lunes, 10 de agosto de 2009

COMENTARIOS INÚTILES EL OASIS 10/08/2009



1. we fell to earth - we fell to earth

Un UNKLE, Richard File, es We Fell To Earth. Su moody electrónica de canción lleva el sello de la afamada banda que colaborara con cantantes exitosos; en este debut homónimo hay mucho del viejo Tricky, del Goldfrapp más misterioso (el anterior al electro-glam) y de Psyence Fiction, el celebérrimo disco de UNKLE.



2. chrisette michele - epiphany

Chrisette ganó un grammy con su disco debut y vuelve con el segundo, bastante rápidamente. Es Rhythm & Blues con momentos trippy en los que pretende ser Billie Holiday (lo que es un imposible absoluto).

3. cornershop - judy sucks a lemon for breakfast

Su éxito máximo lo tuvieron hace 12 años con Brimful of Asha, se hicieron amigos de Noel, giraron de soporte de Oasis por todo el mundo en la gira del insuperable Be Here Now. Con Judy Sucks A Lemon For Breakfast el dúo anglo-hindú retorna a los riffs del rock de los setenta mezclado con beats funkys, sitars y bellas melodías. Como un Primal Scream de George Harrison en el altillo de los hermanos Gallagher (minus Paul G.)



4. juice aleem - jerusalaam come

A Juice Aleem podés conocerlo por Coldcut; si querés seguir jugando al negrito por un ratito Jerusalaam Come es como un TEG de la negritud, es algo así como Roots Manuva y la crema del british rap.

5. martin carr - ye gods (and little fishes)

Por fin Martin Carr volvés con un disco digno de vos mismo, renegado. Vuelvo a dirigirme a ustedes: Es que Martin no soportó el éxito masivo que tuvo con su primera banda, The Boo Radleys (con Wake Up!, uno de los discos claves de la segunda oleada del britpop), e hizo todo lo posible por destruirlo todo a partir de entonces. Logró separar su banda tras estrepitosos y barrocos fracasos, se recluyó en Gales, profunidzó su amistad con los Super Furry Animals y se emborrachó a diario en el pub de la esquina. Sacó seis discos como Brave Captain, uno más difícil y caprichosamente rebuscado que el otro, uno aún más ignorado e inadvertido que el anterior; y resulta que en 2009 se anota el primer álbum solista y se reencuentra con su verdadero ser, ese que negó durante más de diez años: el de compositor pop brillante, melodista excelso y arreglador soberbio. Ye Gods es una preciosura folk beatle. Para aplaudirlo de pie.

6. the duckworth lewis method - the duckworth lewis method

The Duckworth Lewis Method son Neil Hannon (The Divine Comedy) y Thomas Walsh (un irlandés que solía tener una banda llamada Pugwash, alias Fracaso Estrepitoso). El álbum, homónimo y debut, es una melange pop con toques de torch songs, the beatles, scott walker y chamber pop, todo unido por la fineza melódica de Hannon. Una reinvención para seguir siendo lo mismo, metamorfosis que se celebra con sincera alegría.



7. wild beasts - two dancers

Esta lista arrancó bárbaro, como hace varias no sucede. El segundo disco de Wild Beasts, Two Dancers, es uno de los más sólidos y coherentes de 2009. Se trata de un álbum de una consistencia y recorrido poco habituales, de una sustancia como la que ya no abunda. Como primer medida el cuarteto de Leeds cuenta con un cantante descollante: Hayden Thorpe, un verdadero cantante, como Billy Mackenzie, como Nina Simone. Su registro es alto, casi poco masculino (y por momentos demasiado): una mezcla de Kate Bush y el escocés ya mencionado; y a propósito del mismo, la música de Wild Beasts en Two Dancers tiene mucho de la tensión dramática que marcaba la síncopa de The Associates. El pop que practican es demasiado fino como para convertirse en masivo: ni siquiera llegarán a una fama circunstancial. Pero les aseguro que sus discos realzarán las discotecas de quienes los posean de una manera inimaginable; como lo hacen los discos de The Blue Nile, otra referencia a tomar en cuenta para darse una idea de Wild Beasts. Ya te los habíamos recomendado con el debut, hace un año: Limbo, Panto. Ahora es hora de no dejarlo pasar: son notables.



8. marissa nadler - little hells

Marina es morena, preciosa y precisa en sus relatos que huelen a Poe. Su voz es agudamente delicada, su timbre misterioso. Su sonido es folk, su guitarra acústica; sus melodías generosas. Con esplendor victoriano la bostoniana descarga en Little Hells todo su talento compositivo y narrativo. Es sombría sin necesidad de ser disonante; es melancólica sin que precise recurrir al cliché. Como Gillian Welch en los Cowboy Junkies.

