lunes, 9 de noviembre de 2009

HISTORIA UNIVERSAL EL OASIS II


Esto es historia. Imagínense ingleses, imagínense viendo la tele en sus casas; han pispeado ya algunas fotos de ellos en alguna revista, han leído algún comentario de los pocos que hasta entonces los habían visto en vivo en algunas de sus primeras y precarias presentaciones. Y en la tele aparecen como si nada, por primera vez, como si tocaran una canción más y no el primer single de la primer banda pop importante desde The Smiths. Supersonic, casi nada: con el primer intento Oasis logra lo que no pudieron ni Happy Mondays (sea con John Cale de productor o durante el posterior volantazo Northern Stone) ni The Stone Roses, cabezas de lo que se creyó podía ser una revolución (la famélica escena Madchester, "mucha" droga y poco nestún).
En el cabezón de la izquierda de la pantalla estaba escondido todo (en su cabeza) y esa noche se lo vio por National TV: en su camisa de botón superior abrochado tenía estrangulada la sensación de impulso supersónico (su personal Revolution In The Head) que le había quedado al ver el debut en National TV de The Smiths (This Charming Man en Top Of The Pops); justo allí, tras ese abotonamiento superior de Noel estba escondida la polera de Johnny Marr que, entre otras cosas, lo volvió loco una tarde/noche en su casa materna del gris Burnage, Manchester, mirando en la tele el programa ineludible para cualquier inglesito aburrido que se precie, Top Of The Pops (qué buen nombre para programa de TV, by the way). Es que Noel venía con la semillita de fábrica (fábrica irlandesa), semillita que germinó al ser expuesta a esa medicina de la British Broadcasting Corporation, y este no es un dato menor. A su hermano precisamente menor (en todo sentido) Liam, en cambio, dicen que le voló la cabeza el mini-riot del debut televisivo de The Stone Roses, poco más de un lustro después del de The Smiths: What Difference Does It Make? Toda, absolutamente toda. Es que los datos hablan por sí solos, así es la historia.

1983, es para Noel que lo mira por TV, y ni sospecha...


1994, once años más tarde, se pasó del otro lado. Sin quererlo, sin poder evitarlo. The damage was done, long ago.