miércoles, 14 de octubre de 2009

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 14/10/2009


1. hatebreed – hatebreed

Para abrir la lista un poco de metal. Sí, bien antipático arranco. Hatebreed estuvo en Argentina este año, tocando. Con este homónimo álbum abrazan definitivamente al heavy metal abandonando definitivamente los resabios hardcore. Riffs demoledores y tempos frenéticos no hacen un disco monótono ni unidmensional. Se parecen bastante al viejo Slayer. Agresivos y dúctiles.

2. echo & the bunnymen - the fountain

Echo & The Bunnymen, o Ian McCulloch y Will Sergeant con la base que se venga, parecen no darse por vencidos. El año pasado giraron tocando Ocean Rain íntegramente. Ahora reformularon a la banda para grabar un nuevo álbum, el accesible The Fountain. Nada va a sorprenderte demasiado aunque tampoco a defraudarte. Si te gustan la voz y el fraseo de Mac lo único que resta para que te sientas a gusto con el disco es la paleta riffera de Sergeant al servicio de las melodías pop marca registrada. En The Fountain está condensada la totalidad de la segunda mitad de la banda de Liverpool, del disco homónimo en adelante.

3. the primary 5 - high five

El grupo del ex Teenage Fanclub Paul Quinn está de vuelta. Luego de North Pole, allá por 2002, se convirtieron en la banda de Arthur Lee para llevar la música de Love por varios rincones del mundo. Eso más el catálogo Fanclub los avala en su solvencia pop de escocesa estirpe. Muy lindo disco, el Grand Prix de The Primary 5.

4. lisa germano - magic neighbor

Lisa Germano tiene un origen interesantísimo: era la violinista de John Cougar Mellencamp, a quien la mayoría tiene como un arrivista o Bruce Springsteen de segunda línea (nada más equivocado). Así, Lisa grabó con gente de la talla de Dylan, Iggy Pop y Bowie. Su carrera como singer-songwriter comenzó hace más de una década en el sello londinense 4AD. Magic Neighbor es nada menos que su noveno disco donde cuenta con una pequeña ayuda de sus amigos Eddie Vedder, Johnny Marr, Neil Finn, Wilco, Phil Selway y Ed O´Brien de Radiohead, entre otros. El tinte de sus canciones sigue siendo acústico con algún pequeño cuarteto de cuerdas y alguna otra delicadeza aquí y allí.

5. jamie t - kings & queens

Luego del debut Panic Prevention que le valiera una nominación al Mercury Music Prize este británico resuelve el dilema del segundo disco y se pone bien alto en la consideración masiva. Da la sensación de que no le cuesta demasiado hacer un álbum inspirado (Kings & Queens) y junto a su compadre Ben Bones dirigen a sus Peacemakers de tal forma que suenan despreocupados y como a mitad de camino entre Arctic Monkeys y The Streets (sólo unas gotitas). Lo van a premiar.



6. brain donor - wasted fuzz excessive

El segundo disco de la presente lista fue del ex compañero de comienzos de ruta de Julian Cope (a.k.a. Brain Donor), Ian McCulloch, y su a esta altura muy previsible banda Echo & The Bunnymen. Cope, evidentemente, tenía otra cosa en mente; y tiene otras inquietudes. Imposible de seguirle los pasos: si te perdiste las diez millones de cosas que hizo desde 20 Mothers en adelante, poco vas a entender. Wasted Fuzz Excessive es una especie de declamación poética en torno a un adefecio proto-metal, una viaje stoner-rock de amplitud descomunal. Difícil de decodificar, como la obra de todo gran artista. Fantástico.

7. the victorian english gentlemens club - love on an oil rig

Segundo disco de este cuarteto de Cardiff. El progreso es notable y el art-rock que practican, sanguíneo e imaginativo, los pone en el lugar de unos XTC del C86, o unos Pixies con el temple de Nirvana y la honestidad del viejo Radiohead (pre-Kid A). Inspirados, tanto que parecen un grupo contemporáneo a Wire y Magazine.



8. natalie imbruglia - come to life

Natalie es australiana y comenzó su carrera como actriz de telenovelas. El talento productor de Phil Thornalley (quien trabajó detrás de la consola en Pornography para luego convertirse en un muy interesante bajista de The Cure) la tradujo a cantante estrella del pop de alcance mundial. Luego de más de diez años y un par de operaciones estéticas (la única manera que habrá encontrado de perder su belleza apreciablemente; igual está lejos de que se le acabe), Come To Life es una vuelta de tuerca un tanto más oscurita (dentro de sus parámetros, aclaremos) que la emparentan al The Pretenders de los noventa. Tres de los temas del álbum fueron co-escritos entre Imbruglia y Chris Martin, quien participa como músico invitado… Chris Martin, vos sí que sos un afortunado…

9. invasion - the master alchemist

Este trío de Londres tiene rasgos poco usuales. Una cantante soul extravagante, un guitarrista asesino que mide más de dos metros, una baterista belicosa. Hacen rock and roll de bordes metálicos sin concesiones, como un Black Sabbath de ciencia ficción, como un Zeppelin hardcore post Harry Potter. Cuidado con el rock!