9. the whitest boy alive - rules

Erlend Oye es la mitad de Kings of Convenience y el hombre detrás de The Whitest Boy Alive bajo cuyo moniker debutara hace dos años con Dreams, un disco pensado como rápida pieza de estudio (casi todo se grabó en una toma y sin overdubs) ya que no era idea de Erlend el tocar ese material en vivo. Dos años después la cosa tiene otras pretenciones: Rules está encarado como un disco con más producción (sin escapar demasiado de la buena medida y mejor gusto): sin embargo el espíritu acústico que forjara el sonido de Kings of Convenience se sostiene sobre una base entre electro-minimalista y de pop-fusión.

10. steve bug - collaboratory

Cuarto álbum del dj y productor Steve Bug, electrónica de economía melódica y repetición a la plastikman un poco menos dura y estricta (hay frases de piano y sintetizador que pueden ser masculladas en alguna carpa del Sonar mientras te preguntás: ¿qué carajo estoy haciendo acá entre tanto pelotudo?).

11. the fiery furnaces - i´m going away

Decir que el séptimo disco de The Fiery Furnaces es el más accesible que se les conozca no quiere decir demasiado ya que casi todos los anteriores han sido el colmo de lo inesperado y sorpresivo. I´m Going Away deja de lado la conceptualidad de, por ejemplo, Rehearsing My Choir; no hay mucho rastro tampoco de la electrónica sutil de Blueberry Boat; la base es la canción y la melodía aunque los vericuetos dignos de un Don Van Vliet sobreviven para la alegría del fan sin llegar a ser un martirio para el que simplemente quiere escuchar canciones sin que le compliquen la vida. The Fiery Furnaces es de esos grupos que, sin llegar a poder asirlos, se vuelven mis favoritos, justamente porque el misterio los salva y la distinción los hace inimitables. Este disco es como si Black Box Recorder tuviese miles de ideas y no una y media.



12. the rogue element - lumina

Ben Medcalf (aka The Rogue Element) es un productor de esos que ganó algunos premios de "mejor remix" y esas huevadas que premia la industria de allá, la de verdad. Se convirtió luego en artista y comenzó a ser dj en giras de electro poppers como Autokratz, o colaborador de James Lavelle y Etienne de Crecy. Lumina es música de pista que pretende fundir los límites de la electrónica, el tecno y el indie. En dos palabras: una porquería.

13. willie nelson - willie and the wheel

Qué bueno que se fueron estos pelados que se hacen los modernos y sacan esos discos de electrónica que, como todo buen viejo choto, me parecen una basura que se iguala en lo nada interesante. Y qué mejor que entre entonces a casa Willie Nelson, ese viejo de pelo largo y cano, huesudo y barbudo, que cualquier asistente al Sonar o a alguna otra fiesta tecno-berlinesa considera más uncool que un sánguche de mortadella a medio minuto de lo rancio. Y Willie and the Wheel es bien extremo: un disco de viejísimos standards de Western Swing; sí, música que pronto va a cumplir un siglo para contrarestar toda esa porquería del chingui-chingui.

14. marc carroll - world on a wire

Este inglés se estableció en California e hizo este disco, World on a Wire, que suena a ciertas cosas de los ochenta: un poco a los Waterboys, otro a Tom Petty, por momentos hay algo de The Byrds y de Grant Lee Buffalo. Un cantautor que revive los ochenta de una manera diferente, justamente en clave songwriter. No lo hace mal.



15. nadja - when i see the sun always shines on tv

Lo primero que te viene a la mente es el terrorismo sonoro de Psychocandy y la lentitud rastrera de Isn´t Anything. Agregale un volumen distorsivo que ahuyenta abuelitas, una melodía lánguida bordada a las chirriantes guitarras, una batería distante fundida en el maremandum de sierras eléctricas. Pero lo más interesante no queda ahí: When I see The Sun Always Shines On Tv es un disco de covers en esa clave. Suck that tangerine. Versionan a The Cure (Faith), a los mismísimos My Bloody Valentine (Only Shallow), a Elliott Smith (Needle in the Hay) y a A-ha (The Sun Always Shines On Tv), entre otros. La versión satánica de Bossa ´n´ Stones. Ah, Nadja es un dúo de Toronto que hace música de extremos; son muy interesantes.

