque el video de abajo no lo demuestre). Scott Hutchinson se las está arreglando bastante bien.



25. richard skelton – landings

Richard Skelton, violinista británico. Para mí es el Jon Hassell del violincito, como si le hubiesen arrancado la trompetita al nacer y le hubieran implantado un violín. Entonces su música es una serie de landscapes sonoros donde el violín dibuja, desde distintos rincones del instrumento modificado, un tejido infinito e inextricable: la cabeza se pierde siguiendo las líneas de cada frase superpuesta y simultánea adivinando paisajes del norte inglés y más allá.

26. record club - songs of leonard cohen

Record Club es una idea de Beck: se pone a hacer álbumes completos de otra gente. Comenzó con The Velvet Underground And Nico y sigue ahora con el debut de Leonard Cohen, Songs of Leonard Cohen. Si te gustan Beck y/o el tío de Jaimito, dale para adelante.

27. karnataka - the gathering light

Karnataka hace prog-rock de estos tiempos y los traigo a la lista porque si no parece que todo es sólo el pop de molde que cabe en las publicaciones más visitadas. La tiranía del rock, que algunos llamaron. The Gathering Light es tortuosidad progresiva donde la música Celta se mezcla con el ambient y lo sinfónico, donde el rock y lo clásico se entremezclan en remansos y explosiones de variadas intensidades. Aunque tenga un costado de “ascensoritis” que me recuerda al show de Tangerine Dream de hace un par de semanas...

28. the strange boys - be brave

The Strange Boys son de Texas y polvorientos. Su mezcla irresistible de candy-pop y garage-rock los hace una banda digna de ser escuchada por las nuevas generaciones por el sólo hecho de que destilan las mejores y más clásicas influencias: The Rolling Stones, Love y The Velvet Underground, por citar nada más que a tres. Be Brave, lo recomiendo.



29. voice of the seven thunders - voice of the seven thunders

Rick Tomlinson es un músico inglés de quien se dice es el único que practica la psicodelia al nivel de sus pares norteamericanos. Y doy fe que eso es cierto. Voice of the Seven Thunders es la continuación de Voice of the Seven Woods, de 2007; es tribal, hipnótico, es Acid Mothers Temple y es Bert Jansch, es Jimi Hendrix y es Nick Drake. Excelente.



30. white hinterland – kairos

Casey Daniel nació en Machachuche y se hace llamar White Hinterland. Kairos es una palabra griega que indica con precisión a un momento fortuito del tiempo. Y también es el título del tercer álbum de esta exquisita singer-songwriter que se inspira, para hacer su dream-pop, tanto del kraut como del rhythm and blues, del dub y del trip-hop, del ambient, del folk y de la dulzura melódica de la canción pop más simple. Podria ser un disco (de canciones) de Brian Eno y de David Byrne, por qué no, pero cantado por una edulcorada señorita ciertamente influenciada por Bjork, mal que me pese. Otro buen disco de esta lista que, a esta altura y a fuerza de recomendados, huele a patraña.



31. the kissaway trail - sleep mountain

Daneses dan eses. Sa-sasa-sa-sasa. Sleep Mountain es el segundo álbum y fue concebido mientras giraban por Uropa como teloneros de Editors. Por lo tanto sus canciones se encuentran en un pico de épica que no tenían en el debut: están en la liga de Arcade Fire, Interpol y de los mismísimos Editors.



32. the automatic - tear the signs down

Tras un debut exitoso con dos singles en el top 40 (Not Accepted Anywhere y Monster) y un segundo disco angular (This Is A Fix), los galeses armaron su propio sello y editaron Tear The Signs Down, indudablemente un disco de transición donde están buscando redefinir el propio sonido. La crítica no los recibe bien porque suenan, por momentos, a cosas que están fuera del mundo “cool” (la tiranía del rock) como Boston o Tears For Fears. Y festejan cuando suenan a Kaiser Chiefs. Yo no le veo el problema, Tears For Fears me parece un muy buen grupo, muy superior a los Jefes del Kaiser Daniel Alberto.



33. two door cinema club - tourist history

Prometedor álbum debut de este trío de Irlanda del Norte. Canciones de tres minutos, pop desde XTC a The Maccabees, de The Stranglers (minus el Hammond y el Queso) a Bloc Party. Economizan, saben lo que pueden y dan en la tecla casi todo el tiempo.



34. toro y moi - causers of this

Más Chill-Wave de la mano de este muchacho trolo pero no pichuco, Chaz Bundick, nacido en Sáudh Caroláina. Beastcapes que construyen canciones pop de esnoñación melódica y mid-tempo, Causers Of This le debe algo a Alphabeat y, sobre todo, a J Dilla.