10. rick wakeman - six wives live at hampton´s court

Si Yes es la banda más menospreciada de los setenta (y, por supuesto, la menos escuchada con la debida atención), grandísimas víctimas del prejuicio absurdo (es decir el que se genera de boca en boca -o por “boca de ganso”- y no por propio capricho), imaginen lo que le queda a Rick Wakeman, culpable no sólo de ser un virtuoso de su instrumento sino también de usar trajes y capas fantásticas y de hacer de cada uno de sus trabajos discográficos una verdadera investigación histórica. Yo, ignorando a los ignorantes (para parafrasear al último disco de The Cribs), aplaudo la edición de este disco en vivo de su obra maestra The Six Wives of Henry VIII tocado en directo nada menos que en Hampton´s Court. Para sentarse a oír el disco o a ver el dvd; si es con una bolsa o dos de Kesitas, mejor.

11. andrew weatherall - a pox on the pioneers

Weatherall tal vez sea el productor británico más prestigioso de la era moderna. De Screamadelica a esta parte no paró de trabajar sin jamás haber sacado provecho de la posición ganada por algunos éxitos en los que se vio involucrado. Este año estuvo tras el disco de Fuck Buttons y ahora se larga con uno propio, una colección de rock con elementos tecnológicos con resultados que lo dejan en un punto equidistante entre Joy Division, Fad Gadget, Vampire Weekend y el Dub. Un soplo de aire fresco; único.

12. anne soldaat - in another life

Holanda ha dado durante los últimos diez años varios songwriters interesantes. Anne Soldaat es uno de ellos, de la camada más reciente. In Another Life es su segundo disco y fue grabado en Los Angeles con Jason Falkner (Jellyfish) quien trabajó y fue responsable de estupendos discos de Eric Matthews, Brendan Benson y The Raconteurs, como para darte una pista de por dónde viene In Another Life, otro disco muy recomendable de esta lista que arrancó muy bien.

13. athlete - black swan

Cuarto álbum de los londinenses. Luego del debut Vehicles & Animals sacaron dos discos un tanto más solemnes, parte del pop que se toma un tanto en serio a sí mismo, léase Coldplay. Vendieron un millón de discos así que no les pidan que cabeceen. En Black Swan siguen épicos, con varios himnos ideales para festivales aquí y allí, como Keane y los ya mencionados Coldplay.

14. bad lieutenant - never cry another tear

Me gusta que hayan dejado de lado a Peter Hook, porque es el que peor me cae de todos estos que a esta altura me caen mal. Digo, Bad Lieutenant es New Order minus su tonto, engreído y aborrecible bajista. Y el resultado es mejor que el último de la agrupación madre (de Dios): es aún un poquito mejor que Get Ready. ¿Previsible? Sí, por supuesto. Pero de buena factura. Todos los proyectos paralelos de los integrantes de New Order (Revenge, The Other Two, Electronic, Picus Monaco y El Gato Gaudio) sonaron a New Order con algún que otro faltante. Esta no es la excepción, pero sin dudas es el mejor de todos.

15. band of skulls - baby darling doll face honey

Band of Skulls son de Southampton y Baby Darling Doll Face Honey es el debú acsoluto. Hacen lo que Jack White hubiese querido hacer de The Dead Weather o lo que de hecho hizo. Es The White Stripes pero más Zeppelín que Hendrix y también tiene, por pasajes y aunque parezca incongruente, algo del Radiohead de The Bends y del viejo U2. Lindo yock.



16. cerys matthews - don´t look down

Durante el comienzo del auge de Catatonia no entendía bien el “fenómeno” Cerys Matthews. Reconozco que no había visto muchas fotos de ella, ciertamente. Es evidente que, además de sus dotes vocales y de sus buenas canciones, era muy querida en el ambiente por tratarse de una Party Girl. Sabemos que eso les cae simpático a estos sucios que se bañan poco y tocan rock. Sí, dije bien: sucios que se bañan poco, porque hay sucios que se bañan bastante y son sucios igual. Pero digamos dos palabras de Don´t Look Down, al menos. Bueno, algunas más también, palabras digo: Este tercer disco solista va desde el pop del que Saint Etienne estaría orgulloso hasta el soul que Duffy refritara de la mano de Bernard Butler. Y las baladas que su voz ahumada tan bien ejecuta.