16. years - years

Vaya nombre el de este canadiense, Ohad Benchetrit. Years se hace llamar para editar discos, y hace bien. Es electrónica de bolsillo, son soundscapes de acoustic electrónica con cuerdas, vientos, guitarras limpias o no tanto; y algunas canciones. Es inventivo y en su CV dice: multi-instrumentista de Broken Social Scene.

17. my morning jacket - at dawn & tennessee fire demos

Demos de los dos primeros discos de My Morning Jacket junto a algunas rarezas del archivo personal del líder Jim James. Imperdible para recordar el origen de MMJ, cuando ni se sospechaba del auspicioso futuro que en términos comerciales les estaba reservado.

18. arctic monkeys - humbug

De arranque y con My Propeller está claro que Humbug no es la continuación lógica y en automático de Favourite Worst Nightmare. Es lento, la voz de Turner suena extraña, es sombrío (como algún breve pasaje del mencionado segundo álbum). Seguimos con Crying Lighting que tampoco admite concesiones: el lado The Fall que siempre los Arctic Monkeys mostraron en su subyacente urgenica se mezcla con la psicodelia Captain Beefheart moligerada (The Coral dixit). Aquí la voz y el fraseo retorna a la marca registrada pero el tono siniestro no nos abandona del todo: justamente vuelve a tomar total control en el efectivo Dangerous Animals. Secret Door los acerca más a la banda paralela de Turner, The Rascals, que a los previos hits de Arctic Monkeys. A esta altura definitivamente intuimos que la suerte comercial de los AM tal vez no sea un crescendo de éxitos anymore: por supuesto que no van a dejar la masividad de sopetón, pero con este golpe de timón se aseguran la difuminación de la ilusión del cetro Oasis (ilusión de algunos periodistas y popes de la industria, dudo que de los verdaderos protagonistas). No tiene demasiado sentido seguir con un tema por tema del disco ya que sería algo realmente innecesario: estaba claro que Arctic Monkeys era un grupo que iba a mantener el interés de la atenta audiencia por bastante más tiempo que la media de estos tiempos y Humbug es prueba fehaciente de ello: hay mucho rock escuchado y asimilado por estos aún jóvenes músicos, hay un inspirado compositor en Alex Turner, inquieto y prolífico, hay un ingenio que a veces roza atrapa la inspiración en el contenido lírico (y no se necesita más que eso en la idea de rock que maneja sabiamente Arctic Monkeys). Hay lugar, incluso, para la inclusión de un homenaje melódico a Morrissey en Cornerstone. Alex Turner, mientras siga teniendo en claro que llegó para construir en un plano muy diferente al de Noel Gallagher, tiene un futuro brillante y lo espera un lugar de privilegio; nada indica hasta hoy que el muchacho fuera a desviarse. Tampoco hay nada firmado. Mientras tanto y ayudado por el desértico entorno, resulta admirable.

19. the dandy warhols - dandy warhols are sound

Capitol Records archivó el original de este disco en 2003 y terminaron armando y editando lo que fuera el disco más exitoso de The Dandy Warhols hasta la fecha, Welcome to the Monkey House (la experiencia synth-pop ochenta producida por Nick Rhodes). Hoy se edita aquél material archivado por Capitol con remezcla a cargo de Russell Elavedo.

20. depeche mode - want

Seguimos con las remezclas... Disco de remixes de Depeche Mode, más bootleg que oficial, donde encontrás versiones a cargo de gente como Gus Gus. La mayor parte del material va desde Exciter hacia atrás.

21. dolores o´riordan - no baggage

La cantante de The Cranberries en la aventura más abiertamente pop que se le recuerde, se anima incluso al synth-pop que no queda lejos de cosas de Kylie Minogue con un toque Coldplay upbeat.

22. edward sharpe & the magnetic zeros - up from below

The Magnetic Zeros cuenta con nada menos que diez integrantes, son de Los Angeles y tienen un viejo Greyhound bus en el cual viajan por Estados Unidos como si todavía fuese 1968. La música es folk-pop, como unos The Polyphonic Spree que no tienen conciencia de lo cool ni saben de Spiritualized. Arcade Fire está presente, también el fraseo melódico de un Mike Scott puede aflorar por momentos (Janglia). Hippy psych-folk-rock que no está nada mal.



23. emiliana torrini - rarities

Sí, One Little Indian exprime a fondo a Emiliana, a quien pretendieron explotar como la sucesora de Bjork (cosa que en términos de mercado no lograron hacer ni muchísimo menos). Pero Torrini tiene peso propio y estas rarezas dan muestra de ello.