35. the high wire - the sleep tape

Más dream-pop de narcotic-soul. Mercury Rev y Mazzy Star grabando con Slowdive y Chapterhouse para 4AD. Auspicioso debut de estos londinenses.



36. plasticines - about love

Cuarteto parisino, Blondie meets Elastica, garage rock de chicas con coros fácilmente registrables, con ganchos que hacen que cada una de las canciones pudiesen ser usadas para algún comercial de TV.

37. angus and julia stone - down the way

Dúo de hermanos australianos, ella y él. Pero no responden sus canciones a la fórmula roquerita inaugurada por Jack y Meg White, sino que este grupo viene más por el lado de Crowded House o de The Go-Betweens mezclado con Jesca Hoop, Kristin Hersh y la mismísima Bjork, cuando canta Julia, y de Neil Young o Al Stewart cuando canta Angus. Preciósico.



38. drive-by truckers - the big to do

Décimo disco de estas ya casi leyendas de Georgia, una especie de Lynyrd Skynyrd munidos de historias extrañas (por ejemplo la de unos raros acróbatas que tienen un traspié mortal); en esto, en la historia de loosers y fracasados, se parecen a Bruce Springsteen. Me gusta cómo suena The Big To Do, como Dinosaur Jr. haciendo rock sureño.

39. errors - come down with me

Segundo disco del cuarteto escocés Errors: apenas un poco del post-rock de Mogwai y un mucho del toque electrónico de LCD Soundsystem.



40. lou rhodes - one good thing

Lou Rhodes es la mitad del dúo eléctrico de Manchester llamado Lamb. Hacían, para hacerla fácil y corta, trip-hop. Se separaron, Lou sacó un par de solistas muy lindos, se reunieron para un festival el año pasado, y ahora Rhodes saca otro disco, donde el folk le gana a cualquier componente electrónico. One Good Thing es puro Nick Drake, en la melodía y en las orquestaciones tributarias de Joe Boyd. Es preciósico, pero Lou no tiene la suerte de Alison Goldfrapp (suerte pero tampoco tanta).



41. fanfarlo – reservoir

Me falta tanto y queda tan poco que contar…
Fanfarlo es un quinteto londinense fronteado por un sueco, Simon Balthazar. Reservoir es un disco debut que dará que hablar: la voz de Simoncito se parece a la de Brendan Flowers (perdón Chino, no me pegues: soy Yorlano, el rosarino ladrón que figuraba en esos programas de tv sobre fútbol, miDió) mientras el fraseo melódico de estos valsecitos remiten a Arcade Fire y Neil Hannon. Semi-acústicos e inspirados, transitan la vereda de Fleet Foxes del otro lado del Atlántico. Thumbs and thombs up.



42. mick karn - the concrete twins

Estuve años fascinado con el bajo de Mick Karn (¡nosotros lo tenemos a Pedro Aznar, que tocó con PátMetíni, loco!) y es el día de hoy, martes de 2010, que el sólo fraseo firuletero de su fretless bass para mí es suficiente. Con eso y lo que le ponga encima, hace un disco que a mí me conforma. Si buscás canciones acá vas frito, ya que en este disco ni canta él ni vocalista invitado alguno. Pero el viajecito vale la pena. Al fin y al cabo es un inglés talentoso que, en los ochenta, grabó un cover de Roberto Carlos para su disco solista debut, y lo cortó como single. No es moco de pavo. Y acá va:



43. my brightest diamond - shark remixes

Esto de remixar completamente un álbum, si no me equivco y hablando de la era moderna, lo comenzó Chapterhouse con Blood Music (el disco remixado estuvo a cargo de Global Underground). Luego lo siguieron haciendo casi todos, desde James con Brian Eno hasta, por ejemplo, My Brightest Diamond. Se destaca aquí el trabajo de DM Stith, económico y efectivo. Qué tríiiiiiiiip… Y por favor un reconocimiento a Lisa Gerrard y Liz Fraser, que se colgaban cantando cosas raras cuando nadie lo hacía en el mundo pop. Ahora el que no falsetea o se cuelga en un mantra-drone vocal no existe. Me gusta My Brightest Diamond.

44. the white stripes - under great white northern lights

Primer disco oficial en vivo de The White Stripes. Grabado durante una gira por todo Canadá, donde tocaron únicamente en pequeños pueblos, travesía que fuera registrada para ser mostrada en el documental de Emmett Malloy, Under Great White Northern Lights (un intertexto con su primer DVD oficial) que muestra a la banda de los hermanitos rockeando como ellos saben.