17. ian brown - my way

Aún siendo hombre de un sólo fraseo, carente de sentido melódico alguno, ni hablar de su inexistente oído musical ni de su faltante de idea alguna, Ian Brown se hizo de un nombre en el miusibisni. Porque no sólo nuestro país es generoso, la gente del mundo también lo es. El fraseo único de Brown es algo así como un rapeo melódico, un Chili Peppers con anemia profunda. La base es programación, justamente, muy básica; el sonido pobrísimo. ¿El resultado? Vendible. Derivativo de la nada, reconozco haberle comprado todo en el impulso que se originara en mi predilección por el primer disco de The Stone Roses. Todo, le compré todo al sujeto porque la inercia a mí me dura años y años, la vida. La primera vez que lo vi en vivo como solista fue en NYC en un lugar cuyo nombre no recuerdo, muy cerca del comienzo del puente de Brooklyn, del lado de Manhattan. Me fui, a los doce minutos de comenzado el show. Inaguantable, un tarado sin sentido de la musicalidad ni del ritmo, con menos diez de carisma, moviéndose robóticamente como en una marchita del Ejército de Minusválidos del Rock, con una musculosa que si se la veía a Don Antonio pensaba “pobre viejo, está hecho mierda.” Un tecladista inexperto y poco dúctil, un percusionista pakistaní trucho de dudoso origen camuflado en un turbante mal armado, probablemente ambos gozando de los beneficios de la libertad condicional, oficiaban de banda. Hacía covers de Thriller y Beat It, haciéndose el gracioso. Mientras el público indie lo tomaba casi como una ironía pensando: “che, las versiones de Ian están buenas, es cool, hace cool al negro este de mierda…”; justo a Máicol, el más grande de todos, mucho más que Elvis, Lennon y todos los que se vengan, que se revolcaba en su tumbita anticipadamente, vitiligo movedizo. My Way, si te gustan los anteriores, te va a gustar. Reconozco que me despaché a gusto y que estoy exagerando, el disco me resulta inaguantable pero no lo puedo descalificar; o sí puedo pero no voy a hacerlo. Parole parole parole. Se parece más al primero, Unfinished Monkey Business, que a los demás. Aguante el monito, loco…

18. bowling for soup - sorry for partyin´

Qué pasa cuando los “géneros” se confunden y entremezclan. Hablo de géneros musicales, no me malinterpreten. Porque Bowling For Soup se supone que es una banda punk. Una banda punk norteamericana modelo 90, aclaro. Offspring, Green Day y esas cosas. Al menos se visten así, pescadores y/o bermudas, chombas, alguna camisa escocesa, cadenas para llevar las llaves (no con el objetivo que las llevaban los fans de Riffs en aquellos memorables conciertos en OSN durante los ochenta), algún integrante excedido de peso por abuso de fast food. Pero los escuchás y parecen más power-pop que otra cosa, parecen el primer disco de Silver Sun con un toque, sí, del género punk antes mencionado. Los categorizadores, cada vez más inútiles, terminan diciendo post-punk, lo que no quiere decir ABSOLUTAMENTE NADA. Como todo este párrafo, como toda esta entrada, como todo este Blog. Voy a poner algo cierto: son cuatro pibes nacidos en Texas.

19. baddies - do the job

Estos británicos de Southend que debutan con Do The Job son de esos grupos que se visten de uniforme y tienen un cuidado estético de la performance en vivo, una dedicación casi porpagandística. Tienen bastante del Franz Ferdinand inicial, de Rocket From The Crypt y sólo un poquito de The Hives. Rock frenético de riffs estrictos.

20. bell orchestre - as seen through windows

Bell Orchestre está integrado por tres Arcade Fire y forma parte de la ebullición indie que es la bella ciudad canadiense de Montreal. Hacen música instrumental, los produce el Tortoise John McEntire lo que no quiere decir que sean post-rock. La única relación con ese género es el carácter instrumental de la banda. Lo de Bell Orchestre es más amplio e impredecible. Hay oboes y otros vientos, cuerdas de todo tipo y un tratamiento incidental interesante. Si hasta hacen un cover de Aphex Twin (Bucephalus Bouncing Ball); en clave analógica, claro.

21. euros child - son of euro child

Sé que va a sonar a verso pero la verdad llama a mi puerta a cualquier hora, incluso de madrugada; y me saca de la cama. El quinto álbum solista del mastermind de Gorky´s Zygotic Mynci es el mejor de toda su producción, incluida la de la mencionada banda. Es lo más parecido a Barafundle que encontré a lo largo de todos estos años. Y tal vez esto sea así porque Euros Child ha dejado de intentar hacer un Barafundle II. Y justo cuando no lo intentó, lo logró. Y lo logró más que en la forma en el espíritu. Hay un irresistible halo psicodélico y pastoril a lo largo de todo el álbum, con gemas acústicas (Look At My Boots) y psicodelia personal (My Baby Joy). La imaginación al poder.