24. franz nicolay - major general

The Hold Steady sacó uno de los mejores discos de rock americano del año pasado: Stay Positive. Franz Nicolay, su tecladista, edita lo que en verdad es su álbum solista debut (aunque hace dos años publicara algunos demos, eso no cuenta): un conjunto de canciones que explican el por qué de la riqueza del disco de The Hold Steady antes mencionado. Acá la crudeza de Hüsker Dü se mezcla con Bruce Springsteen liderando The Clash, y a Drive-by Truckers se lo encuentra con el contenido lírico de Jello Biafra. Hay lugar, además, para el sabor a vaudeville de mitad del desierto de Nevada. Muy interesante y totalmente fuera de caja.



25. muse - the resistance

Quinto disco de los epic-rockers británicos post Radiohead. Matthew Bellamy adorna aquí sus estridentes gorjeos con una gran orquesta que aflora aquí y allí dándole una belleza (y por momentos calma) a la natural intensidad del trío.

26. rufige kru - memoirs of an afterlife

Rufige Kru es lo nuevo de Goldie para su propio sello Metalheadz. El ex vecino de Noel en tiempos de locura es un fundamentalista y pionero del Drum & Bass, tanto que pasan los años y sigue haciendo el mismísimo disco para, seguramente, seguir consumiendo las mismísimas drogas.

27. santigold - southerngold

Mixtape de Santogold, aquella chica mezcla de M.I.A. con Siouxsie Sioux. Tomaron el disco original y le dieron el "Danger Mouse" treatment. Por si te había gustado y querías seguir escuchándolo en una versión bastante diferente aunque muy reconocible (no, no es el Echo Dek de Santogold).

28. julian plenti - julian plenti is... skyscraper

Paul Banks, de Interpol, bajo el seudónimo Julian Plenti. Sí, también se inventó una historia y encarna, en su debut solista, un alter ego a piacere. El comienzo del disco, con Only If You Run, hace las veces de un Interpol solista, con el post-punk bajando decibeles para convertirse en una versión de sí mismo casi mínima. Pero el disco va más allá de lo que pudo haber sido: la muestra de un grupo de canciones que no recibieron el tratamiento Interpol y quedaron como demos de un posible buen disco de la banda: es, en cambio, un ejercicio de Banks en su propia faceta de songwriter ejercicio durante el cual se permite experimentar con las posibilidades del pro-tool y el estudio en casa; hay pasajes reminiscente del Pink Floyd de la primera mitad de los setenta, hay guitarras acústicas y algunas orquestaciones sintéticas. Una sana experiencia para salir un poco de la creciente espiral de suceso en el que Our Love to Admire lo había dejado: Paul Banks se demuestra a sí mismo que tiene con qué seguir adelante tras el gran suceso inicial de su banda.

29. astrid williamson - here come the vikings

Astrid Williamson era la chica de Goya Dress, un trío que a mí me encantaba allá lejos y en el tiempo, un grupo que me llevaba en el terreno del inconciente a mi amor por Kristin Hersh; y para colmo John Cale terminó produciéndoles el álbum debut. Astrid, por estos años, es solista; Here Come The Vikings es su nuevo disco: de médula folk y carcasa pop, la versatilidad de Astrid la lleva a pasearse del torch song al soul y del el folk a la psicodelia en un puñado de canciones. Como si Beth Orton no hubiese quedado atrapada en lo unidimensional.

30. johann johannsson - fordlandia

Johann es de Islandia y forma parte de un colectivo llamado Kitchen Motors (junto a músicos de Sigur Ros y Múm, entre otros); es uno de los músicos contemporáneos más prolíficos de la isla de hielo y Fordlandia es la segunda parte de una trilogía que explora marcas comerciales que constituyen íconos de la historia de los Estados Unidos. Es una electrónica minimalista hija de Eno que se entrecruza con la clásica contemporánea, es lo más volátil y delicadamente orquestado de Sigur Ros, es un disco para perderse un poco en la calma que bien podría inspirar su escucha indefinida.

31. lo fidelity allstars - northern stomp

Para el segundo disco, Don´t Be Afraid of Love, Lo Fidelity Allstars habían perdido a su frenético y carismático cantante Wrekked Train, pero se las ingeniaron como para sobrellevar la deserción. Hoy, tras largos años sin sacar material nuevo, retoman donde dejaron y hacen un disco de electrónica funky con espíritu rocker, un Primal Scream rehaciendo hoy Screamadelica con Norman Cook en el lugar de Kevin Shields (que ingresó a la banda de Bobby vaya a saber uno para qué), un disco de los Charlatans era Wonderland pero definitivamente para la pista de baile (con los remansos de costumbre incluidos).

32. the shitty limits - 7 inches

Punks de Reading modelo 2009, a una velocidad digna de The Exploited y GBH. Crudos y feroces, huesos duros de roer.