45. caetano veloso - zii e zie

¿Qué voy a agregar a la entrada sobre el concierto de Caetano Veloso en el Gran Rex? En la portada de Zii e Zie puede leerse “Caetano”: ¿Cuántos artistas pueden darse ese lujo, el de prescindir del apellido en las tapas de sus discos? ¿Elvis y cuántos más? ¿Cuántos más? ¿Son sordos?
Caetano pertenece a la elite, y eso demuestra que el fracaso de los músicos locales de "rock" no se debe ni al idioma ni a la falta de dinero ni a la periferia geográfica ni a nada más que al propio vacío de talento. Zii e Zie es extraordinario, como su creador.



46. black francis – nonstoperotik

¡Y pensar que los capangas de la tiranía rockera tienen en su universo de intocables al gordito este sobrevalorado, David Thomas sietemesino! Mientras tanto, ni un disco de Caetano Veloso, o de quien se te ocurra. Voçé me entiende.
Nonstoperotik, a pesar de mi gratuito palo a Frank Black en el párrafo anterior, es el disco solista más sólido del fatty american, al menos de los que yo recuerde: rockero y eléctrico (más allá de sus acertadas baladas como O My Tidy Sum o Rabbits, tan Neil Younguesca), Bolanesque, AliceCooperesque y IanHunteresque. Mucho mejor que la innecesaria reunión de Pixies.

47. doves – the places between, the best of doves

Compilado doble de Doves, con caras A, caras B, rarezas varias (demos, temas en vivo o de compilados). Dos discos, 34 canciones.

48. audio bullys - higher than the eiffel

El dúo Audio Bullys apareció como un house hecho por y para hooligans. Hasta que un hit que llegó al puesto 3 del ranking nacional (Shot You Down, de Nancy Sinatra) los domesticó. La pregunta es: ¿a qué vuelven luego de cuatro años? Vuelven a continuarse en el plan que alguna vez tan ajustadamente ejecutara Lo-fidelity Allstars, o a ser una especie de Beastie Boys británicos.

49. autechre – oversteps

El dúo de Rochdale integrado por Sean Booth y Rob Brown, sin dudas y por tozuda insistencia, se ha convertido en el combo de electrónica experimental más importante de los últimos veintipico de años, superando al errático y esquivo Richard D. James a.k.a. Aphex Twin. Oversteps es una prueba más de ello, pasan los años y Autechre sigue desafiando al oyente y empujando los límites un poco más allá. Casi en la categoría de los clásicos contemporáneos como Philip Glass o Terry Riley.

50. borknagar – universal

La banda noruega de Black Metal ya no es tan Black aunque sí metálica: es sólo que se encuentra explorando el mismo territorio con otras herramientas, léase un Hammond, orquestaciones y demás sutilezas para el género, haciendo de Universal una delicia de Folk-Prog Metal. Los fundamentalistas, como locos.


51. bright eyes & neva divona - one jug of wine, two vessels


Conor Oberst comenzó su carrera en plena adolescencia y yo tuve la suerte de agarrarlo en vivo entonces, cuando Arab Strap los llevó a Londres por primera vez movidos por la admiración que les provocaba el explosivo pendejo. Entonces los agarré de soportes de los escoceses en el Shepherds Bush Empire, y la experiencia fue digna de atravesarse (con esta palabra me viene una clásica escena de la infancia: cada vez que alguien se interponía entre los ojos de alguno y el televisor encendido -sobre todo si se estaba viendo algún acontecimiento deportivo importante- se dejaba oír un “che, correte, qué sos, ¿el hijo del vidriero?"). One Jug Of Wine, Two Vessels es un EP de aquellos tiempos (en verdad no de aquellos sino de una etapa posterior y ya tardía, 2004, bastante después; bueno, che, ¡lo que quise decir era que se trataba de una reedición y no de un disco nuevo!) que se reedita hoy reforzado con cuatro canciones más. Neva Divona no es una mina sino una banda de Omaha que lo acompañaba al niño Oberst. Es fantástico, cuánto talento tiene y qué difícil es seguirle el paso.

52. ocean colour scene – saturday

Grabado en los Rockfield Studios, Saturday es el noveno disco de estudio de estos amigos de Weller y Noel. Más brit-retro-rock A.O.R. y de buenísima factura. Es de esos grupos que la tiranía rockera no soporta porque son muy escuchados por gente crecida que no anda tanto en la pavada de los discos y que, para colmo de males, tiene un subversivo trabajo en una oficina cualquiera. Carreras tradicionales para todos, basta de esa desmesurada vocación artística de estos tiempos, me tienen harto con el arte. ¿Todo el mundo tiene que tener "inquietudes artísticas" en esta nueva modernidad?