22. paramore - brand new eyes

Quinteto de Nashville liderados por una colorada llamada Hayley Williams. Angsty pop en la vena de My Chemical Romance y Fall Out Boy se mezclan con alguna que otra balada acústica Coldplay Trade Mark (era Parachutes).

23. chipmunk - i am chipmunk

Era hora de hacerse negrito por un ratito, más de veinte discos siendo blancos no está bien. Chipmunk es un MC londinense que, con sólo cuatro singles en su carrera, le ganó el premio a mejor acto Hip-Hop del año a Dizzee Rascal. Su debut, I am Chipmunk es una carta de presentación donde hay más lugar para la sensibilidad pop que para el hardcore rapping. Siempre hablando dentro del marco de un artista de hip-hop, ciertamente. Largas negras de piernas insinuantemente sinuosas cantan melodías edulcoradas en cada estribillo y el negrito imprime sobre ello su particular fraseo.

24. early day miners - the treatment

Early Day Miners comenzó a ganarse adeptos poco a poco con la gira de Wilco de 2005, de quienes fueron soportes. El alternative country de Wilco está menos presente en Early Day Miners que la melancolía y metodicidad de Red House Painters y Great Lake Swimmers. The Treatment es el sexto álbum en ocho años, así que no pecan del mal de los tiempos, el de no ser prolíficos. Todo tiene un tinte shoegazer, un mid-tempo ensoñado pero nunca soporífero, más bien todo lo contrario. En este contexto hay espacio para descubrir sonidos del U2 de The Unforgettable Fire y del The Cure de Disintegration, todo a través de la paleta de la Americana mencionada en un principio.

25. gunfire ´76 - casualties ´n´ tragedies

Rock and Roll nnnnnennnnnnneeenn, eso es Gunfire ´76. El debut de estos norteamericanos fue grabado en Charlotte, North Caroláina. Suena a The Stooges y a New York Dolls y hay gente de Danzig involucrada.

26. liam hayes & plush - bright penny

Liam Hayes es conocido por su rol en la banda de Will Oldham, Palace. Compone y graba sus propias canciones como Plush desde comienzos de los años noventa. Bright Penny es una cuidadosa construcción soul-pop hecha con maestros del asunto: veteranos sesionistas de Curtis Mayfield y otra gente que trabajó con nombres pesados (Phil Collins incluido). Hay espacio para McCartney, quien bien practicó el pop con sentido soul a lo largo de su fabulósica carrera. Una preciosura.



27. hecuba – paradise

Dúo compuesto por Isabel Albuquerque y Jon Beasley. El disco es simple en el buen sentido, tanto que parece casero sin serlo. Las bases son ritmos sencillos entretejidos por líneas sintéticas repetitivas (The Postal Service) a partir de las cuales se van construyendo las canciones con bloques de rasti enormes sobre los cuales las voces dibujan melodías austeras y efectivas al mismo tiempo. Creo que es lo que le gustaría lograr a Ian Brown, si es que pudiera darse cuenta de algo este muchacho que no sabe ni lo que quiere.

28. sondre lerche - heartbeat radio

Sondre, noruego y refinado compositor de canciones pop, está mejor que nunca. A sus sofisticados modos le agrega una versatilidad hasta hoy nunca vista en sus discos, como una cruza perfecta entre Elliott Smith y Sean O´Hagan (The High Llamas). Un verdadero festival pa´l ojo.



29. grant-lee phillips - little moon

Grant-Lee Phillips se te habrá hecho conocido, si tenés la desgracia de poseer la edad suficiente, a través de su hit bisagra “Mockingbirds” (el video lo pasaba sin parar la MTV en sus comienzos latinos). Claro que su banda Grant-Lee Buffalo tenía un pasado y él mismo tuvo un futuro a ese éxito. Porque vino la carrera solista, con un disco de covers de los años ochenta incluido. Little Moon encuentra a Phillips con 45 años y haciendo una síntesis perfecta de su songwriting bajo los rayos de la música popular norteamericana clásica, rock y folk con cuerdas que sostienen la épica melódica de la bien añejada voz de Grant-Lee. Lindo disco.



30. hockey - mind chaos

Debut de los británicos Hockey, cuarteto que milita en el modernismo mezcla de Arctic Monkeys con The Strokes y MGMT, o unos Rolling Stones de Miss You con menos sudor y sangre, donde encontramos soterradas pinceladas de diversos clásicos rockeros, léase Zeppelín, Dylan y Rod Stewart. No es un mal comienzo.

