jueves, 24 de diciembre de 2009

HISTORIA UNIVERSAL EL OASIS III


Sí, le pego demasiado al Gordo, lo sé. Pero es una forma que tengo de demostrar afecto. Gordo de mierda.

En el 83 The Cure estaba disuelto. Gallup se había ido tras una agarrada a piñas con Smith, Siouxsie y Budgie estaban en Francia grabando como The Creatures y Roberesmí, en su pico creativo (de eso no caben dudas) aprovechó la volada (digo: él era parte estable de Siouxsie & The Banshees en ese momento) y se fue a vivir con Steve Severin. El mito dice que miraban películas de horror y ciencia ficción cuanto más bizarras mejor, una tras otra en alternada repetición; todo el día, toda la semana. Eso más el supuesto consumo masivo de lsd los llevó a la idea de The Glove, una especie de pesadilla psicótica desprendida de Yellow Submarine. Pero antes de que nada de esto terminara de tomar forma le proponen a Chris Parry (o tal vez fuera Parry quien, en desesperación por la separación de The Cure, gestó el asunto) que The Cure apareciese por primera vez en su historia tocando en vivo en la televisión británica. Digo live television, Top of the Pops no era considerada live T.V. por razones obvias.

Es entonces que, en medio del máximo caos creativo de nuestro inflado amigo (su período genial va desde el 82 al 85), hay que armar un The Cure de emergencia. Se lo pone a Tolhurst (quien había vuelto de Francia y España decidido a no pasar más papelones sentado a la batería) frente a un teclado indicándole qué teclita había que apretar cuándo, se convoca al bajista de SPK (una de las varias buenas bandas de música “industrial” hijas de los geniales Throbbing Gristle) Derek Thomspon y se recluta (en principio sólo para esta ocación pero resultó que se quedaría hasta casi finalizada la gira de The Top allá por Octubre del 84) al mejor baterista que tocó en The Cure: Andy Anderson, o el negro que se copeteaba de más y empezaba a repartir trompadas.

Ese es el equipo que presenta Roberto para su debut absoluto en la live T.V. de su país. Se suponía que iba a tocar Let´s Go To Bed y The Walk, pero no: decidió hacer un set muy oscuro que consistió de One Hundred Years y The Figurehead, ambas de Pornography; aún hoy no se sabe si lo hizo de rebelde o todo lo contrario: tal vez temió una reacción poco amistosa de su público si se mandaba a tocar su brillante y singular tecno-pop. El asunto es que Roberto está maquillado como en el video de The Walk pero está tocando esas opresivas piezas que tanto me gustaban en los viejos tiempos.

Esto es historia, porque al gordo le pego duro pero lo quiero. Porque es un gordo bueno. Bah… Más o menos…