53. baby dee - a book of songs for anne marie

Qué puto divino este transexual amigo de El Oasis. Cuánto talento en estado puro, crudo a más no poder. Nada de la pose Bjorkeana de Antony (que canta bárbaro y todo lo que quieras, pero se lo morfó la Inteligentzia de un sólo bocadito holanda): sólo un nude dancer del medio de la nada norteamericana que con 57 años es digno de ser invitado al programa de Anabela Ascar. Después del Hombre del Chip, Baby Dee. Esos son mis artistas favoritos.
A Book Of Songs For Anne Marie es más de sus canciones de marca registrada, es más belleza melódica con los fusiles personales: piano y arpa; es más timbre y fraseo David Ackles (Dee no lo conoce, doy fe, pero tiene algo igual al genial y desaparecido songwriter); es un disco imprescindible que pasará desapercibido para la tiranía rockera. Espero siempre sea así.

54. broken bells - the high road

Prometedora y cumplidora es esta colaboración entre Danger Mouse (real name Brian Burton) y James Mercer (The Shins): la perfecta construcción melódica de este último ensambla perfectamente con el asombroso oficio de productor del primero. Uno de los discos pop del año.



55. gabriella cilmi – ten

Esta morocha australiana ganó diez premios en su país natal, los que vedrían a ser como el Mercury Music Prize más o menos. En Inglaterra cantó en el main stage del último Glastonbury, cuando todavía brillaba el sol, detrás de las permanentes nubes del cielo británico. Es una versión hiper-pop de Amy Winehouse, como KylieMingouizada. Eso es Ten.

56. goldfrapp - head first

Es cierto que Goldfrapp goza de apreciable prestigio, pero no todo el que merece. Abrió puertas a lo loco para que pasaran un montón de pelandrunes y pelandrunas (Vicente LaRouxa, para dar uno de los últimos ejemplos), hizo discos austeros, brillantinescos, down-beat, up-beat, oscuros y diurnos, todos con igual solvencia. Pero apenas se queda con el poco rentable prestigio: nunca un verdadero suceso mundial.
Head First viene después de Seventh Tree y no podría ser más diferente. Es synth-pop ciento por ciento, resuenan aquí el Fleetwood Mac A.O.R., Abba, Electric Light Orchestra y un montón de locos lindos más, locos de las guitarritas y de los tecladitos que han hecho grandes canciones pegadizas que duran la primavera, el verano, el otoño y el invierno. Y de nuevo la primavera.

57. josh rouse - el turista

Este norteamericano del midwest se mandó un disco multi-cultural componiendo canciones durante sus viajes de trabajo o de placer. Hay samba (nunca zamba), hay canción española y hay idioma español, lo que lo emparenta, en su fonética torpe, a Devendra Banhart. Pero esto de Josh es más geniuno, no es uno que nació en Estados Unidos y, tras vivir en Venezuela, desea de golpe y porrazo ser un tercermundista. Este es un ejercicio creativo, este de Rouse digo, que sabe bien de las múltiples bondades de ser norteamericano. El Turista norteamericano. Está bueno.

58. laura marling - i speak because i can

Laura apareció en 2008 con 17 años, es decir que apenas sigue teniendo unos pocos: 19. Su comienzo en Alas, I Cannot Swim fue fabuloso pero, a tan temprana edad, resultaba un enigma qué podía resultar de esta chica. Con I Speak Because I Can tenemos otra pista, una más clara: un disco con algunos bordes oscuros que el debut no tenía (eso sólo ya enriquece su música), un álbum que la encuentra más sofisticada, justificando así y con creces su temprana comparación con una joven Joni Mitchell. Laura es de lo mejor del folk británico contemporáneo junto a James Yorkston, y no hace falta esperar nada más para saberlo.



59. mgmt – congratulations

El dúo de Brooklyn fue inteligente al elegir el productor de Congratulations, su segundo álbum: Pete Kember (Sonic Boom), de Spacemen 3. Eso les aseguró un balance a la tendencia formularizante que parecen tener impresa en la frente sus canciones pop de ganchos inmediatos. La anglofilia de estos norteamericanos sigue notándose claramente: Marc Bolan, Syd Barrett y Ray Davis están presentes. Brian Eno también, pero como título de una de las canciones, tributo al genial artista que hace millones produciendo, muchas veces, grupos de mierda como Coldplay (pero ahora está produciendo a Anna Calvi, por suerte)
MGMT va de un tema interesantísimo donde uno se pierde en los vericuetos de su alma prog a otro que suena peligrosamente estúpido y biodegradable. Tienen algo, indudablemente, que los hará permanecer en la cresta de la ola por mucho tiempo; igual hay algo que huele mal en Dinamarca.