31. exene cervenka - somewhere gone

Pocas carreras tan intensivamente extensas y prolíficas como la de Exene Cervenka, primer mujer de Viggo Mortenssen. Arrancó virulentamente con una de las bandas punk seminales de Los Angeles, a punto tal que lograron en el oeste una explosión análoga a la que se produjo en la costa este con el CBGB´s. Luego formó otro grupo con John Doe (Knitters), y comenzó su carrera solista. Del punk al folk y a la tradición del mid-west americano, sin escalas. Eso en cuanto a lo musical. Pero Exene es, además, una literata. Autora de varios libros de poesía, ensayos y novelas, su lado combativo se hace notar más en las palabras que en la música. Como la gente inquieta y talentosa jamás se detiene: Somewhere Gone es una sorpresa sólo para quienes no tuvieron el placer de recorrer su obra una y otra vez. Está aquí en su faceta folk pero no en la vereda rural únicamente. A las canciones acústicas de porch trasero alternan algunos momentos rockeros de honkytonk (Walk Me Across The Night) y de baladas que bien podrían pertenecer a Nick Cave; todo es una delicia.

(este video pertenece a su anterior disco con The Original Sinners)


32. funeral for a friend - your history is mine: 2002-2009

Compilado doble de los rockeros galeses que a fuerza de riffs grandilocuentes, lamentos gótico-metaleros y síncopas emo-rockers, se han convertido en uno de los rock acts más populares de Gran Bretaña. Cómo grita este muchacho… Le va a dar carraspera.

33. dot allison - room 7 ½

Nuevo y revitalizador trabajo de la chanteuse escocesa de voz sensual y sugerente. Ha colaborado con varios nombres conocidos a lo largo de los años, pero ahora se suma a la lista nada menos que Paul Weller. Es como la intención del Portishead de Dummy pero tras un prisma folky. La cadencia está: Allison se encarga de envolverlo todo a su manera, sombría pero jamás tétrica, melancólica pero nunca inquietante. Algo me recuerda también a Mazzy Star. Hay hasta un tema co-compuesto con Pete Doherty y un cover de Scott Walker.



34. editors - in this light and on this evening

De la revival zone de Joy Division que inaugurara (o casi) Interpol, siempre preferí a Editors. La gran novedad de In This Light And On This Evening es la incorporación de teclados, cosa que le amplía el horizonte a la banda brindándole infinitas posibilidades cuando en el disco anterior se veían en una especie de encerrona guitarrera. Más cerca de Closer que de otra cosa.

35. jet - shaka rock

Volvieron los australianos amigos del hook y del hit. Tienen una gran contra: de tanto hook y tanto hit, siempre dan la sensación de ser simplemente una derivativa banda de ladrones. Pero lo hacen bien. Vendrían a ser unos Lenny Kravitz que en lugar de emular a Hendrix y otros rockers, hacen lo propio con AC/DC y Oasis.

36. the holloways - no smoke, no mirrors

Parece que el representante norteamericano del sello de esta banda británica les pidió para el segundo disco "canciones pop pegadizas." Los integrantes de The Holloways, en la más pura tradición Blur, se dijeron: "vamos a darles el gusto, hagamos un disco fresco, de primeras tomas y primeros demos, de guitarras, de canciones alegres y directas." Y se salieron con esta joya de la mejor tradición del pop inglés: The Smiths, The Housemartins, Aztec Camera, el viejo Blur, y más del rock provinciano británico.



37. k´naan – troubadour

Segundo disco del somalí que reside en los Estados Unidos de Norteamérica (negro pero no boludo). Sus raíces africanas se notan mucho y van muy por encima del rap. Hay amigos y vecinos invitados: Kirk Hammett de Metallica, Mos Def, Adam Levine (de Maroon 5, que tiene un rancho al lado de la toldería del negro en Los Angeles) y Chubb Rock, entre otros.

38. lemonade – lemonade

“Uuuuuhh… bolúuuuudo, a este los fiiirmóoo Rob Da Baaaaaank para su sello… Uuuuuuhhhh…”, fin de la impersonation. Lemonade es un trío electro-pop de bases funk que debuta con un disco diverso y espeso, de pista de baile pero con aceptación en livings modernos. Hay cosas de Rapture, o de Battles en un ataque de LCD Sondsystem. Hay dub, hay Leftfield/Lydon (y por qué no el Pil de Flowers of Romance), hay una paleta amplísima en cada una de las canciones. Las voces son disonantes. Psicodelia sintética para la pista. Lo que el House nos legó; en este caso está muy bien.

39. kurt vile - childish prodigy

Sin lugar a dudas que Kurt Vile tiene una muy buena colección de muy buenos discos. Childish Prodigy, su tercer álbum aunque primero para el sello Matador (es decir para una audiencia apreciable en cuanto a número) es prueba irrefutable de ello. Reinventa y desempolva la tradición rockera de su tierra (los Estados Unidos) y la plasma en su modo inmediato y lo-fi. Como un Neil Young desesperado, como un Dylan en sus años mozos y eléctricos, como unos Stones early seventies, como un Born To Run del indie. Un tesorito.