33. six organs of admittance - luminous night

Estos son los grupos que me gustan, los que sacan un nuevo disco a los siete meses de haber sacado el anterior: esta es la gente que quiero en mi sello que no tengo, los que me vienen con material para un nuevo disco sin tantas vueltas porque al fin y al cabo la música es una tontería; pavada muy linda, bella a tal punto que nos ilusiona con una razón de ser encriptada, pero irreductiblemente prescindible como toda forma de arte: colmo de lo superfluo. Folk, Luminous Night es folk bello y pastoral, nocturno de luna que alumbra con fosforescencia cegadora, sol en negativo. Lo acústico y la estática se alternan en Six Organs of Admittance del mismo modo que la música juega con su carácter esencial y su futilidad intrínseca: Luminous Night es un apenas ruido en un timbre hipnótco, un pensamiento ajeno que se amalgama en lo errático del propio disparado en la pulsión del botoncito que dice play y/o tiene dibujada la punta de una flechita. No se puede dar confianza, no se puede dar confianza...

34. stellastarr - civilized

En el pop que practican estos neoyorquinos que se formaron en la escuela de arte (Pratt Institute de NYC) se dejan ver la inocencia melódica de X-Mal Deutschland (aquel enigma pop de los países bajos que grabara para 4AD), los riffs del The Cure de Faith y la tangente electro de la modernidad de The Rapture o Yeah Yeah Yeahs. En eso andan estos muchachos, y yo me preparo para la sesión diaria de El Flequillo de Balá.

35. robert pollard - the crawling distance

Yo dije hace un rato que los artistas que quiero para el sello que no tengo son esos que vienen y te traen un disco nuevo todo el tiempo. Y es así; pero en el caso de Robert Pollard la verdad es que me asusta un poco: para lo que resta del año tiene planeado editar seis discos y The Crawling Distance es el primero de esta media docena. Más canciones con el sello solista del ex Guided By Voices, mid-fi rock y pop con olor a Robyn Hitchcock; encuentro mucho del John Cale que de tanto en tanto se decide a hacer un disco rock sin rodeos. Pero mejor no digo mucho más porque entre los socios fundadores hay dos fanáticos de Robert Pollard, justo esos socios que en las Polémicas van con los tapones de punta. Que hagia paz, Señores: que haiga Rubén Paz...

36. she keeps bees - nests

Las asociaciones de este dúo con The White Stripes son inevitables, no solamente por el formato adoptado si no por el acercamiento básico a los rudimentos rockeros entrando por la puerta del blues, por la emoción en estado primal en la cuerda de Cat Power, mucho mejor: como PJ Harvey en Rid of Me. Ese disco es un buen ejemplo para graficar el disco de este pibe y esta piba que viven en Brooklyn... Este qué... Profesoóooorr...

37. lovvers - ocd go go girls

Hay una especie de oleada lo-fi proveniente de NYC en estos momentos donde el espíritu Do It Yourself impera. Lovvers es un ejemplo y hacen lo que alguna vez hicieran los Ramones o The Cramps pero sin una sola idea clara en mente; en realidad Lovvers no tiene nada que ver ni nada que hacer con Ramones pero no quiero juzgarlos por la precariedad de su disco oído mal desde aquí, a la distancia y en bits. Sería cuestión de ir a verlos en vivo pero la verdad es que hasta que no extiendan el subte lo suficiente no voy a poder. Si no llego larguen nomás...

38. the takover uk - running with the wasters

The Takeover Uk son de los Estados Unidos y como unos The Strokes con una profunda fijación por su madre patria, es decir Gran Bretaña. Son como The Libertines o Dirty Pretty Things, o más o menos; ya que estos muchachos no tienen vergüenza en meter algunos arreglos de viento y pisotear un poco la vereda de The Specials o The Selecter.

39. vv brown - travelling like the light

VV es una negra de Northampton que hace practica un revival de las pop icons de los sesenta en decodificación rockabilly. Sí, como si quisieran inventar una parte dos de Amy Winehouse pero que milite en una clase de nuevo Doo-Wop. Ay ay ay, yo mejor paso.

40. the temper trap - conditions

Son australianos y los ingleses se los llevaron a Londres apostando fuerte: les pusieron de productor a Jim Abbiss (Arctic Monkeys, Kasabian y Editors, entre otros) y así, luego de dos años desde su EP debut en el continente de los canguros, tenemos Conditions. Un poco U2 y por ende bastante Coldplay, este debut pop bien podría acomodarse junto al de White Lies. Se escuchará más de ellos por estos meses.