60. the moons – life on earth

The Moons es la banda del tecladista de Paul Weller, Andy Crofts, que aquí toca la guitarra y canta. Las canciones van de acuerdo a su jefe: himnos mod, mersey beat tunes y rock bajo las sombras de The Jam, The Small Faces y The Who. Por supuesto que Weller está de invitado y que salen de gira con los otros amigotes del mod-father: Ocean Colour Scene.



61. rotting christ – aealo

Rotting Christ es una banda griega de metal extremo. Aealo es su décimo disco y está aquí en las listas por uno de sus invitados, invitada en este caso: la greco-norteamericana Diamanda Galás, quien aparece junto a estos locos de la guitarrita en una canción que le pertenece: Orders From The Dead. Esta sola canción basta para tener este gran álbum en todos los formatos. “The world is going up in flames, but these flames are not new to our dead”, canta Diamandita. Fantástico.



62. david byrne & fatboy slim – here lies love

Extraña colaboración entre el mastermind de Talking Heads y el bajista de The Housemartins devenido en DJ Pelandrún. Here Lies Love es un álbum conceptual, doble y de música disco, acerca de Imelda Marcos, la mujer de Ferdinand "Marquitos" Marcos, el famoso dictador filipino. Qué gente rara este David Byrne, que se le ocurren estas cosas, las emprende y, encima, ¡sale airoso del desafío! Hay pilas de invitados e invitadas: las partes de Imelda (o mejor dicho las voces femeninas) las cantan Martha Wainwright, Tori Amos, Cindy Lauper y Natalie Merchant, entre otras. La música es late seventies, early eighties, es disco con lo latino que se le filtra a Byrne desde hace ya tanto tiempo. Es un disco que dio trabajo y que requiere trabajo para ser apreciado. Eso, a esta altura de las cosas, es bastante importante.

63. plan b – the defamation of strickland banks

Este muchacho es un caso raro: apareció como un Eminem del East End londinense, o un The Streets de Londres. Pero en verdad encerraba, tras su mascarilla hip-hop, un artista más vasto e interesante: es Hip-Soul, es la contrapartida masculina de Duffy y Amy Winehouse, más rockero en el sentido del Soul, más duro en sus letras; un Robbie Williams con con raíces en el rock. The Defamation Of Strickland Banks es su disco consagratorio. Fue soporte de Noel Gallagher en su segundo show del Royal Albert Hall.



64. paul weller - wake up the nation

Paul Weller me está desconcertando. Nunca fue my cup of tea, tampoco mi enemigo. Me gustan cosas salteadas de su larga, variada y prolífica carrera. Su postura de izquierda bien-pensante siempre me molestó un poco, sin por ello dudar de sus innegables talentos musicales. Pero últimamente está sacando discos que tienen el nivel exploratorio de un joven y Pablito, como sabemos, ya está entrado en años. Wake Up The Nation me parece superior aún a 22 Dreams, que me había gustado mucho. Es rockero y áspero, y sin dar ni una sola concesión es un disco muy amigable, aunque parezca contradictorio. Viene más de los cincuenta que de los sesenta este álbum, y eso lo hace más fuerte aún. Es psicodelia de los sesenta y de los cincuenta. “Get your face off of Facebook and turn off your phone”, canta el loquito, y esa línea me gusta más que sus reclamos políticos circunstanciales. Perdón pero los dejo: tengo que llamar a fibertel que me quedé sin interné.



65. sweet billy pilgrim - twice born men

Estos muchachos hicieron de soporte de The Who en la última presentación de Daltrey, Townshend & Co. Pertenecen al sello de David Sylvian y hacen una música de pretensiones progresivas, como el dueño del sello lo indica (y lo practica con naturalidad, por eso lo hace como nadie y por eso tiene de aliado al genial Robert Fripp): hay algo de Talk Talk, hay una clara intención de ser Radiohead desde el virtuosismo universitario (un problema que se les nota en vivo pero que, afortunadamente, se diluye en los discos de estudio donde la experimentación se les va felizmente de las manos). Twice Born Men tiene un año en la calle, pero yo recién lo conozco.