40. morrissey – swords

Colección de casi una veintena de b-sides de los simples que Morrissey cortara de sus últimos tres álbumes. Una muestra más de su estirpe, de su (más allá de los eventuales altibajos) innegable grandeza. Irreprochable.

41. newton faulkner - rebuilt by humans

¿Qué más puede pedir un songwriter para el comienzo de su carrera que un álbum en el número uno, ventas de un millón de copias y una nominación para el Brit Awards? Eso le pasó a Newton con Hand Built By Robots. Ahora llega su segundo disco, Rebuilt By Humans, en un simpático intertexto con el título del debut. Se nota que las canciones fueron compuestas con una acústica para luego ser arregladas en plan upbeat y mainstream. Sus canciones resisten lo que tal vez no puedan las de sus colegas James Morrison o Paolo Nutini y se me hace que este año va por la nominación a un Grammy.

42. paloma faith - do you want the truth or something beautiful...

Auspicioso el debut de Paloma, una cruza entre Amy Winehouse y Duffy, entre Dusty Springfield y Sandie Shaw. Su origen es la actuación y la danza: artista de vaudeville & burlesque, domina la escena con una naturalidad que excede al mundo del pop y eso la coloca en un lugar de privilegio. Para colmo tiene canciones y producción.



43. omar rodríguez lópez – xenophanes

Hay que avisarle al guitarrista de The Mars Volta que su doble apellido lleva tildes, así los pone en las portadas de sus álbumes al menos. Omar Rodríguez López, joder. Lo que no se le puede criticar es lo prolífico de su obra. Progresivo por naturaleza (en Argentina sería progresista) y sanguíneo experimentador sonoro desde su guitarra, en Xenophanes Omar canta y lo hace enteramente en español, su lengua madre. La madre que lo parió que toca el morocho este, uno de los grandes guitarristas del rock de los últimos treinta años. Xenophanes es su disco solista más accesible y reconocible.

44. mumford and sons - sigh no more

Como luego de The Strokes y de The Libertines y de Arctic Monkeys vinieron filas y filas de grupos indie, de un año a esta parte pasa lo mismo pero con combos que se dedican al folk-rock. Hablo de Inglaterra, a pesar de la cita Strokes. Mumford And Sons es el caso. Están emparentados a Noah And The Whale y Laura Marling y fueron descriptos como una intensa banda en vivo. Guitarras, banjos, cuerdas, horns y espíritu rural inglés, una respuesta a Arcade Fire con altura.



45. mark knopfler - get lucky

¿Quién nos hizo creer a casi todos (en algún momento o por un instante) que Mark Knopfler era un tipo que hacía canciones grasas e irrelevantes para ser pasadas en la radio? De carrera irreprochable, tanto en Dire Straits como en territorio solista y colaborativo (destaco especialmente en esta línea su labor como creador de música para películas), Mark ha demostrado ser un compositor excelso, un cantante sólido y un guitarrista singularísimo. Las sordas hordas del indie pop y rock berretas se han encarcado de desprestigiar y, lo que es muchísimo pero, desestimar a este respetable y talentoso artista. Get Lucky es un estupendo disco que abre y cierra con espíritu celta, un conjunto de perfectas canciones evocativas donde la emoción está a flor de piel compás a compás. Folk, country, blues, soul, pop. Del mejor. A ver si somos claros: Richard Hawley es bueno y hace discos muy interesantes (el nuevo es excelente). Pero es el nieto de Mark. Eso lo perdés de vista si deambulás mucho tiempo en la cuevita indie.

46. maps - turning the mind

James Chapman se hace llamar Maps y Turning The Mind es su segundo disco donde cambia las guitarras por sintetizadores y le da a su música un matiz electrónico de pistita (no de pista). Entre The Flaming Lips y MGMT pero counterfeit, como The Lighting Seeds a New Order.

47. lou barlow - goodnight unknown

Lou Barlow no paró nunca y parece que no piensa hacerlo a esta altura. Sea como parte de Dinosaur Jr., como Sebadoh o Sentridoh o The Folk Implosion, el originalmente bajista continúa su derrotero lo-fi/power pop en Goodnight Unknown. Áspero aunque melódico.

48. the flaming lips – embryonic

Los más famosos rockeros de Oklahoma (era moderna) vuelven a la carga con un disco doble y largo donde su faceta experimental toma el timón. Esto no quiere decir que sea un disco inaudible ni muchísimo menos: simplemente olvidate del sonido bien producido y muy vendedor de The Soft Bulletin, por ejemplo. Navegan entre la Americana, la Psicodelia, el rock progresivo, el freak out de Miles Davis y la línea de flotación del primer Pink Floyd post Barrett. Gisell Barrett. Está bien.

49. the clientele - bonfires on the health

Indudablemente Bonfires On The Health constituye el pico de la carrera de este cuarteto con base en Londres. El lounge-pop con olor a sixties está más inspirado y el disco carece de baches (uno de los grandes problemas de la banda). Lo que harían The Zombies a través de Saint Etienne. Lo que Cerati y Melero desearían concretar. Que no agarren una copia de este disco porque, precisamente, se copian.

50. sufjan stevens - the BQE

Ah, Sufjan sí que está del cráneo. A su consabida costumbre de hacer un disco sobre un Estado determinado (Illinois, por ejemplo) le agrega este nuevo trabajo, una suite de 13 movimientos, absolutamente orquestada e instrumental, que pretende ser la descripción en lenguaje musical de las doce millas y media de autopista que unen a Brooklyn con Queens. Suck that tangerine.

51. the hidden cameras - origin: orphan

Acá viene otro interesante (como si no hubiese habido suficientes de esa categoría en este primer medio centenar de discos de la presente lista inútil): Joel Giba es canadiense y es responsable de la música de The Hidden Cameras, un viaje espacial hacia el medioevo, un mantra pop que tiene más de la belleza de Dead Can Dance que del artilugio indie con fecha de vencimiento de The Polyphonic Spree. Letrados como los australianos The Go-Betweens, épicos como Spiritualized en su pico de intensa electricidad, también dejan un gran espacio al pop más formularizado y económico que es marca registrada de The Magnetic Fields. Fílmicos, si te dejás llevar te sacan de paseo un rato.

52. stellastarr – civilized

Se formaron en una escuela de arte en NYC (Pratt Institute) y Civilezed es su tercer disco. Medularmente hacen vibrar la cuerda del pop de los ochenta de gente como U2 y The Cure (la secuencia de acordes del tema de apertura, Robot, bien podría ser A Forest con otro tratamiento), sobre todo suenan en algo al grupo del llorón Robert Smith, con algunos pasajes de suspensión shoegazer.

53. shakira - she wolf

Como me gustó mucho el hit La Loba, me dije: quiero escuchar el disco entero y ponerlo en las listas. Conseguí la versión en inglés y me entregué a la travesía. La verdad es que fue duro, casi como una galletita que, en medio de un hambre voraz y de un intenso deseo por un poco de chocolate en la sangre, uno se sorprende descubriéndola irreductiblemente húmeda ante el primer contacto con el aparato dentario: qué jodido… El objeto deseado es súbitamente un asco y es necesario escupirlo pero el envión de deseo hace casi imposible no seguir masticando en busca del milagro que lo solidifique con un rayo divino que se nos filtre entre los labios. She Wolf, el tema, buenísimo. Después es jodido, muy jodido…



54. piano magic – ovations

Piano Magic es un grupo anglo-francés muy interesante que lleva unos cuantos años haciendo discos. De hecho Ovations es el décimo. Siempre emparenté a Piano Magic con Red House Painters, por el tinte tristón de la música y por sus portadas, no mucho más que eso. Ah, y por haber ambos grupos compartido sello durante muchos años.
En esta oportunidad cuentan con la colaboración de Brendan Perry (quien además de componer canta en casi todo el disco) y Peter Ulrich de Dead Cand Dance, a quienes mencionara un poquito más arriba en este scroll infernal.
El disco huele a los ochentas de tardes nubladas, gloomy evenings, tristeza en el punto justo. Dead Can Dance tiene mucho que ver acá, el tratamiento medieval del pop que practica Piano Magic hace que Ovations se distinga claramente de la tendencia de estos tiempos superficiales a más no poder. Hay algo de Europa Central en esta música, además del anacronismo. Me gusta.

55. the silent years - the globe

El homónimo debut de The Silent Years pasó desapercibido en 2006 y, si bien no habían encontrado claramente la voz propia, resultó un tanto injusto. Con The Globe no debería pasar lo mismo ya que se trata de un disco sólido que contiene canciones dignas del psych-folk del primer Tim Buckley (On Our Way Home) además de algunos pasajes de pop-rock de guitarras que rozan la perfección del primer álbum de The Webb Brothers o del mejor Brendan Benson. Recomendado.

56. strung out - agents of the underground

La leyenda del hardcore Strung Out cumple veinte años, sus integrantes cuarenta, y siguen vistiendo bermudas y haciendo una especie de Bad Religión que versiona canciones de Iron Maiden.

57. rodrigo y gabriela - 11:11

La historia de los mexicanos Rodrigo Sánchez y Gabriela Quintero es interesante. Tocaban heavy metal en el DF y un buen día se fueron a Irlanda con dos guitarras acústicas. Allí se ganaron la vida como buskers y, sin saberlo ni quererlo, le dieron forma al increíble dúo de guitarras españolas que los hace recorrer el mundo sin pausa desde hace ya un lindo y largo tiempito. En esta ocasión, y tras dos discos en vivo, vuelven al estudio y homenajean a diferentes guitarristas a lo largo de 11:11, desde Hendrix hasta Paco De Lucía, pasando por la obviedad de su compatriota Santana. Está bueno. Pero debe ser mucho mejor el vivo.

58. remi nicole - cupid shoot me

En 2007 Remi Nicole editó su álbum debut con la intención de hacerle sombra a Lily Allen. Dos años más tarde y con el dificultoso segundo disco da un claro giro hacia otra parte. Hacia el Doo-Wop, hacia los grupos de chicas pre-Motown. Como The Noisettes, le doy la derecha a Nicole, que tiene todo el derecho del mundo a hacer lo que le gusta sobre todo porque le corresponde hasta por cuestiones raciales. Tanto blanco haciéndose el negro que cuando un negro hace lo suyo sólo nos resta escuchar. Un poco.

59. port o´brien - threadbare

En el origen Port O´Brien fue un dúo mixto conformado por Van Pierszalowski y Cambria Goodwin. Son justamente de Cambria, California (en realidad viven allí, vienen de otras partes de Norteamérica), y con el tiempo reclutaron algunos amigos en el camino hasta conformar una banda propiamente dicha. El año pasado editaron All We Could Do Was Sing, el debut, que los mantuvo un año completo de gira a lo largo y a lo ancho de Estados Unidos y Canadá. Así se gestó Threadbare aunque ocurrió una desgracia que marcó definitivamente al segundo disco: la muerte del hermano menor de Cambria. Ese detalle le dio al álbum una densidad que All We Could Do Was Sing, aún siendo muy bueno, no pudo alcanzar. Se trata de canciones pop de médula acústica y, a pesar de las tristes circunstancias en las que se construyó este disco, el espíritu es de un optimismo melancólico, si se me permite. Cerca de lo que hacen The Dodos y los sudafricanos Dear Reader.



60. sam francis - pure masonic zeal!

Sam es de Boston, Machachuche, y hace canciones en su acústica con algunos arreglos de percusión (cajón peruano y otras cosas mínimas) más algún teclado y solo de eléctrica. Su héroe es Elliott Smith aunque no se dedique a imitarlo ni nada parecido. Aún se autogestiona pero la calidad de las ocho canciones de Pure Masonic Zeal! auguran un contrato discográfico serio.

61. the longcut - open hearts

El trio de Manchester The Longcut debutó en 2006 con A Call And Response para el sello de Liverpool Deltasonic (The Coral y The Zutons, entre otros). Las exiguas ventas le valieron la pérdida del contrato y ahora graban para un pequeño sello de su propia ciudad, cuna de la Revolución Industrial: Melodic. Hacen un art-rock en la línea de The Courteeners y a mí se me hacen una especie de Editors pero con agallas y sin pretensiones de ser estrellitas de rock.



62. the raveonettes - in and out of control

Cuarto álbum del dúo de rock danés, como The Ronettes producidas por Phil Spector pero después de The Jesus & Mary Chain. Más en la línea de lo anterior, dos o tres hits como mínimo.

63. hope sandoval & the warm inventions - through the devil softly

Volvió Esperanza Sandoval, la petisona tan (pero tan) atractiva que cantara en Mazzy Star. Sigue haciendo un blues hipnótico, ralentado, de erotismo suspendido con guiños a verdaderos clásicos como Van Morrison.

64. vic chesnutt - at the cut

Chesnutt es un talentosísimo songwriter de Georgia que anda dando vueltas desde hace casi veinte años. Yo lo descubrí gracias a Kristin Hersh (son amigos personales y la acompañó de gira en numerosas oportunidades) y desde entonces no puedo parar de comprar sus desgarradores discos. Es triste e intenso, les acalro; pero vale la pena. Vale la pena su pluma filosa, su prosa letrada; vale la pena su voz desgarrada y su timbre desolado; vale la pena su música de pompa funeraria, su folk herrumbroso y su sentido sombrío de lo melódico. El resultado no es opresivo en lo más mínimo, simplemente es bello; probalo, te va a gustar.



65. zero 7 - yeah ghost

Los trip-hoperos que visitan la Argentina en ocasión del Festival Peronista Personal han perdido a su cantante orginal, Sia, que se dedicó a una radical carrera solista. Por tanto Zero 7 se convirtió en un grupo donde los instrumentales abundan y están separados por canciones que son cantadas por vocalistas invitados: Eska Mtungwazi (de Zimbabwe, reside en Londres) y la folk singer Martha Tilston. Hay olor a Goldfrapp, hasta Supernature.